viernes, 3 de agosto de 2012

El 3 de agosto en nuestra memoria

3 de agosto, 1979:
El 3 de agosto de 1979, en la aldea Entre Ríos, municipio de Puerto Barrios, departamento de Izabal, miembros del Ejército capturaron a tres sindicalistas, uno de ellos identificado solamente como Gómez Mejía, otro que pertenecía al sindicato agrícola Panaxán y a un tercero de nombre desconocido. Las víctimas fueron torturadas en la base militar de Puerto Barrios. Posteriormente fueron liberados después de siete días.

3 de agosto, 1981:
1.            El 3 de agosto de 1981, en el caserío Babeltzap, municipio de Barillas, departamento de Huehuetenango, miembros del Ejército capturaron a Marcos Caño Pedro, quien era colaborador de la guerrilla, y lo trasladaron al destacamento de Barillas. Desde ese hecho, nadie volvió a saber más del paradero de la víctima.
2.            El 3 de agosto de 1981, en la montaña cercana al II Centro de Chicabracán, cabecera municipal de Santa Cruz del Quiché, departamento de Quiché, miembros del Ejército de Guatemala incursionaron en la comunidad y consecuentemente la población huyó a la montaña. Los soldados efectuaron una persecución contra la población que había huído y lanzaron granadas de mano, con una de ellas los militares ejecutaron a Petronila González López, junto con sus dos hijas, Dolores Ventura González, de catorce años y Catarina Ventura González, de cinco años, así como a otras tres personas no identificadas.

3 de agosto, 1982:
1.            El 3 de agosto de 1982, en la comunidad de Río Hondo, aldea de Telemán, municipio de Panzós, departamento de Alta Verapaz, miembros del Ejército de Guatemala, asignados al destacamento de la finca Las Tinajas, capturaron a Martín Choc, Julián Teni, Juan Xol Bel, Andrés Baal, Andrés Choc Chu, Sebastián Choc y a José Coc Yalibat, quienes eran miembros del comité pro-tierra de la comunidad. Al día siguiente, los soldados capturaron a Pedro Choc Sam, quien era hijo de uno de los miembros del comité. Todas las víctimas fueron trasladadas al destacamento donde, se sospecha, fueron ejecutadas. Víctimas identificadas: Andres Baal, Andres Choc Chu, Martin Choc, Pedro Choc Sam (Niño), Sebastian Choc, Jose Coc Yalibat, Julian Teni, Juan Xol Bel.
2.            El 3 de agosto de 1982, en la aldea Chipastor, municipio de San Martín Jilotepeque, departamento de Chimaltenango, miembros de las Patrullas de Autodefensa Civil de Chipastor capturaron a Alberto Sunún Tzoy y lo condujeron a la aldea Las Escobas, en el mismo municipio de San Martín Jilotepeque, en donde fue ejecutado en presencia del comisionado militar de esa aldea.
3.            El 3 de agosto de 1982, en la cabecera municipal de Santa Ana Huista, departamento de Huehuetenango, miembros del Ejército capturaron, mientras cumplía con su obligación de patrullar, a Israel Alvarado Gaspar, quien fue señalado como colaborador de la guerrilla por una persona que los soldados llevaban detenida. Los soldados pretendieron colgarlo pero sus compañeros de la patrulla civil intercedieron por él, por lo que fue conducido al pueblo de Santa Ana Huista, donde lo torturaron durante 2 días y dos noches, al cabo de los cuales lo trasladaron al destacamento de El Tablón en San Antonio Huista y posteriormente a la aldea B’uxup’, Jacaltenango. Finalmente lo llevaron al destacamento de Nentón, donde después de quince días lo ejecutaron y lo tiraron a un río que separa los municipios de Nentón y Jacaltenango. Durante su conducción hasta Nentón, los soldados iban capturando gente de diferentes aldeas, a quienes acusaban de guerrilleros.

3 de agosto, 1983:
El 3 de agosto de 1983, en la aldea de Río Blanco, municipio de Sacapulas, departamento de Quiché, miembros del Ejército de Guatemala capturaron a Jesús Santiago López. La víctima fue retenida durante un mes en la garita de las PAC de Río Blanco y posteriormente fue trasladado a la aldea Parraxtut del mismo municipio. Desde ese momento no se ha vuelto ha saber más de él.

3 de agosto, 1984:
1.            El 3 de agosto de 1984, en la cabecera municipal de San José Poaquil, departamento de Chimaltenango, miembros de las PAC capturaron a Pedro Chutá Sanic y lo llevaron a la cárcel de San José Poaquil. Posteriormente fue trasladado al destacamento militar con jurisdicción en el lugar. Desde ese hecho, nadie volvió a saber del paradero de la víctima.
2.            El 3 de agosto de 1984, en la aldea Barrancas de Gálvez, municipio de San Marcos, departamento de San Marcos, miembros del Ejército de Guatemala asignados a las zonas militares del lugar y de Quetzaltenango, acompañados de una fuerza de élite contrainsurgente, reunieron a todos los habitantes de dicha aldea y los retuvieron durante tres días y dos noches. Posteriormente las mujeres de la aldea fueron dejadas en libertad, sin embargo los hombres continuaron detenidos y fueron torturados. Durante este hecho fueron ejecutados aproximadamente trece hombres, la mayoría en las cercanías del Crucero de San Marcos. Algunas de las víctimas que fueron dejadas en libertad fueron obligadas a incendiar las casas y matar a los animales de las personas acusadas de ser colaboradores de la guerrilla. Los comisionados militares del lugar y de aldeas cercanas delataron y capturaron a muchas de las víctimas. Víctimas identificadas: Santos Aguilon, Artemio Hector de Leon Lopez, Augusto Isabel de Leon Lopez, Victorino Santiago de Leon Lopez (Niño), Leonso Felipe Gabriel Soto, Angel Custodio Lopez Barrios, Felipe Santiago Lopez, Mario Lopez, Salvador Lopez, Gerardo Gabriel Matias Matias, Tomas Domingo Francisco Soto Rodriguez, Jose Giovanni Camposeco Rodriguez, Cornelia De Leon, Neri Lopez Maldonado (Niño), Clemente Maldonado Lucio, Hector Candelario Maldonado, Augusto Rodriguez, Erminio Maldonado, Umberto Eugenio Lopez Barrios. Víctimas sin identificar: 15.

