domingo, 11 de noviembre de 2012

El 11 de noviembre en nuestra memoria


11 de noviembre, 1977:
En 1976 se organizó un sindicato en la mina de tungsteno y antimonio de la compañía Minas de Guatemala, en el pueblo mam de San Ildefonso Ixtahuacán, cercano a la frontera con México. El anuncio patronal de cierre de la mina fue una alerta movilizadora y, con asesoría de la CNT, los mineros decidieron marchar a la capital. El 11 de noviembre de 1977, setenta de ellos empezaron la caminata. En muchas comunidades situadas a lo largo de la carretera panamericana, los mineros recibieron una amplia solidaridad humana, material y política. Los trabajadores de Pantaleón, también en huelga, se unieron con los manifestantes en la capital. La prensa calculó que, al entrar a la ciudad de Guatemala, el número de estos ascendía a 150 mil, en el que se incluían sindicalistas, estudiantes y pobladores.

11 de noviembre, 1979:
El 11 de noviembre de 1979, en la finca Nueva Zelanda, municipio de El Quetzal, departamento de San Marcos, presuntos miembros de la G-2 capturaron a Laureano Bail López, quien era integrante de la ORPA. Días después, encontraron su cadáver en El Tumbador, San Marcos.

11 de noviembre, 1980:
1.            El 11 de noviembre de 1980, en el municipio de Villa Nueva, departamento de Guatemala, presuntos miembros de la Policía Judicial, ejecutaron a Rolando de la Parra Morales. Al día siguiente, en los funerales de la víctima, policías judiciales ejecutaron a Otto David de la Parra Méndez, Rosendo de la Parra Morales, Tomasa Rivera Reyes y a Oscar Rivera, todos ellos familiares de Rolando. Al mismo tiempo, los policías capturaron a Juan Manuel Méndez Sánchez y a Francisco Rolando de la Parra Méndez y, a raíz de ese hecho, nadie volvió a saber del paradero de las víctimas
2.            El 11 de noviembre de 1980, en el caserío Xoncá, municipio de Nebaj, departamento de Quiché, miembros del Ejército de Guatemala capturaron a Cecilia Gómez y Feliciana, de apellidos desconocidos. Los soldados se llevaron amarradas a las dos mujeres. Al día siguiente, el cadáver de Cecilia Gómez fue encontrado colgado de un árbol, cerca del río Suchum. El cadáver de Feliciana fue encontrado con señales de tortura en un barranco cerca de Xoncá.

11 de noviembre, 1981:
1.            El 11 de noviembre de 1981, en la aldea Vegas Santo Domingo, municipio de Rabinal, departamento de Baja Verapaz, miembros del Ejército de Guatemala y comisionados militares capturaron a treinta personas, de las cuales diez están identificadas, y posteriormente las ejecutaron. Víctimas identificadas:, Dominga Amperez Lajuc, Felipe Chen, Simeon Chen, Simeon Chen Manuel, Eduardo Chitimul Tecu, Mauro Ixpata, Antonio Juarez, Marcos Lopez Camo, Labriano Sical Amperez, Victor Sical Amperez. Víctimas sin identificar: 20.
2.            El 11 de noviembre de 1981, en el caserío El Terreno, municipio de Santa Ana Huista, departamento de Huehuetenango, miembros del Ejército torturaron a un hombre, a quien acusaban de guerrillero. Posteriormente, quemaron su casa y lo amenazaron de muerte si colaboraba con la guerrilla.
3.            El 11 de noviembre de 1981, en la finca Cucul, municipio de Joyabaj, departamento de Quiché, miembros de la Ejército de Guatemala capturaron a Juan Gutiérrez Castro, Juana Alonso, Martín Gutiérrez y Domingo Gabriel Guic, Tomás y Guillermo de apellidos Gutiérrez Alonso. Nunca se volvió a saber de ellos. Dos semanas después, los soldados capturaron en la cabecera municipal de Joyabaj a Encarnación Gutiérrez Alonso y nunca apareció. Un mes después, desapareció Cruz Jemón Ramos cuando los soldados llegaron a Cucul y la población huyó hacia las montañas.

11 de noviembre, 1982:
1.            El 11 de noviembre de 1982, en el campamento de refugiados guatemaltecos conocido como Emiliano, Chiapas, México, hombres armados, que se conducían en un vehículo con placas guatemaltecas, capturaron a Blas Morales y a Pedro Hernández, quienes eran representantes de los refugiados, y los trasladaron a la línea fronteriza entre Guatemala y México, donde fueron entregados a miembros del Ejército. Los soldados los trasladaron a la Zona Militar de Huehuetenango, donde los interrogaron y torturaron durante un mes, al cabo de los cuales fueron liberados. Las víctimas regresaron al refugio. Cuatro meses después, Pedro Hernández se enfermó del susto que le causó el hecho y murió.
2.            El 11 de noviembre de 1982, centro Buenos Aires, Pueblo Nuevo, municipio de Ixcán, departamento de Quiché, miembros del Ejército de Guatemala ejecutaron a Hortensia Vásquez Pérez y seis de sus hijos en su casa. A uno de los hijos, un niño de cinco años lo estrellaron contra la pared. Posteriormente, quemaron los cadáveres encima de unos sacos de arroz, café y costales. Asimismo, prendieron fuego a la casa. Víctimas identificadas: Angenlina Pablo Vasquez (Niña), Griselda Pablo Vasquez (Niña), Joel Pablo Vasquez (Niño), Mariona Pablo Vasquez (Niña), Rafael Pablo Vasquez (Niño), Candelaria Vasquez Vasquez, Hortensia Vasquez Perez.

11 de noviembre, 1983:
El 11 de noviembre de 1983, en un lugar no determinado del municipio de Huehuetenango, miembros de la URNG ejecutaron a Julieta Esperanza Sánchez Castillo, quien era maestra.

