domingo, 13 de diciembre de 2020

#EnNuestraMemoria

 En 2012 tomó posesión como presidente de Guatemala un general retirado. En 2008 fue candidato a presidente, teniendo como segundo de a bordo a un símbolo de la oligarquía que durante más de 36 años patrocinó la guerra de exterminio en contra de la oposición política en Guatemala y que en los años ochenta del siglo xx se expresó como genocidio de los pueblos mayas.

                A pesar de que la participación de Pérez Molina en el genocidio era conocida ello no impidió que fuera electo presidente. Como ciudadano me pregunté en qué medida ello era el resultado del desconocimiento de la historia reciente de Guatemala, particularmente las atrocidades cometidas por el ejército durante la guerra.

                En ese momento, 2012, me pareció importante hacer un esfuerzo personal para contribuir a que se conociera más las violaciones a los derechos humanos cometidas durante la guerra, eufemísticamente llamada “conflicto armado interno” y que en realidad fue una guerra librada por el ejército de Guatemala en contra de su propio pueblo para sostener en el poder económico y político a una elite perversa a la que solo le interesan sus privilegios.

                Me pareció que una manera de contribuir a ese conocimiento era dar a conocer cada día los hechos de violaciones a los derechos humanos sucedidos ese día durante la guerra y registrados en Guatemala, memoria del silencio, el informe de la Comisión para el Esclarecimiento Histórico.

                El ejercicio lo repetí en 2016 y de nuevo, ahora en el 2020. A pesar de un sistema de justicia en gran parte cooptado por el crimen organizado y las élites económicas corruptas se han dado pasos importantes en la justicia en Guatemala.

                El “general de la paz” terminó siendo un vil ladrón que ahora sigue siendo procesado y al que al final no le sirvió de mucho el incondicional apoyo que recibió del Cacif. Salió Pérez Molina y el Cacif logró colocar en la presidencia a dos lacayos que le han servido incondicionalmente en el mantenimiento del sistema de corrupción e impunidad que hace que grandes mayorías vivan en la miseria.

                A ocho años de ese primer esfuerzo, vamos avanzando poco a poco en que la verdad de la guerra en Guatemala se conozca. Hoy, los guatemaltecos empezamos a cobrar más conciencia de quiénes son los responsable de fondo de los problemas que azotan a nuestro país: la oligarquía cuasi medieval que se resiste al cambio.

                Los invito a seguir visitando el blog de Nuestra memoria y juntos construir #UnFuturoSinCacif.

4 comentarios:

  1. Gracias por contarnos la verdad, por quitarnos la venda de los ojos y por hacer camino al escribir, liberando conciencias y señalandonos cual es la ruta, mas allá de las ideologías.

    ResponderBorrar
  2. Gracias Raúl porque no hay que olvidar lo que no queremos que se repita.

    ResponderBorrar
  3. Ha sido un esfuerzo extraordinario Raul, hecho de forma voluntaria, movido por tu incansable compromiso con la historia y memoria de este pais. Muchas gracias. ¿Cómo podemos contribuir y apoyarte?

    ResponderBorrar
  4. Gracias. El mejor apoyo es la difusión.

    ResponderBorrar