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viernes, 30 de noviembre de 2012

El 30 de noviembre en nuestra memoria


30 de noviembre, 1970:
El 30 de noviembre de 1970, unos desconocidos atentaron con armas de fuego contra el abogado y profesor universitario Alfonso Bauer Paiz, quien sobrevivió incluso a un segundo atentado cuando pretendieron rematarlo en el hospital del Seguro Social donde se recuperaba de las heridas. http://raulfigueroasarti.blogspot.com/2012/01/adolfo-mijangos-lopez-asesinado-el-13.html

30 de noviembre, 1980:
El 30 de noviembre de 1980, en la carretera que conduce al municipio de San Martín Jilotepeque, departamento de Chimaltenango, miembros de un grupo armado que vestían uniformes de color verde, capturaron y golpearon a Francisco Patzán Jacobo. No se volvió a saber nada más de él.

30 de noviembre, 1981:
El 30 de noviembre de 1981, en la cabecera municipal de Santo Tomás La Unión, departamento de Suchitepéquez, miembros del Ejército de Guatemala capturaron a Francisco Chay Poz. Desde ese hecho, nadie volvió a saber más del paradero de la víctima.

30 de noviembre, 1982:
1.            El 30 de noviembre de 1982, el jefe de la PAC de Chiché y elementos del Ejército de Guatemala, reunieron a los pobladores frente a la iglesia de Chupoj Tercer Centro, municipio de Chiché, departamento de Quiché. Posteriormente, los soldados obligaron a los vecinos a ejecutar a Tomás Macario Quin y Miguel Mateo Gómez, ambos miembros del CUC y originarios de Chupoj.
2.            El 30 de noviembre de 1982, en el caserío Tunajá, municipio de Zacualpa, departamento de Quiché, miembros de las PAC de Joyabaj, que se encontraban rastreando el área, se cruzaron con Andrés Chingo, le golpearon, le hirieron con machete y finalmente le ejecutaron. La víctima y su familia habían perdido todas sus pertenencias, incluso un camión, y estaban refugiados en la montaña desde agosto de 1982, cuando elementos del Ejército de Guatemala y miembros de las PAC de Joyabaj incursionaron en el área para hacer un rastreo.
3.            El 30 de noviembre de 1982, en el caserío Chupoj Segundo Centro, municipio de Chiché, departamento de Quiché, presuntos miembros de las PAC capturaron a Manuel Cipriano cuando se dirigía hacia la cabecera municipal de Chiché. Nunca apareció.
4.            El 30 de noviembre de 1982, en el parcelamiento Las Cruces de la aldea Las Chapinas, municipio de San Lorenzo, departamento de Suchitepéquez, miembros Ejército de Guatemala asignados al destacamento Belén, del municipio de Santo Domingo Suchitepéquez, ejecutaron a Melecio Ramos Quich, Iregorio Oxlaj Bersian y Jacinto Oxlaj Ramos, quienes eran militantes del EGP. El 11 de diciembre de 1982, en la cabecera municipal de Santo Domingo Suchitepéquez, elementos de las citadas fuerzas capturaron a Bernardino Oxlaj Ramos y José Oxlaj Bersian. En el mismo lugar, no se indica la fecha, fue capturado Alberto Oxlaj Bersian por hombres vestidos de civil, que se presume eran soldados del mismo destacamento. Las víctimas eran de la misma familia. Los capturados nunca aparecieron.

30 de noviembre, 1984:
El 30 de noviembre de 1984, después de una reunión que sostuvieron los dirigentes del GAM con el jefe de Estado, se creó la Comisión Tripartita, cuyo objetivo era investigar las violaciones de los derechos humanos. Esta Comisión quedó integrada por los titulares de Gobernación, de la Defensa y del Ministerio Público. Miembros del GAM llevaron a cabo manifestaciones significativas frente a las instalaciones del Ministerio Público para exigir que esta Comisión diera a conocer los resultados de la investigación que realizaban sobre las violaciones a los derechos humanos, y en particular sobre todo lo concerniente a las desapariciones forzadas.