11 de noviembre, 1984:
El 11 de noviembre de 1984, en el municipio de San Martín Jilotepeque, departamento de Chimaltenango, miembros del Ejército de Guatemala capturaron a Tomás Culajay Tay y lo llevaron al destacamento de Choatalum, del mismo municipio. Posteriormente, los soldados trasladaron a Tomás, quien iba vestido de militar, hacia un pinar cercano y regresaron sin él. Desde ese hecho, nadie volvió a saber más del paradero de la víctima.

11 de noviembre, 1986:
El 11 de noviembre de 1986, en la cabecera municipal de Huehuetenango, departamento de Huehuetenango, desapareció Amalia Francisco Rivera quien era maestra de la aldea Yulvá, municipio de Cuilco, Huehuetenango. La víctima fue citada a la Zona Militar de Huehuetenango y nunca más apareció. Se presume que fue desaparecida por una venganza personal.

11 de noviembre, 1989:
El 11 de noviembre de 1989, en la cabecera municipal de Santiago Atitlán, departamento de Sololá, Francisco Pacach Ixbalan, quien presuntamente colaboraba con la guerrilla, fue capturado por una patrulla del Ejército de Guatemala poco antes de llegar a la finca donde se dirigía. Otros dos compañeros de la víctima también desaparecieron: uno el mismo día que Francisco, y otro unos días antes.      

Fuente: CEH, Guatemala memoria del silencio.

sábado, 10 de noviembre de 2012

El 10 de noviembre en nuestra memoria


10 de noviembre, 1974:
El 10 de noviembre de 1974, en el caserío La Prensa, aldea El Cerrón, municipio de Olopa, departamento de Chiquimula, miembros de la guerrilla, pertenecientes al Frente Valentín Ramos, ejecutaron a Seferino López Eraso y a Carlos López Mancía.

10 de noviembre, 1980:
El 10 de noviembre de 1980, Juan José Gutiérrez Chávez viajaba en camioneta por la carretera de Zaragoza a San Juan Comalapa, departamento de Chimaltenango. Miembros del Ejército de Guatemala detuvieron la camioneta y a Juan José le obligaron a bajar. Testigos comentaron que los militares tenían un listado en donde, supuestamente, el nombre de Juan José aparecía como guerrillero. Desde ese hecho nadie volvió a saber más de la víctima.

10 de noviembre, 1981:
1.            El 10 de noviembre de 1981, en el paraje El Baldío Rancho, municipio de Cobán, departamento de Alta Verapaz, Luis Tec salió de su casa hacia Cobán a requerimiento de las PAC. No se volvió a saber de él. Anteriormente, la víctima había sido amenazada por el comisionado militar de la localidad.
2.            El 10 de noviembre de 1981, en la aldea Xenaxicul, municipio de Aguacatán, departamento de Huehuetenango, un grupo de 160 presuntos miembros del Ejército, rodearon la comunidad y ejecutaron a Andrés Yat Tojin, a su hijo Cristóbal Yat Tiu, a la anciana Magdalena Castro y a Francisca Tum Tojin. Los cadáveres de las tres primeras víctimas presentaban fuertes señales de tortura. Asimismo, capturaron a catorce personas de esa aldea, quienes nunca más aparecieron. Muchas de las víctimas eran colaboradores de la guerrilla. Víctimas identificadas: , Magdalena Castro, Francisca Tum Tojin, Andres Yat Tojin, Cristobal Yat Tiu, Marcos Carrillo Mejia, Manuel Imul de Leon, Diego Lux Tum, Juan Lux Tum, Manuel Lux de Leon, Gaspar Tiu Lopez, Diego Tum Castro, Diego Yat de Leon, Diego Yat Tiu, Francisco Yat de Leon, Juan Yat Imul, Manuel Yat Tiu (Niño), Manuel Yat Ixcotoyac, Manuel Yat Imul.
3.            El 10 de noviembre de 1981, cerca de la aldea Chanjón, municipio de Ixtahuacán, departamento de Huehuetenango, miembros del Ejército capturaron a Juan Pérez Morales, quien se dirigía a su trabajo junto con nueve compañeros. La víctima nunca más apareció.
4.            El 10 de noviembre de 1981, en la aldea El Corinto, municipio de Cuilco, departamento de Huehuetenango, miembros del Ejército capturaron a Miguel Morales Maldonado y lo trasladaron a una casa de la aldea, donde lo torturaron durante dos días y una noche, al cabo de los cuales lo dejaron en libertad. Los soldados capturaron a la víctima por ser el padre de una persona a quien acusaban de guerrillero.

10 de noviembre, 1982:
1.            El 10 de noviembre de 1982, Ana Pérez y su hija Magdalena Brito Pérez murieron de hambre. Las víctimas se encontraban refugiadas en Visán Antonio, Amachel, asentamiento de las CPR de la Sierra, aldea Chel, municipio de Chajul, departamento de Quiché.
2.            El 10 de noviembre de 1982, miembros de las PAC capturaron a José Chach Cipriano cuando se dirigía hacia el mercado del pueblo de San Andrés Sajcabajá, departamento de Quiché. No se volvió a saber de él.
3.            El 10 de noviembre de 1982, en Nuevo Porvenir, municipio de Ixchiguán, departamento de San Marcos, miembros del Ejército de Guatemala y de la Guardia de Hacienda capturaron a Juan Jesús Martín Martín, quien trabajaba para el desarrollo de su comunidad. La víctima fue torturada y ejecutada.
4.            El 10 de noviembre de 1982, en El Porvenir, municipio de San Pablo, departamento de San Marcos, presuntos miembros del Ejército de Guatemala, capturaron a Eduardo López Ruíz y Aniceto Escobar. Ambas víctimas fueron capturadas poco antes de recibir sus parcelas en la finca nacional. Hasta la fecha se desconoce el paradero de la víctimas.