3 de agosto, 1989:
El 3 de agosto de 1989, cerca del destacamento de Pueblo Nuevo, municipio de Ixcán, departamento de Quiché, miembros de la guerrilla atacaron a una patrulla de miembros del Ejército de Guatemala, resultando muerto el señor Justo Matías Funes, quien estaba visitando a sus hijos que prestaban el servicio militar en dicho destacamento.

3 de agosto, 1993:
La CEH se ha formado plena convicción de que Juan Chanay Pablo fue ejecutado por miembros de los Comités Voluntarios de Defensa Civil de Colotenango, valiéndose estos de su calidad de integrantes de un cuerpo que actuaba bajo la autoridad del Ejército de Guatemala, por lo que su muerte constituye una violación de derechos humanos, de responsabilidad de agentes del Estado. http://raulfigueroasarti.blogspot.com/2012/08/la-muerte-de-juan-chanay-pablo-por-los.html


Fuente: CEH, Guatemala memoria del silencio.


La muerte de Juan Chanay Pablo por los patrulleros de Colotenango


Caso ilustrativo No. 5
La muerte de Juan Chanay Pablo por los patrulleros de Colotenango

“Nos estaban esperando los patrulleros armados con pistolas, rifles y palos. Uno de los del CUC fue a negociar con ellos para decirles que íbamos en forma pacífica, pero no le hicieron caso … Después empezaron a disparar al aire y todos nos corrimos. Esa fue la primera ráfaga. La segunda ráfaga ya fue contra la gente”.


I. ANTECEDENTES
En 1993 hubo varios casos de abusos atribuidos a los Comités Voluntarios de Defensa Civil (CVDC) del municipio de Colotenango, departamento de Huehuetenango. Los pobladores, especialmente quienes se oponían a los CVDC y a los excesos que éstos cometían, fueron víctimas de múltiples y reiteradas violaciones a sus derechos.
En el mes de julio, en el caserío El Chorro, aldea Xemal, un joven rehusó a participar en los CVDC. El y sus padres fueron asesinados a machetazos.
El 3 de agosto de 1993, el Comité de Unidad Campesina (CUC), la Coordinadora Nacional de Viudas de Guatemala (CONAVIGUA) y el Consejo Nacional de Desplazados de Guatemala (CONDEG) convocaron a miembros de sus bases en Colotenango, para participar en una manifestación pacífica en el parque central de dicha cabecera municipal y demandar la disolución de los CVDC. Solicitaban la intervención del presidente de la República.
Los dirigentes invitaron a varias autoridades civiles y militares, para que asistieran al salón municipal de Colotenango, donde harían entrega, en presencia de la población, de un memorial en que manifestaban sus inquietudes y demandas respecto de los CVDC de la localidad. Ante la inasistencia de las autoridades militares, decidieron formar una comitiva integrada por representantes de las organizaciones responsables de la convocatoria y miembros de la Gobernación Departamental, la Alcaldía Municipal y la Procuraduría de los Derechos Humanos, con el propósito de plantear verbalmente al comandante de la zona militar 19, con sede en Huehuetenango, las peticiones contenidas en el memorial.
Al conocer el planteamiento de las organizaciones sociales, el comandante de la zona militar no aceptó la responsabilidad del Ejército sobre los CVDC y su actuación, y señaló el carácter civil de esos cuerpos de defensa, por lo que recomendó a la comitiva dirigir la solicitud a la Presidencia de la República. Ante esta actitud los interesados insistieron en su demanda aludiendo la vigencia de leyes que determinaban la responsabilidad del Ejército sobre los CVDC. Varios declarantes indican que su insistencia molestó al comandante, quien “…tomó el fusil y dijo: ‘Aquí está la ley”.
La comitiva volvió a Colotenango, sin la compañía de las autoridades civiles, e informó a los manifestantes sobre el resultado de las gestiones en la zona militar 19. Acto seguido, se acordó la anulación de la actividad. Hacia las cuatro y media de la tarde los vecinos se dispersaron para dirigirse a sus lugares de residencia, ubicados en aldeas y caseríos del municipio.

