jueves, 7 de mayo de 2015

De la derrota a la esperanza: vencer el miedo es ya una victoria y vienen muchas más





          Cuando un país está gobernado por bandas criminales, cuando de verdad el debido proceso no existe para los ciudadanos y desde el gobierno se asesina, se roba, se malversan fondos públicos, su sociedad está derrotada. Y eso hemos sido hasta ahora, millones de derrotados. Pero la derrota no es un estado eterno. Y en el estilo de los gurús de la autoayuda podemos afirmar que estaremos derrotados en la medida en que así lo querramos.

          Las últimas semanas nos han demostrado justamente eso, que del miedo casi absoluto podemos pasar a la movilización multitudinaria en contra de los criminales que gobiernan Guatemala. Los presidentes de Guatemala (Pérez Molina y Roxana Baldetti) están arrinconados y asustados; la Corte Suprema de Justicia declaró procedente el antejuicio de la presidenta; el candidato oficial, Baldizón, asustado, pide calma y cordura.

          Decir en este momento que “no pasará nada” no solo es negar lo que ha pasado, sino también declararse perdido antes de la batalla. Nuestra historia reciente da poco espacio para el optimismo, pero lo que está pasando ahora es una luz de esperanza.

          A los poquitos que me leen quiero decirles que no se gana cuando se quiere perder; no se gana cuando se considera que el contrincante a vencer (la corrupción y los corruptos) es invencible.

          ¡Guatemala está despertando y nuestro deber es contribuir a despertarla más!

miércoles, 6 de mayo de 2015

El debido proceso no está en las Cortes, ¡está en las calles!





          Nuestro nacimiento a la democracia nos ha dado en primer lugar muchos palabras. Talvez no sabemos con precisión que significa la gran mayoría de ellas. En nuestro vocabulario son comunes consenso, disenso, tolerancia, estado de derecho, etc. Y entre ellas una de circulación cotidiana es debido proceso. ¿Sabemos qué significa? ¿Logramos comprender plenamente sus implicaciones para nuestra vida diaria?

          Como no soy jurista puedo darme el lujo de citar Wikipedia: “El debido proceso es un principio legal por el cual el Estado debe respetar todos los derechos legales que posee una persona según la ley. El debido proceso es un principio jurídico procesal según el cual toda persona tiene derecho a ciertas garantías mínimas, tendientes a asegurar un resultado justo y equitativo dentro del proceso, a permitirle tener oportunidad de ser oído y a hacer valer sus pretensiones legítimas frente al juez. El debido proceso establece que el gobierno está subordinado a las leyes del país que protegen a las personas del estado.”

          Ante la crisis política derivada de la denuncia de la CICIG de una banda criminal cuya cabeza se encuentra en lo más alto del Organismo Ejecutivo, el presidente Otto Pérez Molina afirma que la solución está en el debido proceso. Manuel Baldizón, candidato oficial de la alianza PP-Lider, también insiste en que la salida está en el debido proceso. Pero... ¿qué ha significado el debido proceso en estos últimos meses? Gracias al debido proceso:
·        El ministro de Gobernación, que cedió el control de las cárceles a un presidiario, no sólo no ha sido enjuiciado, sino que sigue en su cargo haciendo grandes negocios.
·        Un decrépito “político” local sale libre a pesar de haber sido capturado in fraganti mientras abusaba de una inocente niña de apenas 8 años.
·        El diputado que presionó a una jueza para que decidiera en favor de su jefa, no fue enjuiciado y los jueces que se atrevieron a denunciar las presiones son castigados.
·        El asistente de la vicepresidente se encuentra prófugo.
·        Miembros de la banda La Línea son liberados bajo fianza, existiendo evidente peligro de fuga como lo confirma que el jefe conocido de la banda es un prófugo.

          ¿Es eso debido proceso o es impunidad?

          Para garantizar que “el gobierno está subordinado a las leyes del país que protegen a las personas del estado”, en este momento el lugar no son las cortes, no son los tribunales, ¡son las calles! No podemos esperar que los magistrados que fueron nombrados por los delincuentes se decidan a iniciarles proceso legal solo porque estén convencidos de que la ley es para todos. Ello solo se puede hacer efectivo ejerciendo una inmensa presión ciudadana.

          Para que la impunidad salga huyendo de las Cortes, y tome posesión el debido proceso, hoy debemos tomarnos las calles para exigir justicia.



martes, 5 de mayo de 2015

La fruta está madurando, pero no caerá sola





          ¿Qué hacer? es la pregunta que todos nos hacemos luego de que la CICIG confirmara lo que desde hace tiempo era conocido: estamos gobernados por una banda delictiva cuya cabeza principal está en la Presidencia y Vicepresidencia. El rechazo en contra de los presidentes (Otto Pérez Molina y Roxana Baldetti son un solo cuerpo con dos cabezas) va en crecimiento. Las manifestaciones que demandan su renuncia se suceden una a la otra por todo el país, y seguirán creciendo mientras los presidentes no renuncien.

           En defensa de los presidentes Pérez Molina-Baldetti Elías solo ha elevado su voz Manuel Baldizón, clamando que los dejemos terminar su período. Él se cree ya presidente y está pensando en blindarse para evitar la persecución penal.

          ¿Qué hacer? Frente a un sistema judicial absolutamente cooptado por el crimen organizado es absurdo soñar con el “debido proceso” y que los delincuentes en la presidencia sean juzgados. Hasta ahora no ha pasado nada a Mauricio López Bonilla, el ministro de Gobernación que le cedió el control de las cárceles a un presidiario.