10 de noviembre, 1983:
El 10 de noviembre de 1983, en la finca San Luis, municipio de Malacatán, departamento de San Marcos, miembros de la Guardia de Hacienda capturaron a Joaquín Ramos López, quien era sacerdote maya. No se volvió a saber de él.

10 de noviembre, 1984:
El 10 de noviembre de 1984, en el caserío Colpetén, municipio de Dolores, departamento de Petén, presuntos miembros del Ejército de Guatemala, capturaron a Miguel Angel Esteban Esteban y a su hijo, Mario Esteban Jiménez. Posteriormente, un capitán de la zona militar de Poptún, le confirmó que la víctima estaba acusado de guerrillero, pero que si pagaban Q 3,500 le liberarían. A pesar de que la familia entregó esa cantidad, las víctimas no volvieron a aparecer.

10 de noviembre, 1986:
El 10 de noviembre de 1986, en la finca El Sabino, municipio de La Democracia, departamento de Huehuetenango, miembros del Ejército, acompañados por patrulleros civiles, capturaron a José López, Juan López Vázquez, Uvaldo López Vázquez y a Pascuala Vázquez, quienes nunca más aparecieron.     

Fuente: CEH, Guatemala memoria del silencio.

viernes, 9 de noviembre de 2012

El 9 de noviembre en nuestra memoria


9 de noviembre, 1981:
1.            El 9 de noviembre de 1981, en la aldea Paiconob, municipio de San Miguel Acatán, departamento de Huehuetenango, miembros del Ejército asignados al destacamento de San Miguel Acatán capturaron a Sebastián López Francisco, Gaspar Alonso y a otros dos hombres, no identificados, de la misma aldea y los condujeron al río Yulaontetaj entre las aldeas de Paiconob y San Rafael. Una vez allí, los soldados torturaron a las cuatro víctimas. Sebastián López Francisco logró huir, sin embargo los otros tres fueron ejecutados.
2.            El 9 de noviembre de 1981, en el caserío Chirijmasá de la aldea Guineales, municipio de Santa Catarina Ixtahuacán, departamento de Sololá, presuntos miembros de la ORPA capturaron a Baltazar Tambriz Rosario, quien era comisionado militar. Al día siguiente, el cadáver de la víctima fue localizado en la orilla del río Ixtacapa.

9 de noviembre, 1982:
El 9 de noviembre de 1982, en la aldea Ixconlaj, municipio de Colotenango, departamento de Huehuetenango, miembros del Ejército capturaron a Juan Méndez Morales, Luis López Méndez, Manolo Hernández Gabriel, Andrés Pérez Simón y a Daniel Hernández Pérez y los trasladaron al destacamento del municipio de San Pedro Necta, donde los interrogaron y torturaron. Posteriormente los liberaron.    

Fuente: CEH, Guatemala memoria del silencio.

jueves, 8 de noviembre de 2012

El 8 de noviembre en nuestra memoria


8 de noviembre, 1975:
El 8 de noviembre de 1975, en la aldea San José, municipio de San Andrés Villaseca, departamento de Ratalhuleu, un grupo de hombres armados y con el rostro cubierto capturaron, apuñalaron y degollaron a José López Sacap.

8 de noviembre, 1980:
El 8 de noviembre de 1980, en la colonia Primero de Julio zona 4 de Mixco, departamento de Guatemala, presuntos miembros del Ejército capturaron a Ligia Roxana Marroquín Dehesa, quien era psicóloga y militante del EGP, asi como a una amiga suya, de quien se desconoce su identidad. A raíz de ese hecho, nadie volvió a saber más del paradero de las víctimas.

8 de noviembre, 1981:
1.            El 8 de noviembre de 1981, en la aldea San Francisco, municipio de San Miguel Chicaj, departamento de Baja Verapaz, un grupo de hombres armados capturaron a Fernando Tista Jerónimo, quien era patrullero civil. Desde ese hecho, nadie volvió a saber más del paradero de la víctima.
2.            El 8 de noviembre de 1981, en la cabecera municipal de San Martín Jilotepeque, departamento de Chimaltenango, miembros del Ejército de Guatemala capturaron a Alberto López López y posteriormente lo trasladaron al destacamento militar del lugar. Desde ese hecho, nadie volvió a saber más del paradero de la víctima.
3.            El 8 de noviembre de 1981, en el caserío Talaxcoc, municipio de Joyabaj, departamento de Quiché, miembros del Ejército de Guatemala destacados en Joyabaj ejecutaron a Mateo Velázquez, Martín Velázquez, Marcos Ordóñez y a 4 personas más sin identificar. Las víctimas fueron acusadas de ser guerrilleros.
4.            El 8 de noviembre de 1981, en el caserío Cambalam, municipio de Nebaj, departamento de Quiché, miembros del Ejército de Guatemala capturaron a Felipe Marcos Pérez y lo trasladaron al destacamento de Nebaj. No se supo más de él. La víctima era colaborador de la guerrilla.
5.            El 8 de noviembre de 1981, en el caserío Italia de la aldea Palma Real, municipio de El Tumbador, departamento de San Marcos, miembros del Ejército de Guatemala golpearon y capturaron a Jorge Gregorio Pérez Ramírez. Hasta la fecha se desconoce el paradero de la víctima. En el mismo lugar y día, los soldados llevaron amarrado a un joven, de quien se desconoce su identificación.
6.            El 8 de noviembre de 1981, en el barrio San Antonio de la cabecera departamental de Sololá, miembros del Ejército de Guatemala ejecutaron a Manuel Saput Chiroy y a sus dos hijos Juana, de quince años de edad, y Francisco Saput Chumil. Los soldados ejecutaron también a una persona no identificada, quien en estado de ebriedad pasaba por el lugar de los hechos.
7.            El 8 de noviembre de 1981, en el caserío Las Trampas, aldea Pujujil, municipio de Sololá, departamento de Sololá, presuntos miembros de la Policía Judicial ejecutaron a Margarito Zet y a su hijo Alberto Zet Churunel.