30 de noviembre, 1991:
El 30 de noviembre de 1991, Ana Solís falleció de sarampión por falta de medicinas en las CPR de la Sierra, municipio de Chajul, departamento de Quiché. Los rastreos constantes del Ejército de Guatemala hicieron que la población se refugiara en las montañas por períodos largos, lo que fue causa de que los habitantes de la CPR se quedaran sin alimentos, ropa y medicinas.    

Fuente: CEH, Guatemala memoria del silencio.

Proclama unitaria del Frente Unido de la Revolución



El Frente Unido de la Revolución –FUR-, desde su fundación, se reconoce a sí mismo como una organización cuyo objetivo central es trabajar por la unidad de todas las fuerzas democráticas.

Para entender el desarrollo político de  Guatemala a partir de 1954, resulta necesario resaltar que la oligarquía guatemalteca se construyó y consolidó sobre la base de la exclusión, el racismo, la evasión de impuestos, el control del Estado y la entrega de los recursos naturales al capital internacional. El reciente terremoto volvió a visibilizar las carencias del Estado y la sociedad, la vulnerabilidad de la infancia más pobre, un nuevo terremoto de los pobres.

Los sectores populares siempre fueron y son los perdedores en este sistema de exclusión y oligopolios, donde el capital financiero impone sus intereses agiotistas. Pero también las engañadas clases medias de Guatemala han sufrido un proceso de empobrecimiento constante y al mismo tiempo una sumisión política e ideológica y moral. Es hora de construír vasos comunicantes entre los guatemaltecos, entre las clases medias, el campesinado y demas etnias, entre los obreros y los intelectuales y académicos, entre mujeres y hombres, entre jóvenes y mayores. La mayoría ha salido perdiendo por décadas y la mayoría puede ganar uniéndose y oponiéndose a la oligarquía y a sus formas politicas e ideológicas. La oligarquía autoritaria desune, las fuerzas democráticas deben hacer lo contrario para levantar un proyecto de nación sustentable.

¿Para quién se gobierna? El poder en Guatemala está más allá del Estado: en los poderosos grupos que siempre han influido, cuando no directamente, manejando al Estado. El Estado guatemalteco es raquítico, desmantelado y corrupto. El crimen organizado y el narco han penetrado a los partidos politicos y a la instituciones del Estado. Y en lugar de soluciones democráticas y sociales, estamos ante una escalada de militarización y ante una espiral imparable de violencia. También de criminalización de la protesta social. Pero no de promoción por parte del Estado de empleos, de oportunidades para la juventud, democratización del crédito, inclusión, igualdad de género y protección de los recursos naturales. 

La causa de este Estado fallido es una sociedad fallida, con una riqueza mal distribuida y una élite voraz y codiciosa, que se ha negado histórica y sistemáticamente a pagar impuestos y que no permite la emergencia de nuevos empresarios.

No olvidemos la existencia de un gran sector informal que tampoco tributa, que en esencia es manejado por grupos e individuos inescrupulosos (contrabandistas, piratas, etc.) pero que le dan empleo a miles y de miles que se juegan la vida en las calles vendiendo toda clase de mercancías. Existen desde luego muchos honrados pequeños empresarios, aunque informales, que laboran de sol a sol.

Ante las premisas expuestas: ¿Será Guatemala gobernable sin realizar cambios estructurales? Gobernar debe ser el arte de tomar decisiones racionales y efectivas. ¿Pero se puede ser racional y efectivo cuando una gran parte de la población padece pobreza, desnutrición, analfabetismo, exclusión, racismo? Y con dos millones de ciudadanos que han emigrado. La pobreza siempre tiene causas.

No tenemos que hacer grandes análisis para entender que el país va en picada. A diario los guatemaltecos viven injusticia, violencia, impunidad, exclusión, racismo y falta de oportunidades. Todo sucediendo frente a la corruptela de los políticos tradicionales en el poder y en el Congreso.