II. LOS HECHOS
El puente Los Naranjales comunica el municipio de Colotenango con la carretera Interamericana y está ubicado en el camino que conduce desde ese lugar a las aldeas Xemal y La Barranca. En concreto, en dicho puente se encontraban apostados miembros de los CVDC armados con piedras, machetes y fusiles. Con estas armas atacaron a los manifestantes que, desarmados, volvían a sus residencias.
El ataque de los CVDC contra la población civil, compuesta por hombres, mujeres, niños y ancianos, tuvo como consecuencia la muerte de Juan Chanay Pablo, anciano de 64 años, quien cayó alcanzado por varios disparos frente a la garita de la Guardia de Hacienda ubicada a poca distancia del puente Los Naranjales. Asimismo, resultaron heridos de gravedad Miguel Morales Méndez, de 19 años, y la niña Julia Gabriel Simón, de 16 años. Otros manifestantes presentaban golpes y heridas de menor gravedad, entre ellos el periodista belga Karel Op De Breeck y su compañera, quienes sufrieron agresión de los patrulleros. Estos se encontraban molestos, porque les habían fotografiado durante el ataque armado que perpetraron contra los manifestantes.
Testigos presenciales afirman que la orden judicial para trasladar el cadáver de Juan Chanay Pablo a la morgue fue emitida y ejecutada diez horas después de acaecidos los hechos, porque miembros del Ejército impidieron que se hiciera antes. Además, los mismos testigos señalan que efectivos militares alteraron la escena del crimen manipulando el cadáver, al que “le metieron una granada y una pistola en su bolsa típica, después que murió, para hacer parecer que la víctima tuvo propósitos violentos y no pacíficos”.