8 de noviembre, 1982:
1.            El 8 de noviembre de 1982, en el caserío Chejoj de la aldea San Miguel, municipio de Ixtahuacán, departamento de Huehuetenango, miembros de las PAC comandados por el comisionado militar de la aldea y acompañados por patrulleros civiles de la aldea Papal, quemaron la casa de José López, quien posteriormente fue ejecutado con arma de fuego por dicho comisionado militar. El ejecutor había sufrido un atentado y acusó a la víctima de ser el responsable. Dos días más tarde, los patrulleros civiles, obligados por el mismo comisionado militar, ejecutaron a Fabiana Ortiz, quien estaba embarazada, y a su suegra. Estas víctimas eran esposa y madre, respectivamente, de José López.
2.            El 8 de noviembre de 1982, en el municipio de Cabricán, departamento de Quetzaltenango, miembros del Ejército de Guatemala, destacados en la zona militar de Quetzaltenango, y de las PAC de San Juan Ostuncalco capturaron a 18 hombres de Cabricán, a quienes acusaron de ser guerrilleros. Después de cinco días fueron liberados. Víctimas identificadas: Alberto Lopez, Fernando Mendez, Gavino Perez, Hector Perez, Miguel Perez, Pablo Perez, Patricio Perez, Genaro Ramos Ramirez, Marcos Ramos, Hector Rojas, Augusto Vasquez. Víctimas sin identificar: 7.
3.            El 8 de noviembre de 1982, en el caserío Italia de la aldea Palma Real, municipio de El Tumador, departamento de San Marcos, miembros del Ejército de Guatemala, asignados al destacamento de la finca Armenia del mismo municipio, acompañados de comisionados militares, capturaron a una persona identificada, quién presenció la tortura y ejecución de veinte hombres. Posteriormente, la víctima fue liberada. En esa ocasión los mismos hechores capturaron a Jorge Pérez, de quien no se volvió a saber su paradero. Ambas víctimas fueron torturadas. Víctimas identificadas: Jorge Perez, Heriberto Benjamin Vasquez Orozco. Víctimas sin identificar: 20     

Fuente: CEH, Guatemala memoria del silencio.

miércoles, 7 de noviembre de 2012

Ocupación militar del templo católico y del convento de San Andrés Sajcabajá, Quiché


Caso ilustrativo No. 37
Ocupación militar del templo católico y del convento de San Andrés Sajcabajá, Quiché

“Les daba un sentimiento así, de humillación, porque habían usado el templo como letrina y había un montón de suciedad. La gente realmente tenía ese sentimiento … Uno lo puede percibir fácilmente”.
“Todos conocían que la gente civil que entraba allí ya no salía y si salía, muertos”.


I. ANTECEDENTES
El desarrollo del enfrentamiento armado interno condujo al Ejército a conseguir un mayor control social, según el concepto contrainsurgente de luchar en todos los ámbitos de la sociedad. En ese contexto se inscriben ocupaciones de templos y conventos, como las del departamento de Quiché, donde los militares se incautaron de edificios católicos en los municipios de Joyabaj, Zacualpa, San Pedro Jocopilas, Sacapulas, Nebaj, Chajul, Cotzal, Uspantán, Chiché, Canillá, San Andrés Sajcabajá y, el internado marista en Chichicastenango.
En San Andrés Sajcabajá, a partir del 6 de noviembre de 1981, el destacamento militar fue ubicado en terrenos del convento y del templo de la Iglesia Católica. La ocupación duró hasta 1984 cuando el destacamento se trasladó a otro punto de la localidad. A partir del momento en que la presencia del Ejército fue permanente, San Andrés Sajcabajá vivió momentos de dura e ininterrumpida represión, que alcanzó sus coatas más altas entre enero y mayo de 1982.
El tiempo de ocupación, más prolongado que en otros lugares, se explica por el valor estratégico que los militares le concedieron, ya que el municipio comunica el Altiplano central con el norte del departamento de Quiché, donde el enfrentamiento armado se caracterizó por su intensidad. Además, se trataba de una zona de paso para los correos insurgentes.
La población resultó conmocionada por estas ocupaciones: “…Toda la gente se quedó muy sorprendida cuando comenzaron a ocupar los conventos… sin entenderlo y sin poder detenerlo. La profanación de los templos hirió las raíces espirituales más profundas de la población, que se preocupó por poner a salvo sus símbolos religiosos antes que sus propios bienes. Cuando, transcurrido un tiempo desde el desalojo militar de los recintos religiosos, “…se animaron a entrar … les daba un sentimiento así, de humillación porque habían usado el templo como letrina y había un montón de suciedad. La gente realmente tenía ese sentimiento…
Los casos documentados relatan detenciones, desapariciones y ejecuciones arbitrarias de pobladores; todos tuvieron lugar en el convento.