La ciudadanía deja de creer en esas opciones políticas y la desesperación se acrecienta. La democracia no está sumistrando resultados ni cumpliendo las espectativas porque precisamente hay un gran déficit de democracia.Y la oferta electoral es muy pobre en propuestas y en valores. Muchos partidos que dicen casi lo mismo y que al final hacen lo mismo: gobernar para la oligarquía y dedicarse a la corrupción.

De ahí que es preciso acudir a la inmediata y firme acción democratizadora. La izquierda debe cambiar, debe cesar el sectarismo y la atomización. Mas ese cambio no se logrará sin la unidad amplia de todas las fuerzas democráticas, independientemenmte de sus propios postulados ideológicos y formas de organización. Por estas razones el FUR cuenta con suficiente autoridad y legititimidad moral e histórica para llamar al trabajo unitario en todas sus formas. La construcción URGENTE de procesos y diálogos unitarios sin exclusiones. Un país excluyente debe comenzar a cambiar con fuerzas y actitudes no excluyentes.

El FUR no busca votos;  El FUR busca más conciencia y hace un llamado ciudadano para retomar el camino democrático, que es una senda humanista que busca la paz, la verdadera democracia, la honradez, la fraternidad ciudadana y la solidaridad entre los guatemaltecos.

Si queremos un futuro mejor debemos cambiar el presente. Si pretendemos entender el presente debemos aprender del pasado. La historia es un proceso que exige esta articulación  de procesos. Sólo la UNIDAD puede asegurar los cambios. Sólo el mismo cambio en actitudes, propuestas, aptitudes y praxis de las fuerzas democráticas puede garantizar la formación de una fuerza politica y social que viabilice el camino a una sociedad democrática, incluyente, tolerante, no violenta, donde la prosperidad sea democratizada-generalizada y donde el estado garantice el bien común. De ahí que el FUR exhorta fraternalmente a todos los sectores políticos democráticos afines, a la sociedad civil, a los ciudadanos interesados en su país a iniciar INMEDIATAMENTE procesos de unidad en todos los niveles. Un llamado a promover el diálogo constructivo entre las fuerzas democráticas. Un pedido a construír espacios de discusión que abran este recorrido histórico al futuro democrático.

El FUR no pretende vanguardizar ni mucho menos monopolizar ningún proceso. Sería ir en contra de los postulados de fundación del partido y de los ideales de los grandes  líderes históricos Manuel Colom Argueta y Adolfo Mijangos López. Sirva recordar entonces las palabras con que Colom Argueta puso fin a su última conferencia dada en la Universidad de San Carlos de Guatemala: “…lo que ustedes tienen en la mente no lo van a transformar en realidad, sino lo convierten en condiciones objetivas de cambio”.

!SI A LA UNIDAD DEMOCRATICA!
¡POR UNA GUATEMALA MÁS HUMANA, JUSTA Y DEMOCRÁTICA!!!


”Por la Patria y la Revolucion,
Unidos Venceremos”...!!!

Guatemala de la Asuncion Noviembre del 2012


Firman: Carlos Duarte, Americo Cifuentes, Mario Tello, Julio Lopez,  Carlos Gomez De Leon, aparecen mas firmas......

jueves, 29 de noviembre de 2012

El 29 de noviembre en nuestra memoria


29 de noviembre, 1981:
1.            El 29 de noviembre de 1981, en el caserío Chipiacul, aldea Xeatzán, municipio de Patzún, departamento de Chimaltenango, miembros de la Policía Judicial capturaron a Emeterio Chuc Canú, Adela Baján, Vicenta Ajú y a un hombre no identificado. Adela Baján y Vicenta Ajú regresaron a la aldea golpeadas, pero la otra víctima nunca más apareció.
2.            El 29 de noviembre 1981, en la ciudad de Guatemala, departamento de Guatemala, miembros del Ejército de Guatemala capturaron a Héctor Manolo Morales Escobar, quien era estudiante de la USAC. Los soldados lo trasladaron a la Escuela de Kaibiles con sede en Poptún, departamento de Petén, donde lo retuvieron durante dos días, posteriormente, se lo llevaron del lugar con rumbo desconocido. No se volvió a saber de él. Varios miembros de su familia fueron desaparecidos y otros ejecutados por miembros de las Fuerzas de Seguridad del Estado.