III. VERDAD, JUSTICIA Y REPARACIÓN
Como consecuencia de la denuncia presentada ante la Policía Nacional por el CUC y CONAVIGUA, con el auxilio de abogados de la Iglesia Católica de Huehuetenango y de la ciudad de Guatemala, se abrió el expediente judicial No. 215-93, tramitado por el Juzgado Segundo de Primera Instancia Penal de Instrucción, con sede en Huehuetenango.
El 9 de septiembre de 1993 el juez de la causa emitió orden de captura contra 15 patrulleros pertenecientes a los CVDC de La Barranca, Xemal y Colotenango sindicados de los delitos de homicidio y lesiones. Sin embargo, las autoridades responsables no ejecutaron de inmediato las capturas, a pesar de que los acusados continuaban residiendo en los mismos lugares. Sólo pocos meses después de los hechos dos de ellos fueron detenidos.
En relación con el incumplimiento de la orden de captura, el ministro de la Defensa Nacional declaró en Washington D.C. que “los patrulleros estaban en la Costa Sur, trabajando en las fincas, y no se encontraban en sus aldeas. Por esto no fue posible para la Policía Militar capturarles”.
El 14 de enero de 1995 fue aprehendido otro patrullero y en mayo del mismo año, nueve más se entregaron por propia voluntad, a resultas de una decisión personal destinada a “limpiar su nombre”.
Aunque los detenidos afirmaron que jamás recibieron ningún tipo de apoyo del Ejército, la mayor parte de las informaciones recibidas por la CEH indica que dicha institución proporcionó respaldo directo a la defensa legal de los acusados.
Durante la tramitación del proceso penal se sucedieron las intimidaciones contra los acusadores y los testigos de las víctimas, incluyendo amenazas de muerte por parte de los patrulleros que aún se encontraban en libertad, pendientes de ser aprehendidos, cuyo objetivo era impedir que el proceso penal continuara.
Debido a esta situación, el 18 de noviembre de 1993 la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) solicitó al Gobierno de Guatemala “que adoptara las medidas cautelares necesarias para proteger la vida y la integridad física de nueve personas que, según informes se encontraban en peligro debido a su participación en procedimientos legales”. Esta solicitud se acordó en el contexto de la presentación del caso a la CIDH, realizada por la Iglesia Católica, cuyos abogados auxiliaron a los acusadores en la tramitación del expediente judicial, a solicitud de las víctimas y en copatrocinio con otras entidades internacionales defensoras de los Derechos Humanos. La Comisión Interamericana abrió el caso el 8 de noviembre de 1993 bajo el número 11.212.
Pese a la solicitud de la CIDH el 22 de abril de 1994, tan pronto ofrecieron su testimonio ante el juez de la causa, los acusadores particulares y testigos presenciales de los hechos, Arturo Federico Méndez Ortiz y Alfonso Morales Jiménez fueron detenidos arbitrariamente y acusados sin fundamento por el asesinato del patrullero Efraín Domingo Morales, perteneciente a la aldea Xemal. Como consecuencia de esta denuncia calumniosa, la integridad de estos actores procesales estuvo en grave riesgo. Durante más de un mes permanecieron detenidos en la misma cárcel en que se hallaban dos patrulleros sindicados de la ejecución de Juan Chanay Pablo. Finalmente, fueron puestos en libertad por falta de mérito.
La abogada de la Pastoral Social de la Iglesia Católica en Huehuetenango, quien había asumido la representación de los acusadores, también sufrió intimidaciones que la forzaron a abandonar el caso y mudar su domicilio a otro departamento de la República. Los querellantes se vieron obligados entonces a contratar los servicios profesionales de abogados particulares.
La viuda de Chanay Pablo, Francisca Sales Martín, fue también víctima de amenazas, por lo que la Corte Interamericana de Derechos Humanos, a solicitud de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos y del propio Gobierno de Guatemala, amplió las medidas provisionales otorgadas por ese organismo para protegerla a ella y amparar a los testigos.
Asimismo se solicitó que las personas protegidas pudiesen regresar a su lugar habitual de residencia, en vista de que una de las testigos, Natividad Godínez Pérez, luego de los hechos y ante presiones y amenazas sufridas por parte de los miembros de los CVDC de Colotenango, se vio obligada, junto a su hija menor, a abandonar su domicilio ubicado en el caserío El Chorro.
En el curso del proceso penal se apreciaron serias irregularidades, entre éstas una inicial sentencia absolutoria de fecha 25 de abril de 1996. El juez justificó el fallo, invalidando las declaraciones de los heridos y demás manifestantes “por su carácter de ofendidos y por ser todos integrantes de la misma manifestación”. Pero tampoco tomó en cuenta los reconocimientos judiciales, la exhumación del cadáver de la víctima, la ampliación del informe forense ni las fotografías aportadas por periodistas belgas que se encontraban presentes en el momento de los hechos.
Ante la insistencia de los organismos humanitarios peticionarios ante la CIDH y el requerimiento constante de la Comisión y la Corte Interamericana de Derechos Humanos de proteger a los testigos y garantizar la justicia interna, el Gobierno de Guatemala, a través de la Comisión Coordinadora de la Política del Ejecutivo en Materia de Derechos Humanos (COPREDEH) se involucró en el caso y propuso que, bajo los auspicios de la Comisión Interamericana, se iniciara un proceso de solución amistosa. La propuesta fue aceptada y la negociación se inició en junio de 1996, de conformidad con lo preceptuado por la Convención Americana sobre Derechos Humanos y los demás instrumentos del sistema interamericano.
Mientras se desarrollaba esta negociación el Gobierno de Guatemala, en el contexto de las negociaciones de paz, decidió iniciar el proceso de disolución de las PAC. El primer acto de desmovilización de estos cuerpos tuvo lugar, precisamente, en Colotenango, lugar considerado emblemático respecto a los abusos cometidos por los patrulleros. En un acto solemne, realizado el 9 de agosto de 1996, con la presencia de autoridades civiles, oficiales militares de alto rango y representantes de las Naciones Unidas, los patrulleros devolvieron las armas al Ejército. El discurso oficial estuvo a cargo de la presidenta de COPREDEH y en él reconoció los excesos y abusos que con sus armas habían cometido los miembros de los CVDC agrediendo a personas inocentes, por el solo hecho de no participar en sus actividades. La funcionaria recordó “aquel lamentable hecho sucedido en el año 1993, en esta comunidad, cuando fueron atacados varios manifestantes, resultando muerto el señor Juan Chanay Pablo y heridos los señores Julia Gabriel Simón y Miguel Morales Mendoza”. Este reconocimiento público efectuado por el Gobierno fue considerado como un resarcimiento moral a las víctimas y a la comunidad de Colotenango en general.
Tras varios meses de negociación, el 20 de febrero de 1997 se firmó, simultáneamente en Huehuetenango y Washington D.C., el Acuerdo de Solución Amistosa entre los peticionarios y el Gobierno, con los buenos oficios de la Comisión Interamericana. Las víctimas lograron reparación individual por un monto de 300 mil quetzales, equivalente a 50 mil dólares, reparación colectiva consistente en varios proyectos de desarrollo comunitario y compromiso del Gobierno de procurar la justicia interna.
Por otra parte, después del fallo que había absuelto de responsabilidad a los patrulleros acusados de la ejecución de Juan Chanay Pablo, éstos permanecieron detenidos por varios meses mientras se resolvía el recurso de apelación planteado por la parte acusadora en contra de dicha resolución, lo que puede considerarse como violación a su derecho a la libertad personal.
Posteriormente, la Sala Séptima de la Corte de Apelaciones declaró con lugar el recurso de apelación, por vicios encontrados en el proceso, y dejó sin efecto todo lo actuado desde que se inició el juicio penal, por lo que se realizó un segundo juicio.
El 6 de enero de 1997 los patrulleros solicitaron acogerse al beneficio de la amnistía que concede la Ley de Reconciliación Nacional. Esta pretensión fue denegada por la autoridad judicial competente.
En febrero de 1998 culminó el controvertido proceso penal, que duró más de cuatro años. El Juzgado de Sentencia de Huehuetenango condenó a 12 patrulleros a ocho años de cárcel, por el delito de homicidio cometido contra Juan Chanay Pablo y dos años más por el delito de lesiones cometido contra Miguel Morales Méndez y Julia Gabriel Simón.