II. LOS HECHOS
A finales 1981 Marcelo Tzoc fue detenido por los soldados y llevado al “convento-destacamento” de la cabecera municipal, sin que se volviera a saber de él. Era miembro del EGP.
El 18 de noviembre de 1981 Pedro Moreno fue sacado de su casa por soldados, patrulleros y comisionados militares. Fue llevado al “convento-destacamento”, donde permaneció 15 días, y luego fusilado. En el momento de su captura los soldados violaron a una de sus hijas, de 10 años de edad, quien más tarde reconoció a los autores. Por esta razón, bajo amenazas, la familia no tuvo más remedio que abandonar el lugar. Asimismo, las tropas saquearon por completo la tienda propiedad de las víctimas.
Poco después, el 25 de noviembre, Antonio Cipriano Chach fue capturado por soldados, a la vista de muchos pobladores, llevado al “convento-destacamento” y metido en una zanja abierta por los soldados, dentro del recinto, y que utilizaban como cámara de tortura. No se supo más de él.
El 11 de febrero de 1982 Pedro Pacheco Soc acompañó a su esposa a las compras en el mercado, como hacía siempre. Atareado en esto menesteres, Pacheco fue detenido por soldados, que lo llevaron al “convento-destacamento”. Cuatro días después, los militares catearon su casa y se llevaron sus documentos de identificación. No se supo más de él.
El 15 de febrero de ese año fueron reunidos los hombres de San Andrés Sajcabajá, para formar las Patrullas de Autodefensa Civil (PAC). Los que no asistieron fueron convocados de nuevo, tres días después, para que se presentaran en el “convento-destacamento”. Los que llegaron fueron detenidos inmediatamente. Varios testigos aseguran que fueron quemados dentro del recinto religioso.
El 20 de febrero soldados llegaron a la casa de Domingo Choc, en el caserío Chilil, a quien apresaron y llevaron al “convento-destacamento”, donde le dieron muerte. Al resto de los que encontraron en la casa, Mariano, Luis, Catarina y Andrés, todos de apellido Choc, los quemaron vivos en su interior. Esta familia pertenecía al CUC.
El 3 de marzo de 1982 soldados y patrulleros civiles detuvieron a varios pobladores del caserío Xejuyub. Los llevaron al “convento-destacamento” de San Andrés, donde los forzaron a permanecer durante 15 días. De sus casas lo robaron todo.
El 10 de marzo fue arrasada la aldea Chinantón. Los soldados saquearon y quemaron 90 casas. Las víctimas fueron numerosas, en su mayoría mujeres y niños. Pocos días después, concentraron en la escuela a la población sobreviviente, separaron a las mujeres jóvenes y las violaron. Acto seguido las condujeron al “convento-destacamento”, donde las tuvieron durante ocho días sin alimento.
Entre marzo y abril el Ejército realizó un rastreo en Catoyac, Patziguán, Xeabaj, Piedras Negras y otros poblados de la zona. Concentró a los pobladores de esas comunidades en Piedras Negras y luego de arengarles, un grupo de mujeres fue llevado al “convento-destacamento” en San Andrés Sajcabajá, donde durante tres meses las obligaron a lavar ropa, a cocinar, a hacer limpieza y a recoger leña. Cumplido este plazo, fueron puestas en libertad debido a la presión de la comunidad. Durante su reclusión, varias mujeres jóvenes fueron violadas.
En el mes de abril cuando Lázaro Colaj Lázaro llegó de compras a la cabecera municipal, fue detenido por soldados y trasladado al “convento-destacamento”. Un familiar llegó a preguntar por su paradero y pudo verlo desde lejos. Luego no se supo más de él.
También en abril, el día 8, Manuel Yac, fue capturado en el caserío Pachalúm por comisionados militares y llevado al “convento-destacamento”, donde lo metieron en una zanja. Luego, el coronel del destacamento lo mató de dos balazos delante de los patrulleros que acababan de ser reclutados, como advertencia de la suerte que correrían quienes imitaran a la víctima, acusada de ayudar a la guerrilla. Después, lo enterraron dentro de la iglesia.
El día 25 del mismo mes, Tadeo Cortés Colaj fue capturado por patrulleros y llevado al “convento-destacamento”, donde permaneció un mes en la zanja de castigo. A pesar de preguntar constantemente por él, los familiares no obtuvieron ninguna información acerca de su paradero.
El 13 de mayo fueron reunidos en San Andrés Sajcabajá los adultos (hombres) de Santa Rosa Chujuyub, aldea perteneciente al municipio de Santa Cruz del Quiché, con miras a la formación de las PAC. Estando allí, los militares confrontaron los nombres de los presentes con las listas que poseían y a los incluidos en ellas los condujeron al “convento-destacamento”, donde torturaron y mataron a cuchilladas a varios de ellos.
En ese mismo mes llegaron los soldados al caserío Piedras Negras. Además de matar a varios pobladores, entre ellos una mujer embarazada, apresaron a Andrés Chac y lo llevaron al “convento-destacamento”, donde le dieron muerte.
El 18 de diciembre de 1982 los soldados llegaron a la casa de Victoriano Mejía Sam, en San Andrés Sajcabajá, vaciaron la tienda de su propiedad y lo llevaron prisionero al “convento-destacamento”. Al preguntar los familiares por Victoriano fueron advertidos de que no debían seguir haciéndolo. Nada se volvió a saber del detenido.
El 20 de febrero de 1983, en el caserío Xejuyub, fue detenido Mario López. Lo mantuvieron preso ocho días en el “convento-destacamento”, durante los cuales sólo le dieron tortilla para comer. “Cuando pedía agua, los soldados orinaban en un bote de jugo y se lo daban”.
Muchos testimonios más contienen relatos de personas que fueron muertas, después de haber sido detenidas por soldados, comisionados o patrulleros y llevadas al “convento-destacamento”. “Todos conocían que la gente civil que entraba allí ya no salía y si salía, muertos… o los metían en la zanja de castigo, donde permanecían sin alimento.
Otras desapariciones tenían lugar cuando alguien llegaba al “convento-destacamento” para preguntar por sus familiares o para obtener documentos de identificación. Muchos visitantes, al figurar en las listas que poseía el Ejército, fueron detenidos y en varios casos resultaron muertos, como sucedió con Manuel Chach.
A pesar de la certeza de los familiares de que los detenidos habían sido llevados al “convento-destacamento”, en numerosos casos el Ejército no reconoció haber practicado la detención, limitándose a decir no saber de ellos o a advertir que no siguieran preguntando por las víctimas.
Muchas de las personas que sufrieron estas violaciones estaban relacionadas, o eran activistas, de organizaciones sociales o de carácter religioso, aunque la acusación por la que se les detuvo fue siempre la de ser guerrillero.