29 de noviembre, 1988:
El 29 de noviembre de 1988, en el cantón Panabaj, municipio de Santiago Atitlán, departamento de Sololá, presuntos miembros de la Policía Nacional ejecutaron a Candelaria Reanda Tacaxoy, de dieciocho años de edad y quien era miembro del frente Luis Ixmatá de la ORPA.

29 de noviembre, 1989:
El 29 de noviembre de 1989, en el cantón Panabaj, municipio de Santiago Atitlán, departamento de Sololá, miembros del Ejército de Guatemala capturaron e hirieron a Diego Reanda Xicay, quien era colaborador de la guerrilla. Desde ese hecho, nadie volvió a saber más del paradero de la víctima.   

Fuente: CEH, Guatemala memoria del silencio.

miércoles, 28 de noviembre de 2012

El País Paralelo: Pacto Nacional por la Lectura



         El día de ayer el presidente de la República, la ministra de Educación y las rectoras de las universidades públicas y privadas firmaron el “Pacto Nacional por la Lectura“.
         Después de la firma del pacto, la ministra de Educación expresó: “No podemos seguir engañados. Debemos reconocer que tanto la educación pública como la privada han fracasado en enseñar a leer a y escribir. Menos del 1% de egresados de la educación primaria saben leer y escribir. Leer y escribir no es conocer los símbolos del alfabeto. Esperamos que el esfuerzo que hoy iniciamos rinda frutos”.
La idea de que sea en las universidades que se enseñe a leer surgió a partir del informe publicado el año anterior por uno de los centros de investigación de la universidad estatal: “Participación y visitas de funcionarios públicos en actividades y centros culturales”. En dicho informe se dan a conocer los resultados de dos años de monitoreo en todo el país de la presencia de funcionarios medios y altos de las administraciones central y municipal en actividades como conciertos, funciones de teatro, presentaciones de libros, exposiciones de arte, ferias de libro, etcétera. Algunas cifras del informe:
1.            Durante dos años ninguna biblioteca pública del país recibió la visita del alcalde municipal.
2.            Los diputados al Congreso de la República desconocen que en dicha institución funciona una biblioteca.
3.            En las más de 200 presentaciones de libros realizadas en el país de julio de 2011 a junio de 2012 se notó la presencia de algún ministro de Estado en tan solo 2 actividades.

“A partir de ahí, expresó la rectora de la universidad nacional, nos preguntamos: ¿cómo es posible que una persona que haya pasado por la universidad al menos seis años, no haya aprendido a leer y que existan funcionarios públicos que ni siquiera leen los expedientes que firman? Fue entonces cuando nos planteamos que una de las tareas fundamentales de la universidad debe ser esa: enseñar a leer y escribir”.
El presidente de la nación expresó: “A este pacto le pondremos el mismo empeño que hemos puesto en los otros pactos que hemos firmado este año: hambre cero, por la paz y la seguridad. Si en menos de un año hemos reducido los homicidios a niveles inferiores a los de los países nórdicos, si la desnutrición es cosa del pasado, tengo la certeza de que en 10 años tendremos un presidente que no le tenga miedo a los libros”.

(*) El País Paralelo es un paraíso ficticiamente real, en donde de vez en cuando suceden eventos –eventuales, no planificados– positivos.

El 28 de noviembre en nuestra memoria


28 de noviembre, 1970:
El 28 de noviembre de 1970, en la ciudad de Guatemala, elementos de las fuerzas de seguridad del Estado capturaron a Humberto González Juárez, a su secretaria, de quien se desconoce su identificación, y a Armando Braun Valle. Posteriormente, Humberto González, quien había sido secretario privado de los presidentes Arévalo y Arbenz, fue visto en el Segundo Cuerpo de la Policía. El 7 de diciembre del mismo año, aparecieron los cuerpos de las tres víctimas con evidentes señales de tortura, en la carretera al Atlántico.