          ¿Qué hacer, entonces? No cesar la presión para que los presidentes Pérez Molina y Baldetti Elías renuncien de inmediato. Comentarios de prensa indican que la presión está haciendo efecto. No bajemos la guardia y sigamos insistiendo con #RenuncienYa.

sábado, 2 de mayo de 2015

1 + 1 no es igual que 2





          Hace unas semanas preguntaba en Facebook cuánto es 1 + 1. Hubo múltiples respuestas además de la que nos enseñaron en la escuela: 1 + 1 = 2. Talvez la que más me gustó fue 11. Cuando planteé la pregunta, aunque no lo dije, pensaba en que socialmente 1 + 1 puede dejar de ser sumatoria para convertirse en multiplicación. Y para muestra, tenemos las recientes movilizaciones en contra de la banda delincuencial conocida como La Línea y que todo parece indicar tiene sus principales cabecillas en el Organismo Ejecutivo.

          Gracias a las redes sociales ese 1 + 1 se convirtió en la convocatoria a participar a casi medio millón de personas y en una multitudinaria manifestación en contra de la corrupción y exigiendo la renuncia de Otto Pérez Molina y Roxana Baldetti Elías.

          Hagamos que la suma de 1 al rechazo a la corrupción se convierta en 10 personas más que estarán presionando al gobierno corrupto a renunciar.

          Hacer que 1 + 1 sea 1,000 es fácil: convirtamos en propio el descontento colectivo y transmitamoslo quienes nos rodean. Difundamos la denuncia, difundamos la protesta, y así lograremos que nuestro país empiece a cambiar.

viernes, 24 de abril de 2015

#RenunciaYa: Mis razones para pedir la renuncia de Pérez Molina y Baldetti Elías





#RenunciaYa
Mis razones para pedir la renuncia de Pérez Molina y Baldetti Elías

          La captura realizada la semana anterior de algunos funcionarios de la SAT y la denuncia de que el secretario privado de la vicepresidenta está implicado en la banda que durante los tres años de este gobierno ha defraudado al fisco, motivó que de inmediato y desde distintos espacios se pidiera la renuncia de la vicepresidenta y del presidente. A un día de que se realice una manifestación para presionar por su renuncia se han expresado diversas opiniones acerca de la inutilidad de tal renuncia. No voy rebatir esas opiniones, pero sí a expresar por qué pido la renuncia de la pareja presidencial.
1.   Hasta ahora la vicepresidenta no ha sido contundente para deslindarse de las acciones de su secretario. Desde hace bastante tiempo, ha sido público que su secretario ha estado implicado en acciones delictivas; el argumento de ella de que “El Periódico” carece de credibilidad, es tan solo una muestra del encubrimiento a su secretario. Ella, y el presidente, tienen los recursos suficientes para haber verificado las denuncias. Si no lo hicieron es porque son parte de la trama y confiaban en la impunidad que les dan los cargos que ocupan.
2.   Las declaraciones de la vicepresidenta no convencen de que ella no sea “la dos”, o “la señora”. La familiaridad con que habla de un prófugo que no es su familiar, las mentiras usadas para protegerlo y sus titubeos y desplantes nos dejan intuir que entre ella y su secretario había algo más que una relación de jefa y secretario y que es altamente probable de que ella efectivamente sea “la dos” de la banda. En favor de ello pesa su desmedido e injustificado enriquecimiento y su negativa a dar a conocer su declaración de bienes. Lo mismo se aplica al presidente.
3.   Resumiendo los dos puntos anteriores: Otto Pérez Molina y Roxana Baldetti Elías, por acción u omisión, no son personas confiables para dirigir el Organismo Ejecutivo del gobierno de Guatemala. Si fueran personas honradas, aunque fueran inocentes, ya habrían renunciado para garantizar el ejercicio de la justicia. Pero no son honrados, por eso no han renunciado; y entonces se hace necesario presionarlos para que renuncien.
4.   Un país que se precie un poco a sí mismo no puede tener como dirigentes máximos a dos personas que han sido implicadas en delitos graves en contra de la nación y que como toda defensa esgrimen que la CICIG no tiene pruebas en contra de ellos. Cuando digo #RenunciaYa, lo hago porque como guatemalteco me siento profundamente agraviado de que mi país esté dirigido por dos personas sobre las cuales pesan grandes sospechas de acciones delictivas y no tienen la generosidad de someterse a las leyes del país.
5.   Digo #RenunciaYa porque estoy seguro de que estando Pérez Molina y Baldetti Elías fuera de  los cargos que hoy ocupan se abre la posibilidad para su enjuiciamiento, y aunque han construido un muro judicial que los blinda, ese muro pueden derrumbarse. Además, su salida hoy sería razón más que suficiente para impedir que se refugien en el Parlacen. La magnitud de lo que conocemos, más lo que seguramente no conocemos, los pondría en la misma situación de Ríos Montt: el país por cárcel, para protegerse de la persecución internacional de que serían objeto.
6.   Digo #RenunciaYa con la absoluta certeza de que la partida del presidente y la vicepresidenta no terminará con la corrupción y de que es probable que el Congreso de la República elija a alguien igual o peor que ellos. Pero quien llegue sabría que la impunidad total y absoluta se está terminando.
7.   Las redes criminales enquistadas en el gobierno se construyeron durante la guerra, tienen al menos 40 años de existir, no se pueden destruir haciendo renunciar a dos de sus miembros; pero lograr esa renuncia sería un paso adelante en la destrucción de las mismas.
8.   Y si no renuncian habremos demostrado que nuestra tolerancia y paciencia no son infinitas. Por eso yo exijo #RenunciaYa.