III. DESPUÉS
En 1983 monseñor Pablo Urizar fue nombrado administrador apostólico de la diócesis de Quiché. Mantuvo varias entrevistas con los mandos castrenses de la región y poco a poco la Iglesia fue recuperando las instalaciones religiosas que ya habían sido abandonadas por los militares. Estaban totalmente vacías: “…reliquias de la colonia, otros artefactos religiosos, muchas imágenes mutiladas, decapitadas o macheteadas … La pérdida material fue grande porque hasta las tazas de los inodoros arrancaron”. En el interior de los templos se excavaron hoyos que tuvieron diferente uso. Tal como lo aseguran los testigos, había varias zanjas que habían sido utilizadas para el castigo y la tortura de las personas detenidas, aunque pretendió mostrarse que fueron utilizadas como letrinas.
El impacto psicológico permanece y se percibe hasta el día de hoy al hablar con los andresinos y conocer sus testimonios. “…Uno lo puede percibir fácilmente … la gente se guarda todavía esto, tal vez poco a poco la gente diga algo porque hay mucho miedo para expresarse”.
En diciembre de 1996, al iniciar una obra de construcción en una parte del terreno del convento de San Andrés Sajcabajá, en el momento de abrir zanjas para asentar los cimientos, se encontraron restos de osamentas. El sacerdote informó de ello a la comunidad y al Ministerio Público.
El 27 de enero de 1997, a raíz de ese hallazgo, la Coordinadora Nacional de Viudas de Guatemala (CONAVIGUA) presentó una denuncia formal ante el Ministerio Público, para iniciar los procesos de exhumación que debían realizarse en el patio y el jardín del convento, así como en el interior del templo católico.
El juez segundo de primera instancia penal de Quiché, a solicitud del Ministerio Público, ordenó el 11 de abril el inicio de las exhumaciones. Sin embargo, la orden se limitaba tan sólo al patio y jardín del convento, pues el Ministerio Público no incluyó la iglesia.
Los trabajos se realizaron entre el 23 y el 28 de abril. Participaron cuatro expertos forenses y contaron con la presencia del juez de paz de San Andrés Sajcabajá y el fiscal auxiliar del Ministerio Público. El 24 de abril se localizó la primera osamenta en el jardín del convento.
En vista de que los familiares de los desaparecidos insistían en que dentro de la iglesia se encontrarían más cadáveres, ampliaron la solicitud de exhumación. Entonces fueron encontradas ocho osamentas más.
Con los hallazgos, que corroboraban los señalamientos de los pobladores, las exhumaciones continuaron. Se encontraron otras seis osamentas, justo frente al altar mayor. También encontraron casquillos del calibre 5.56. En el jardín del convento encontraron cinco nuevas osamentas. También encontraron en estas excavaciones: caites de hule, ropas y fragmentos metálicos que podían ser proyectiles de armas de fuego, según la estimación de los peritos.
Del 5 al 9 de agosto y del 18 al 23 del mismo mes, se realizaron sendas exhumaciones en el jardín del convento, y se encontraron cinco fosas individuales.
En total, a la altura del 6 de agosto de 1997, 26 habían sido las osamentas exhumadas, de las cuales 14 fueron ubicadas en el interior del templo, en los sitios exactos indicados por los lugareños.
Aún sin ser definitivas las identificaciones, algunas comienzan a tener consistencia, entre ellas la de Pedro Moreno. Están avanzadas también las de Manuel Yac, Lázaro Colaj Lázaro y Victoriano Mejía Sam.
Todavía está pendiente la realización de otras exhumaciones en el interior del convento y del templo católico de San Andrés Sajcabajá. Sin embargo, el expediente judicial se ha extraviado “en el Juzgado de Quiché, pero tendrá que aparecer el expediente, o sea por eso es que no se pudo hacer [otra exhumación] porque requiere orden de juez”.
Aunque hayan pasado muchos años desde que el Ejército ocupó los conventos de Quiché y con la colaboración de miembros de las PAC y de comisionados militares, capturaron, torturaron y en algunos casos ejecutaron a pobladores del lugar, los vecinos de la zona permanecen todavía muy temerosos. Ese temor se evidencia, en parte, por su negativa a trasladar a los cementerios locales los restos exhumados de sus seres queridos:
 “…Sí están vivos los responsables y lo peor es que les miramos la cara todos los días”.
La CEH pudo identificar a 81 víctimas. Todas ellas eran pobladores civiles e indefensos: 45 personas resultaron ejecutadas, de las cuales nueve sufrieron torturas; 27 personas fueron torturadas y posteriormente desaparecidas; por lo menos una niña fue violada sexualmente; cuatro personas sufrieron otras violaciones y ocho personas detenidas sufrieron torturas.