28 de noviembre, 1980:
El 28 de noviembre de 1980, en la cabecera municipal de San Martín Jilotepeque, departamento de Chimaltenango, miembros del Ejército de Guatemala capturaron a los hermanos Emilio, Carlos y Genaro Ordón López. Desde ese hecho, nadie volvió a saber más del paradero de las víctimas.

28 de noviembre, 1981:
1.            El 28 de noviembre de 1981, en la aldea Patzaj, municipio de Comalapa, departamento de Chimaltenango, miembros del Ejército de Guatemala, que viajaban en catorce camiones militares, irrumpieron en la comunidad y capturaron a seis personas, a quienes torturaron y ejecutaron. El Ejército permaneció en la localidad durante cinco días. Al menos ocho habitantes de la aldea, quienes en un primer momento habían huido a la montaña, regresaron pensando que no les iba a suceder nada, pero los soldados los capturaron, los torturaron, les obligaron a cavar una fosa y los ejecutaron. Posteriormente, los militares incendiaron las casas y mataron todos los animales domésticos. Víctimas identificadas: Marcos Chali, Gregorio Chali Misa, Santos Chali, Trinidad Chali, Felipe Coroy, Cruz Misa, Nicomedes Misa, Roman Misa Tarton, Santos Misa, Rosalia Patzal, Miguel Solares. Víctimas sin identificar: 3
2.            El 28 de noviembre de 1981, en la aldea de Patzaj, municipio de San Juan Comalapa, departamento de Chimaltenango, miembros del Ejército de Guatemala, ejecutaron a 12 personas, la mayoría de ellos eran niños. Víctimas identificadas: Emeteria Chali Miza (Niña), Gregorio Chali Miza (Niño), Maria Santos Chali Miza (Niña), Romualda Chali Miza (Niña), Trinidad Chali Miza (Niño), Balbino Miza, Cruz Miza Coroy, Miguel Miza Cutzal (Niño), Paula Miza Chuta, Román Miza Tartón. Víctimas sin identificar: 4
3.            El 28 de noviembre de 1981, en la aldea de Patzaj, municipio de San Juan Comalapa, departamento de Chimaltenango, efectivo del Ejército de Guatemala capturaron a tres mujeres y las llevaron a la iglesia, donde fueron violadas sexualmente y obligadas a realizar trabajos domésticos. Las mujeres lograron escapar después de tres meses de cautiverio.
4.            El 28 de noviembre de 1981, en la aldea Pueblo Nuevo, municipio de Tajumulco, departamento de San Marcos, un colaborador del Ejército de Guatemala capturó a Mario Ramírez López, de dieciocho años de edad, lo entregó al destacamento. Desde ese momento se desconoce su paradero. Se sospecha que fue ejecutado el mismo día.