IV. CONCLUSIONES
La CEH se ha formado plena convicción de que Juan Chanay Pablo fue ejecutado por miembros de los Comités Voluntarios de Defensa Civil de Colotenango, valiéndose estos de su calidad de integrantes de un cuerpo que actuaba bajo la autoridad del Ejército de Guatemala, por lo que su muerte constituye una violación de derechos humanos, de responsabilidad de agentes del Estado.
De igual manera, se concluye que esos mismos patrulleros son los causantes de las lesiones sufridas por Miguel Morales y Julia Gabriel Simón, así como de las amenazas e intimidaciones sufridas por testigos y abogados involucrados en el caso.
La circunstancia que esta violación de derechos humanos haya sido una respuesta al manifiesto deseo de la población de que fueran disueltos los CVDC, evidenció la vigencia del discurso que identificaba la defensa de los derechos humanos con la guerrilla, el cual penetró hondamente el comportamiento de los patrulleros hasta la etapa final del enfrentamiento armado. Pero, esta misma circunstancia transformó el caso de Colotenango en un argumento emblemático de la necesidad de dicha disolución.
La CEH considera que el desarrollo, en este caso, del proceso penal, mostró la debilidad de las entidades encargadas de administrar justicia, las cuales, aún en la etapa en que se desarrollaban las negociaciones de paz, se vieron sometidas a presiones e influencias ilegítimas destinadas a provocar la impunidad de graves violaciones de derechos humanos.
Pero, junto con lo anterior, a juicio de la CEH el desenlace final del juicio penal evidencia, también, que en Guatemala es posible hacer efectivos el derecho a la justicia y la reparación a las víctimas de violaciones de derechos humanos.
La CEH considera necesario destacar la importancia que, para la efectividad de la justicia y la reparación a las víctimas, tuvo en el desenlace de este caso, como puede tenerlo en muchos otros, el cumplimiento, por el Gobierno de Guatemala, de las obligaciones que le impone la Convención Americana sobre Derechos Humanos, lo cual constituye un precedente positivo acerca de la preeminencia de los convenios y tratados sobre derechos humanos.
Finalmente, la CEH valora positivamente la actitud del Gobierno de Guatemala, al haber reconocido públicamente los excesos y abusos cometidos por los miembros de los CVDC y someterse soberanamente al Acuerdo de Solución Amistosa, hasta su total cumplimiento.

Fuente: CEH, Guatemala memoria del silencio.

jueves, 2 de agosto de 2012

El 2 de agosto en nuestra memoria


2 de agosto, 1954:
En el seno del Ejército también se manifestaron diversas formas de descontento, que se iniciaron con el levantamiento de los cadetes de la Escuela Politécnica, el 2 de agosto de 1954, el que se resolvió tras la mediación del Arzobispo y el Embajador estadounidense. Este descontento continuó durante todo este período, registrándose seis alzamientos dirigidos por oficiales disconformes entre octubre de 1954 y julio de 1961. Paralelamente se registraron al menos once oficiales muertos y un número importante de detenidos y expulsados del país. Los cadetes que se alzaron el 2 de agosto contaron con el apoyo de los militares de otras bases y sitiaron a las fuerzas de la liberación acantonadas en el edificio del hospital Roosevelt. Tras media hora de hostilidades y gracias a la mediación indicada, la tropa irregular abandonó dicho hospital y fue desarmada, desfiló por la capital rumbo a la estación del ferrocarril, fue licenciada y retornó a sus lugares de origen. Con esa medida se consideró que fue derrotada por los cadetes alzados.

2 de agosto, 1980:
El 2 de agosto de 1980, en el caserío de Choacamán IV Centro, aldea El Carmen Chitatul, municipio de Santa Cruz del Quiché, departamento de Quiché, miembros del Ejército de Guatemala dispararon desde un vehículo tipo pick-up a Juan Zapeta López, quien herido logró escapar. La víctima quedó discapacitada. 

2 de agosto, 1981:
El 2 de agosto de 1981, en el caserío Chupoj, municipio de Chiché, departamento de Quiché, veinte hombres armados vestidos de civil ejecutaron a Tomasa Panjoj, de 48 años de edad, y a sus cuatro hijos. Tomasa fue ahorcada y tres de sus hijos, Jerónimo, de 9 años, Juana, de 9 años y Juana, de 5 años de edad, fueron degollados. Otro hijo de Tomasa, Sebastián, de 16 años de edad, fue ejecutado con arma punzocortante afuera de la casa. Todos ellos están enterrados en el lugar de la ejecución. Cuando sucedió este hecho, la mayoría de la gente de Chupoj estaba refugiada en la montaña. 

2 de agosto, 1982:
1.            El 2 de agosto de 1982, en la aldea Ixnul, municipio de San Pedro Necta, departamento de Huehuetenango, miembros del Ejército violaron y ejecutaron a Dominga López Andrés, María Méndez Jiménez, Andrea López Domingo, Andrea Vázquez López y a Francisca López Vázquez. Las dos primeras también fueron torturadas. Asímismo, capturaron a Julio Domingo López, quien nunca más apareció. Todas las víctimas pertenecían a una familia acusada de apoyar a la guerrilla. Pocos días después del hecho, murió por falta de atención y hambre, el hijo de Dominga López Andrés, quien tenía veinte días de nacido. 
2.            El 2 de agosto de 1982, en Lacamá II, municipio de Chichicastenango, departamento de Quiché, miembros del Ejército de Guatemala acompañados de un ex guerrillero que actuaba como guía, ejecutaron a 200 personas que se refugiaron en las montañas. Entre las víctimas se encontraban hombres, ancianos, mujeres y niños, algunos fueron torturados. Las víctimas eran originarios de diversas comunidades de Chichicatenango. A la mayoría de los niños ejecutados, les fueron removidos los ojos. Víctimas identificadas: Jose Calel Ventura, Tomasa Calgua Calgua (Niño), Manuel Mendez Calel, Victor Quino Calel (Niño), Sebastiana Salvador Salvador, Antonio Tecum (Niño), Antonio Tecum Leon (Niño), Sebastiana Tecum, Carlos Xon (Niño), Manuel Xon (Niño), Manuela Xon Gonzalez (Niña), Miguel Xon Quino, Tomas Xon, Sebastian Xon Calel. Víctimas sin identificar: 200.
3.            El 2 de agosto de 1982, en la aldea Río Blanco, municipio de Sacapulas, Departamento del Quiché, hombres desconocidos torturaron y ejecutaron a Diego Chivalán, quien era miembro de las PAC. 
4.            El 2 de agosto de 1982, en la cabecera municipal de Santiago Atitlán, departamento de Sololá, miembros del Ejército de Guatemala capturaron, en un puesto de registro, a Anastasio Ramos Yaxon. Desde entonces nadie volvió a saber más del paradero de la víctima. 