IV. CONCLUSIONES
La CEH llegó a la plena convicción de que los antecedentes corroborados son suficientes como para dar por establecido que el templo y el convento de la Iglesia Católica de San Andrés Sajcabajá fue utilizado deliberadamente, por el Ejército de Guatemala, como recinto de detención, en el cual se cometieron gravísimas violaciones a los derechos a la vida y la integridad personal de numerosas personas.
La circunstancia de lugar en que fueron cometidas dichas violaciones es calificable, por si misma, como un atentado al derecho a la libertad de religión, en cuanto afectó, por la fuerza, la práctica del culto católico. También es calificable como un acto de desprecio e intolerancia hacia la religión de la comunidad, en cuanto fue ejecutado mediante la profanación del templo, utilizándolo para fines incompatibles con la Declaración Universal de los Derechos Humanos y demás instrumentos internacionales.
La CEH considera que el conjunto de actos realizados por los militares en San Andrés Sajcabajá tenía como propósito la desarticulación de las estructuras comunitarias existentes, con el objetivo de asegurar, por la fuerza armada, el control social de la zona.
El presente caso ilustra cómo la violencia generada por el enfrentamiento armado interno se extendió al extremo de humillar la identidad y las creencias más profundas de la población pobre de Guatemala, con toda la carga de sufrimiento moral que dicha humillación significa.

LISTADO DE LAS VÍCTIMAS
Ejecución arbitraria, tortura, privación de libertad
Andrea Sunio
Andrés Choc Chach
Antonia de León Ixcuna
Antonio Velasco
Catarina Choc Chach
Cirilo Tzam
Daniel Pérez
Diego Ciprian
Domingo Choc
Domingo San
Francisco Ixcuna
Isabela Ixcuna
José de León Ixcuna
Juan Alvarez Sajuch
Juan González Sunio
Juan Tzam
Lucas Fidel Ruiz
Luis Choc Chach
Manuel Chach
María Ixcuna Julian
María Sunio
Miguel Tiño Tiño
Pedro Nix
Vicente Chach
Andrés Ixcuna
Diego Tzam
Macario Chacaj López
Manuel Yac
Mario Chech
Antonio Rodrigo Pastor
Baltasar Lux
Daniel Calachij
Juan Ruiz
Manuel Chingo

Desaparición forzada, tortura, privación de libertad
Teodoro Chach Toj
Alfonso De León Chach
Andrés García,Ventura
Atanacio García
Fabian García
Juan Ventura Chach
Mateo Saquic
Pedro Moreno
Victoriano Chach Toj
Mariano Chach
Andrés Chach
Mario Lazaro Lazaro Colaj
Alberto García
Ambrosio Chibalam Tzoc
Andrés Olmos Chach
Antonio Cipriano Chach
Augustin Mejia
Enofro Tzoc López
Ernesto Tzoc López
Leandro Poroj
León Chibalam Tzoc
Marcelo Tzoc
Pedro Pacheco Soc
Pedro Poroj
Salvador Zacarias Mejia
Santos Patricio Chibalam Tzoc
Tadeo Cortés Colaj
Teodoro Poroj
Tránsito Román Serech
Victoriano Mejia Sam

Torturas, privación de libertad
Domingo Castro
Juana Castro
Juana Castro López
Paulo Mateo
Raymundo Méndez
Rosa Juana Colaj
Rosa Juliana
Rumilia Chech Chech

Otras violaciones

María de Jesus Moreno Lucas
Camilo Toj de León
Cayetano Pastor
Ignacio Cac

Víctimas colectivas/desconocidas: 32

Fuente: CEH, Guatemala memoria del silencio.

martes, 6 de noviembre de 2012

El 7 de noviembre en nuestra memoria


7 de noviembre, 1980:
1.            El 7 de noviembre de 1980, en el caserío Xatinab Cuarto Centro, municipio de Santa Cruz del Quiché, departamento de Quiché, efectivos del Ejército de Guatemala asignados a la Zona militar de Santa Cruz del Quiché, capturaron y torturaron a Marcelino Avila Hernández, Domingo Matzar Xiquín y José Aguilar Laínez, todos miembros del CUC. No se volvió a saber de ellos.
2.            El 7 de noviembre de 1980, en la cabecera municipal de Zacualpa, departamento de Quiché, Camilo Grave de la Cruz, miembro del CUC, fue capturado por efectivos del Ejército de Guatemala asignados al destacamento del lugar y posteriormente recluido en ese destacamento. No se volvió a saber nada de la víctima.
3.            El 7 de noviembre de 1980, en el caserío de Xatinap, municipio de Santa Cruz del Quiché, departamento de Quiché, miembros del Ejército de Guatemala capturaron y torturaron a José Aguilar Laynes y Marcelino Avila, quien era catequista. Ese mismo día, encañonaron, golpearon y amenazaron de muerte a los niños, entre ellos, a Marta Aguilar Reynoso, de 15 años de edad. Posteriormente, los soldados trasladan a las víctimas al cuartel de Reservas Militares, donde fueron torturados con golpes de clavos en la cabeza y luego los metieron en un pozo. No se volvió a saber de ellos.
4.            El 7 de noviembre de 1980, en el caserío de Xatinap, municipio de Santa Cruz del Quiché, departamento de Quiché, Pedro Celestino Aguilar Laínez, quien era dirigente fundador del CUC, presidente de Acción Católica, promotor de salud e integrante de la cooperativa Xecajá fue objeto de hostigamiento y persecución por parte de miembros del Ejército de Guatemala. Los soldados llegaron en un camión lleno de soldados a capturarlo pero él logró escapar, sin embargo golpearon a una de sus hijas, capturaron a su hermano y a varios dirigentes de la comunidad.
5.            En 7 de noviembre de 1980, en el caserío La Fe, aldea Pujujil lI, municipio de Sololá, departamento de Sololá, miembros del Ejército de Guatemala capturaron y ejecutaron a Lucio Pecher Panjoj, quien era militante del EGP. Posteriormente los soldados destruyeron todos los bienes de la víctima.

7 de noviembre, 1981:
El 7 de noviembre de 1981, en el municipio de Sibinal, departamento de San Marcos, hombres armados ejecutaron a Bernardo Villagrán González, quien era maestro. El día 14 del mismo mes y en ese mismo lugar, hombres armados ejecutaron a Miguel Angel Villagrán González y a su hijo, Ronaldo Villagrán.