28 de noviembre, 1982:
1.            El 28 de noviembre de 1982, en la aldea Ixconlaj, municipio de Colotenango, departamento de Huehuetenango, miembros del Ejército golpearon a dos mujeres y posteriormente las violaron. Les preguntaron sobre las actividades de sus esposos, a quienes acusaron de guerrilleros. Asímismo, golpearon a María Morales Méndez, hija de una las mujeres violadas, quien tenía 22 días de edad y murió a consecuencia de los golpes.
2.            El 28 de noviembre de 1982, en la cabecera municipal de Jacaltenango, departamento de Huehuetenango, un grupo de hombres armados vestidos de verde olivo y con el rostro cubierto con gorros pasamontañas, capturaron a Juan Camposeco Díaz, miembro del PR, y lo trasladaron al destacamento militar de dicho municipio de donde no volvió a aparecer. Al día siguiente, familiares de la víctima recibieron amenazas de un oficial del destacamento.
3.            El 28 de noviembre de 1982, en la cabecera municipal de San Pedro Necta, departamento de Huehuetenango, miembros del Ejército condujeron a Francisco Domingo Díaz al destacamento militar de dicho municipio y no se volvió a saber más de él. La víctima estaba terminando su turno como patrullero civil cuando fue conducido por los soldados.
4.            El 28 de noviembre de 1982, en el caserío Xolá, municipio de Uspantán, departamento de Quiché, miembros del Ejército de Guatemala asignados al destacamento de Uspantán ejecutaron a Domingo Lux Us cuando trabajaba en su terreno.
5.            El 28 de noviembre de 1982, en la aldea La Estancia, municipio de Santa Cruz del Quiché, departamento de Quiché, miembros del Ejército de Guatemala, pertenecientes a la Fuerza de Tarea de Gumarcaj, acompañados de patrulleros civiles capturaron a Félix, Reyes y Petronila, de quienes se desconocen sus apellidos, y a otra persona no identificada. Posteriormente, los soldados trasladaron a las víctimas a la Zona Militar del lugar, donde ejecutaron a Félix, Petronila y a Reyes, a la otra víctima la liberaron después de diecisiete días de cautiverio.

28 de noviembre, 1983:
El 28 de noviembre de 1983, en la aldea Santa Inés Pinula, municipio de San José Pinula, departamento de Guatemala, un grupo de hombres armados, con la colaboración de un comisionado militar, capturaron a Juana de Jesús Ramírez López, María Isaura Hernández Martínez Carlos Nájera Ramírez - los tres militantes de la ORPA - y a Elena Rixtun. A los seis días de la captura, encontraron el cadáver de Juana enterrado como XX en Cuilapa, Santa Rosa. Diez días más tarde, se encontró el cadáver de María en Barberena, Santa Rosa, y los cuerpos de Carlos y Elena aparecieron en la ciudad capital. Todas las víctimas presentaban evidentes señales de tortura.

28 de noviembre, 1989:
El 28 de noviembre de 1989, en el cantón Panabaj del municipio de Santiago Atitlán, departamento de Sololá, presuntos miembros del Ejército de Guatemala, asignados al destacamento de Panabaj, ejecutaron a Oscar David Estrada López, quien era secretario de un capitán de la Zona Militar de Sololá.   

Fuente: CEH, Guatemala memoria del silencio.

martes, 27 de noviembre de 2012

El 27 de noviembre en nuestra memoria


27 de noviembre, 1981:
1.            El 27 de noviembre de 1981, en la cabecera municipal de Huehuetenango, departamento de Huehuetenango, miembros del Ejército capturaron a Enrique Vladimir Ríos Villatoro, quien nunca más apareció. La víctima se encontraba celebrando su cumpleaños con una amiga cuando los soldados le pidieron sus documentos de identificación personal y como no los tenía, lo capturaron.
2.            El 27 de noviembre de 1981, en la cabecera departamental de Huehuetenango, hombres armados capturaron a Anicasio Mazariegos, quien nunca apareció. Asímismo, en el transcurso del mismo año, en la aldea Tajumuc, municipio de Chiantla, departamento de Huehuetenango, miembros de las PAC hirieron con arma de fuego a Alejandra Petronila López Mazariegos.

27 de noviembre, 1990:
El 27 de noviembre de 1990, en la cabecera municipal de Santiago Atitlán, departamento de Sololá, presuntos miembros del Ejército de Guatemala, ejecutaron a Enrique Camajá Pablo, quien era jefe de Correos y Telégrafos de Santiago Atitlán. Dos semanas antes del hecho, la víctima había discutido con varios militares, afirmando que conocía muchos hechos de violencia, de los cuales el Ejército era responsable y que también conocía mensajes codificados de la guerrilla.   