2 de agosto, 1983:
1.            El 2 de agosto de 1983, en el caserío Sibacá, aldea Santa Rosa Chujuyub, municipio de Santa Cruz del Quiché, departamento de Quiché, miembros del Ejército de Guatemala capturaron a varias personas, entre ellas a Domingo Chiquín. Nunca aparecieron. Víctimas sin identificar: 5.
2.            El 2 de agosto de 1983, en el municipio de Santiago Atitlán, departamento de Sololá, José Chiviliú Reanda salió rumbo a su casa procedente del campamento del Frente Javier Tambriz de la ORPA, ubicado en el volcán Atitlán, y no llegó a su destino. Nunca más se supo de su paradero. 

2 de agosto, 1988:
El 2 de agosto de 1988, en la cabecera municipal de San Lucas Tolimán, departamento de Sololá, miembros del Ejército de Guatemala capturaron a Esteban Cuc Xet, quien era militante de la ORPA. Desde entonces, nadie volvió a saber más del paradero de la víctima.   

Fuente: CEH, Guatemala memoria del silencio.

miércoles, 1 de agosto de 2012

El 1 de agosto en nuestra memoria


1 de agosto, 1981:
El 1 de agosto de 1981, en el caserío de Chuchucá, municipio de Zacualpa, departamento de Quiché, miembros del Ejército de Guatemala capturaron y degollaron a Francisco Riz, Rigoberto Calachij y Silverio Quino Quino. Las víctimas pertenecían a la Iglesia Adventista y vivían en el caserío Pacoc, Zacualpa. Las familias de las víctimas tuvieron que desplazarse hacia la costa. 

1 de agosto, 1982:
1.            El 1 de agosto de 1982, en la aldea La Plazuela del municipio de San Martín Jilotepeque, departamento de Chimaltenango, miembros del Ejército de Guatemala capturaron y torturaron a Eustaquio Chacoj López. La víctima fue ejecutada más tarde en la aldea Choatalum, municipio de San Martín Jilotepeque. Ese día otras treinta personas no identificadas fueron ejecutadas. 
2.            El 1 de agosto de 1982, en el caserío Chiul, aldea Santa Rosa Chujuyub, municipio de Santa Cruz del Quiché, departamento de Quiché, miembros del Ejército de Guatemala y de la PAC ejecutaron con una granada a Francisco Mejía Martínez, quien fue enterrado por sus familiares al día siguiente. Asimismo, golpearon a Lucas Mejía Tavico. 
3.            El 1 de agosto de 1982, en la cabecera municipal de Zacualpa, departamento de Quiché, miembros del Ejército de Guatemala capturaron a Pedro Morente, quien era alcalde auxiliar, colaborador del EGP y miembro de las PAC. Posteriormente la víctima fue conducida al destacamento militar de Zacualpa, donde fue torturado durante seis días. A partir de esa fecha no se tuvieron más noticias de su paradero. Su familia se desplazó a la costa sur. 
4.            El 1 de agosto de 1982, en el cantón Paxot Segundo Centro, municipio de Chichicastenango, departamento de Quiché, miembros de la PAC amenazaron a la familia de Sebastián Quin, quien no cumplía su turno en la patrulla. Los patrulleros civiles llevaron a los padres y a un hermano de Sebastián al destacamento, en donde los golpearon. Ocho días después, fueron puestos en libertad. 
5.            El 1 de agosto de 1982, en el caserío Chiul, aldea Santa Rosa Chujuyub, municipio de Santa Cruz del Quiché, departamento de Quiché, miembros de la PAC y del Ejército de Guatemala golpearon a Gregorio García Vicente, quien posteriormente se fue de la aldea. 
6.            El 1 de agosto de 1982, en la finca San Francisco, municipio de Cotzal, departamento de Quiché, Domingo Torres Cedillo, Juan Torres Gómez, Cristóbal Torres y Rodríguez Pérez fueron ejecutados por hombres armados no identificados. 

1 de agosto, 1983:
1.            El 1 de agosto de 1983, en el caserío de Rocjá Pasacuc, municipio de Cobán, departamento de Alta Verapaz, Magdalena Chub de quince años de edad estaba buscando al grupo de su comunidad que se dirigía al refugio en México. Desde entonces no se ha vuelto a saber de Magdalena. 
2.            El 1 de agosto de 1983, en el caserío Choacamán, aldea El Carmen Chitatul, municipio de Santa Cruz del Quiché, departamento de Quiché, miembros de la G-2 detuvieron a tres hombres desconocidos, a quienes acusaron de guerrilleros. Posteriormente, los ejecutaron en presencia de quince personas. 