7 de noviembre, 1982:
1.            El 7 de noviembre de 1982, en el municipio de Patzicía, departamento de Chimaltenango, elementos de la Policía Judicial capturaron al señor Isabel Ejcalón. Desde ese hecho, nadie volvió a saber más de la víctima.
2.            El 7 de noviembre de 1982, en el Primer Centro, municipio de Chiché, departamento de Quiché, miembros del Ejército de Guatemala y patrulleros civiles de Chinique capturaron y torturados a doce hombres originarios de Tululche Primer Centro, municipio de Chiché, departamento de Quiché. Las víctimas fueron exhibidas, aún vivas, por las comunidades de El Temal, Las Lomas y El Boquerón, municipio de Joyabaj del mismo departamento. Durante ocho días exhibieron a las víctimas hasta llegar a la aldea La Garrucha, aldea Hacienda Vieja, municipio de San José Poaquil, departamento de Chimaltenango. Desde entonces, se desconoce el paradero de las víctimas. Víctimas identificadas: Domingo Guarcas Tomin, Sebastian Perez Morales, Tomas Quino, Jose Toj, Manuel Tzoc Sucuqui, Manuel Tzoc, Pascual Tzoc Ordoñez, Tomas Tzoc Suy, Tomas Tzoc. Víctimas sin identificar: 3.

7 de noviembre, 1995:
El 7 de noviembre de 1995, en la aldea Tojchiquel, municipio de Santa Bárbara, departamento de Huehuetenango, dos policías municipales, con la complicidad de miembros de la Corporación municipal de dicho municipio, amenazaron a César Ovidio Sánchez Aguilar, quien fue acusado de guerrillero. La víctima se encontraba facilitando un taller sobre los Acuerdos de Paz en su aldea, cuando fue citado a la municipalidad. Ese mismo día, miembros de las PAC y comisionados militares denunciaron en la Zona Militar que la víctima, así como los vecinos participantes en dicho taller, eran guerrilleros.     

Fuente: CEH, Guatemala memoria del silencio.

El País Paralelo: Aproximación inicial al impacto que sobre el desarrollo nacional tienen las BAV

El día de ayer se dieron a conocer los resultados de la investigación realizada por el Instituto de Estudios de la Realidad Nacional de la universidad estatal sobre el impacto que en el desarrollo del país tienen los túmulos cada vez más abundantes en carreteras, calles y avenidas de la geografía  nacional.
En el estudio, titulado "Aproximación  inicial al impacto que sobre el desarrollo nacional tienen las BAV (túmulos)", participaron profesionales de distintas disciplinas científicas, naturales y exactas, sociales y humanísticas: ingenieros civiles y de transporte, economistas, matemáticos, sociólogos y politólogos, antropólogos, psicólogos sociales, etcétera. (BAV: barreras antivelocidad).
Del informe presentado por el IERN se destacan las siguientes conclusiones:
1. En todo el territorio nacional, al 15 de julio de 2012, había un aproximado de 50 mil túmulos (BAV).
2. Los 50 mil BAV tienen un impacto negativo equivalente al 5% del producto interno bruto, derivado de un mayor consumo de combustibles, deterioro del parque automotriz, reducción en la vida útil de llantas, más tiempo de trabajo de operarios del transporte, etcétera.
3. En contraste con ese impacto negativo, hay uno positivo de apenas 0.001% del PIB, resultado de la "construcción-destrucción-reconstrucción" de túmulos. El 90% de municipios del país existen "fuerzas de tarea" especializadas en acelerar el deterioro de los túmulos.
4. Hay una relación directamente proporcional entre la densidad de túmulos por km de vía vehicular y los índices de maltrato familiar.
5. Aunque uno de los principales objetivos para justificar la construcción de estas barreras antivelocidad es reducir el atropellamiento de niños, perros, gatos, gallinas y vacas por los automovilistas que confunden cualquier camino con asfalto con pista de carreras, según el informe de marras los índices de accidentes con resultados mortales son mayores en el área de 50 metros a los túmulos.
6. Únicamente el 2% de los túmulos cuentan con una adecuada señalización que avise a los automovilistas de su existencia. De ello, el informe concluye que los túmulos más que cumplir una función preventiva, son un castigo para pilotos distraídos y aficionados a la velocidad.
7. El 12.5% de las barreras antivelocidad se encuentran en caminos de terracería en donde a lo sumo un automotor podría circular a 20 km/h. El informe concluye que ello podría estar indicando que la construcción de carreteras empieza por los túmulos.
8. El estrés derivado de transitar por carreteras con alta densidad de BAV reduce en un 50% la actividad sexual en pilotos del sexo masculino. Las mujeres se ven afectadas en menor proporción, tan solo el 25% muestran una reducción en su actividad sexual.
9.  De manera general las BAV han generado en la población un sentimiento de temor al futuro, miedo a tomar decisiones que les hagan avanzar y especialmente notable es el hecho de que las personas que cotidianamente se ven enfrentadas a las BAV presentan síntomas de pánico a lo desconocido.
10. Más como hipótesis que requiere mayor trabajo de campo que como conclusión contundente el estudio apunta a que la construcción de BAV es un gran negocio de las autoridades municipales: por las BAV que se constuyen en su jurisdicción reciben  comisiones de: portadores de llantas y repuestos para vehiculos, talleres de mecánica, hospitales privados. A ello se suma el 20% de "comisión" que reciben las autoridades municipales de parte de las empresas constructoras de BAV.


(*) El País Paralelo es un paraíso ficticiamente real, en donde de vez en cuando suceden eventos –eventuales, no planificados– positivos.