Fuente: CEH, Guatemala memoria del silencio.

lunes, 26 de noviembre de 2012

El 26 de noviembre en nuestra memoria


26 de noviembre, 1970:
El 26 de noviembre de 1970, en la zona 9 de la ciudad de Guatemala, a la altura de la torre del Reformador, guardaespaldas del MLN, junto con un ex policía judicial y un miembro de un escuadrón de la muerte ejecutaron al abogado y notario Julio Camey Herrera, quien era secretario general del PUR. Al mando de este operativo se encontraban miembros del Estado Mayor Presidencial. http://raulfigueroasarti.blogspot.com/2012/01/adolfo-mijangos-lopez-asesinado-el-13.html

26 de noviembre, 1980:
El 26 de noviembre de 1980, en la cabecera municipal de Panajachel, departamento de Sololá, un grupo de hombres armados capturaron a Mario Jorge Arnoldo García Morales, quien era maestro en el Instituto de Educación Media. A raíz de ese hecho, nadie volvió a saber más del paradero de la víctima.

26 de noviembre, 1981:
El 26 de noviembre de 1981, en la cabecera municipal de San Martín Jilotepeque, departamento de Chimaltenango, cuatro miembros del Ejército de Guatemala capturaron a Saturnino Car Curup. Desde su captura, no se ha vuelto a saber del paradero de la víctima.

26 de noviembre, 1982:
1.            El 26 de noviembre de 1982, en la aldea Xeabaj, municipio de Rabinal, departamento de Baja Verapaz, miembros del Ejército de Guatemala capturaron a nueve personas a raíz de una denuncia por parte de un comisionado militar de Xeabaj. Posteriormente los condujeron al cementerio del lugar donde, después de hacerles cavar su propia tumba, los ejecutaron y enterraron. Víctimas identificadas: Francisco Garcia, Gorgonio Gonzalez Gonzalez, Eustaquio Ixtoc, Reina Lopez, Sabino Roman. Víctimas sin identificar: 4
2.            El 26 de noviembre de 1982, en la cabecera municipal de San José Poaquil, departamento de Chimaltenango, miembros de grupos armados capturaron a Cruz Gabriel Xiquín, quien era colaborador de la ORPA. A raíz de ese hecho, nadie volvió a saber más del paradero de la víctima.

26 de noviembre, 1983:
El 26 de noviembre de 1983, en la aldea Chocab, municipio de Sibinal, departamento de San Marcos, miembros del Ejército de Guatemala, asignados al destacamento de Sibinal, capturaron a Isaac Baudilio Sunún Ortiz, Manolo Escalante, Genaro Pérez Pérez y Miguel Sunún Morales. Las tres primeras víctimas fueron ejecutadas en paraje Canjulá, del mismo municipio. Finalmente, Miguel Sunún fue obligado por soldados del mismo destacamento a denunciar a sus familiares y después lo ejecutaron, enterrándolo en una fosa común.

26 de noviembre, 1984:
En la semana del 18 al 26 de noviembre de 1984, en el caserío El Juleque, municipio de Santa Ana, departamento de Petén, presuntos miembros del Ejército de Guatemala capturaron a cerca de dieciocho hombres, entre los que se encontraban Raúl Ayala Sandoval, Pedro Polanco Sagastume y Fabián Sagastume quienes fueron trasladados al destacamento militar de El Chal. Desde entonces se desconoce el paradero de las víctimas. Víctimas identificadas: Raul Ayala Sandoval, Pedro Polanco Sagatume, Fabian Sagatume. Víctimas sin identificar: 15.   

Fuente: CEH, Guatemala memoria del silencio.

domingo, 25 de noviembre de 2012

El 25 de noviembre en nuestra memoria


25 de noviembre, 1980:
1.            El 25 de noviembre de 1980, Enrique Macz fue citado por miembros del Ejército de Guatemala a la Zona Militar de Playa Grande, municipio de Ixcán, departamento de Quiché. Desde ese día nunca se volvió a saber de él. Días antes, los comisionados militares de Salacuín, Cobán, habían acusado a la víctima de guerrillero.
2.            El 25 de noviembre de 1980, a la orilla del río en la aldea Río Blanco, municipio de Sacapulas, departamento de Quiché, fue encontrado el cadáver de Miguel Aceituno Espinosa, quien era paracaidista en la base naval del Puerto de San José, donde había prestado su servicio militar. La víctima presentaba impactos de bala. Se sospecha que miembros de la guerrilla fueron los responsables de su muerte.