1 de agosto, 1986:
1.            El 1 de agosto de 1986, en la cabecera municipal de San Antonio Huista, departamento de Huehuetenango, comisionados militares citaron a su sede a Rubén Camposeco y posteriormente lo trasladaron a la Zona Militar de Huehuetenango. La víctima nunca más apareció. Se sospecha que la causa de la desaparición de la víctima pudo haber sido porque su madre vivía con un combatiente del EGP, quien a finales de 1982 había muerto en combate. 
2.            El 1 de agosto de 1986, en la comunidad ubicada en el kilómetro 96, ruta El Naranjo, municipio de La Libertad, departamento de Petén, un grupo de hombres fuertemente armados y vestidos de verde camuflaje capturaron en su casa a Herminio Rodas Mérida y posteriormente se lo llevaron con rumbo desconocido. Su mujer, al tratar de impedirlo, fue golpeada con un arma. Desde entonces no se ha vuelto a saber de la víctima. 
3.            El 1 de agosto de 1986, en la cabecera de Concepción Chiquirichapa, departamento de Quetzaltenango, presuntos miembros del Ejército de Guatemala capturaron a Pascual Cortez Cabrera, Santos Escobar Sánchez, Francisco Juárez Cabrera y Catarino Sánchez, quienes eran colaboradores de la ORPA. Un mes después, aparecieron los cadáveres de Pascual y Santos en Siete Orejas, La Esperanza. De las otras dos víctimas, desde su captura nadie volvió a saber más de ellos. 

Fuente: CEH, Guatemala memoria del silencio.

martes, 31 de julio de 2012

El 31 de julio en nuestra memoria


31 de julio, 1982:
1.            El 31 de julio de 1982, en el caserío Xux, aldea Cerro, municipio de Cabricán, departamento de Quetzaltenango, presuntos miembros del Ejército de Guatemala capturaron a Jaime López López, quien era colaborador de la guerrilla. Según fuentes, la víctima fue torturada y ejecutada en la zona militar de Quetzaltenango, sin embargo, su cuerpo nunca apareció.
2.            El 31 de julio de 1982, en el patrimonio agrario La Esperanza, municipio de Uspantán, departamento de Quiché, un miembro de la guerrilla que se encontraba en estado de ebriedad agredió con machete a Dionisio Camajá Yujá, quien murió. Ese mismo día el agresor ejecutó a otra persona no identificada, quien era miembro de la guerrilla.

Fuente: CEH, Guatemala memoria del silencio.

lunes, 30 de julio de 2012

El 30 de julio en nuestra memoria


30 de julio, 1980:
El 30 de julio de 1980, en la ciudad de Quetzaltenango, presuntos miembros de la G-2, ejecutaron a Jorge Everardo Jiménez Cajas, profesor del Centro Universitario Nacional de Occidente (CUNOC).

30 de julio, 1981:
El 30 de julio de 1981, en el caserío de Choacamán IV Centro, aldea El Carmen Chitatul, municipio de Santa Cruz del Quiché, departamento de Quiché, miembros del Ejército de Guatemala acompañados de hombres con el rostro cubierto capturaron en su casa a los hermanos Basilio, Juan, Emilio y Gregorio Ajiatás Zapata, quienes eran miembros del CUC. Las víctimas fueron forzadas a subir a un camión. No se volvió a saber de ellos.

30 de julio, 1982:
1.            El 30 de julio de 1982, en la aldea Varituc, municipio de San Martín Jilotepeque, departamento de Chimaltenango, presuntos miembros de la guerrilla, capturaron a Pantaleón Popol Agüín. Posteriormente lo ejecutaron en el camino que conduce de Varituc a Comalapa.
2.            El 30 de julio de 1982, en un lugar conocido como ranchería Memelita de la finca Santa Rosa, municipio de Nentón, departamento de Huehuetenango, miembros de la guerrilla capturaron a Lorenza Andrés Jiménez y Angelina Juan, originarias de la aldea Coyá de San Miguel Acatán, y las trasladaron a la finca El Olvido, donde las ejecutaron con un hacha. Las víctimas fueron detenidas por la guerrilla porque llevaban un permiso del Comandante de las PAC de su aldea para poder circular en el área.

30 de julio, 1986:
El 30 de julio de 1986, el señor Juan López Aguilar, originario del caserío Agua Escondida, de la aldea El Tabacal, municipio de Santa Ana Huista, departamento de Huehuetenango, ingresó al destacamento militar de Santa Ana Huista y nunca más se volvió a saber de él. La víctima ingresó a dicho destacamento atendiendo una citación que le hizo el jefe del destacamento. Anteriormente, estuvo detenido en los destacamentos militares de Valparaíso, La Democracia y de Santa Ana Huista, pero lo habían dejado en libertad.

Fuente: CEH, Guatemala memoria del silencio.

domingo, 29 de julio de 2012

El 29 de julio en nuestra memoria


29 de julio, 1981:
1.            El 29 de julio de 1981, en la comunidad Mojanales, municipio de Morales, departamento de Izabal, miembros del Ejército destacados en Puerto Barrios, acompañados de comisionados militares y el administrador de la finca, ejecutaron a tiros a seis personas de la aldea, entre los que se encontraban Candelario Pérez Gómez, Francisco Martínez Ramírez, Gregorio Hernández y Eulogio Ramírez López. Posteriormente, arrojaron los cadáveres al río. Pablo Martínez, quien era catequista, se encontraba con las víctimas pero logró escapar.
2.            El 29 de julio de 1981, en el caserío de Tzimatzatz, municipio de Zacualpa, departamento de Quiché, miembros del Ejército de Guatemala ejecutaron al menos a veintiséis personas. De ellas ocho eran miembros de la Iglesia Evangélica Príncipe de Paz y se encontraban en un acto de culto cuando fueron capturadas y ejecutadas a machetazos y con arma de fuego junto con otras dos personas. Las otras dieciséis víctimas eran miembros de dos familias y fueron quemadas vivas en sus propias casas.
3.            El 29 de julio de 1981, en el caserío de Chupoj, departamento de Chiché, departamento de Quiché, miembros de las PAC capturaron a un grupo de cincuenta personas originarias de diversas comunidades de Chiché, cuando regresaban del mercado de Chichicastenango. Posteriormente, las vícitmas fueron torturadas en la cárcel de Chiché. En ese lugar violaron a las mujeres. Entre las personas se encontraban Lucía León Tzoc y Miguel Lastor Nix de quienes se desconoce su paradero. El resto de las víctimas fueron ejecutadas y se desconoce el lugar donde fueron enterradas. Víctimas identificadas: Miguel Lastor Nix, Lucia Leon Tzoc. Víctimas sin identificar: 52

29 de julio, 1982:
1.            El 29 de julio de 1982, en Río Frío, municipio de Tactic, departamento de Alta Verapaz, miembros del Ejército de Guatemala capturaron y golpearon a cinco personas identificadas, entre las que se encontraban el jefe de las PAC de Chiacal, un comisionado militar, un patrullero civil y dos guardaespaldas. Dos de los capturados fueron llevados aparte y desde entonces no se ha vuelto a saber de ellos. El resto de las víctimas consiguió escapar. Víctimas identificadas: Esteban Bin, Mauricio Isem Choc, Mario Cahuec Choua, Alfonso Choy, Augusto Xuc.
2.            El 29 de julio de 1982, en la aldea Las Majadas, municipio de Aguacatán, departamento de Huehuetenango, miembros del Ejército, asignados al destacamento de Chajul, torturaron y ejecutaron a Sixto Sontay Batén, Alejandro Ajanel González y a Juan y Gaspar, de apellidos Calel Ajchup. Los cadáveres de las víctimas fueron trasladados en un helicóptero del Ejército. Al retirarse, los soldados ejecutaron a otro hombre no identificado, quien trató de huir. El 1o. de agosto del mismo año, en el municipio de San Sebastián, departamento de Huehuetenango, capturaron a Tomás Ajanel, quien fue mantenido prisionero un mes.
3.            El 29 de julio de 1982, en el caserío Cucabaj Segundo Centro, aldea San Sebastián Lemoa, municipio de Santa Cruz del Quiché, departamento de Quiché, hombres armados vestidos de particular capturaron a Gaspar López y a su hija, a quienes condujeron a la cabecera municipal de Chiché, donde fueron golpeados y torturados durante una noche por los soldados y comisionados militares. Posteriormente, Gaspar fue conducido a la hacienda San Francisco de Chiché y allí lo ejecutaron a machetazos y con arma de fuego. No se encontró su cadáver. La hija de Gaspar fue capturada y posteriormente fue liberada.
4.            El 29 de julio de 1982, en el camino que conduce del municipio de Chiché a Chichicastenango, departamento de Quiché, miembros de las PAC capturaron a Mateo Chinol Rodríguez, miembro del CUC, a su esposa Micaela Nimajá Morales y a sus dos hijas, Manuela y Josefina de apelli- dos Chinol Nimajá, quienes fueron trasladados a la cárcel de Chiché, donde separaron a Mateo del resto de su familia. A los once días, las tres mujeres fueron puestas en libertad y de Mateo nunca se volvió a saber nada.
5.            El 29 de julio de 1982, en el caserío Los Churuneles, aldea Pujujil III, municipio de Sololá, departamento de Sololá, miembros del Ejército de Guatemala ejecutaron a Arnoldo Juracán Solís y a dos personas, de quienes se desconoce su identidad.

29 de julio, 1983:
El 29 de julio de 1983, en la aldea Tuitzitzé, municipio de Tejutla, departamento de San Marcos, presuntos miembros del Ejército de Guatemala, junto con comisionados militares, capturaron y torturaron, cortándole una oreja, a Nicolás Tiburcio García, quien era miembro de ORPA, junto con otras nueve personas. Desde entonces se desconoce el paradero de las víctimas. Víctimas sin identificar: 9.

29 de julio, 1985:
1.            El 29 de julio de 1985, en la ciudad de Guatemala, presuntos miembros de la Policía Judicial capturaron a Rodrigo Confesor Sitán, quien era vice-presidente de la cooperativa agrícola Flor Patzunera de Patzún, Chimaltenango. Desde ese hecho, nadie volvió a saber el paradero de la víctima.
2.            El 29 de julio de 1985, en la Colonia Villa Verde, municipio de Mixco, departamento de Guatemala, presuntos miembros de la fuerzas de seguridad ejecutaron a Carlos Leonel Caxaj Rodríguez, quien era dirigente magisterial, profesor universitario y miembro del GAM. A raíz de la muerte de Carlos Leónel, los hermanos mayores y sus familias salieron al exilio.

Fuente: CEH, Guatemala memoria del silencio.