25 de noviembre, 1981:
1.            El 25 de noviembre de 1981, en las montañas cercanas al municipio de Comalapa, departamento de Chimaltenango, miembros del Ejército de Guatemala capturaron a Felipe Chalí Calán, Juan Jacobo Camey, María Celedonia Coj, a una hermanita de Celedonia de quien no se sabe su nombre y que tenía tres años y a Andrés Capir, todos ellos originarios del caserío Pachay, aldea Las Lomas, San Martín Jilotepeque, Chimaltenango. Posteriormente, los soldados ejecutaron a Andrés Capir y del resto de víctimas no se volvió a saber mas.
2.            El 25 de noviembre de 1981, en la cabecera municipal de San Sebastián Coatán, departamento de Huehuetenango, miembros del Ejército capturaron en su casa y golpearon a Octavio Miguel Bartolomé García. Desde esa fecha, no se supo más de él.
3.            El 25 de noviembre de 1981, en la aldea La Estancia de La Cruz, municipio de Zunil, departamento de Quetzaltenango, presuntos miembros del Ejército de Guatemala capturaron a Gaspar Chay Yac y Marcos Xivir Quiej, quienes habían sido alguaciles y pertenecían a diversos comités de la comunidad. Desde ese hecho, nadie volvió a saber más de las víctimas.
4.            El 25 de noviembre de 1981, en la aldea Santa Catarina, municipio de San Andrés Sajcabajá, departamento de Quiché, miembros de las PAC capturaron a Miguel Chach Cipriani. Desde ese día se desconoce el paradero de la víctima.
5.            El 25 de noviembre de 1981, en la finca Santo Tomás Perdido, municipio de San Lucas Tolimán, departamento de Sololá, miembros del Ejército de Guatemala capturaron a los hermanos José Luis y Bernabé Salvador Ajquiy, quienes eran colaboradores de ORPA. Los soldados actuaron en compañía del mayordomo de la finca y un comisionado militar de San Lucas Tolimán. Desde entonces, nadie volvió a saber más del paradero de las víctimas.

25 de noviembre, 1982:
1.            El 25 de noviembre de 1982, en el caserío Palestina, municipio de La Libertad, departamento de Petén, miembros del Ejército de Guatemala, pertenecientes al destacamento de dicha localidad, capturaron a Cesareo Jolón Cruz, de diecinueve años, cuando venía de su casa. Desde entonces no se ha vuelto a saber de la víctima. Unos meses antes, el padre y el hermano de la víctima habían sido ejecutados.
2.            El 25 de noviembre de 1982, en el caserío Palestina, municipio de La Libertad, departamento de Petén, miembros del Ejército de Guatemala capturaron a Jorge Adolfo Paz de León, trasladándolo al destacamento de la localidad. La víctima, junto con su familia, venía del caserío Los Chorros, debido a que el ejército había informado que iba a bombardear el área y que toda la población debía salir del lugar. Desde ese día, la víctima se encuentra desaparecida.
3.            El 25 de noviembre de 1982, miembros del Ejército de Guatemala asignados al destacamento de la finca La Perla de Chajul, Quiché, llegaron a la aldea de Sacsiguán, municipio de Nebaj, departamento de Quiché. Al verlos llegar la población intentó refugiarse en la montaña; para evitarlo, los soldados les lanzaron una granada, causando la muerte de Juana Brito y cuatro niños de la comunidad de nombres Eugenia, Isidro, Perfecto y Ursula, todos de apellido López Hernández.

25 de noviembre, 1983:
El 25 de noviembre de 1983, en el caserío Montecristo de la aldea Bullaj, municipio de Tajumulco, departamento de San Marcos, miembros del Ejército de Guatemala ejecutaron a ocho personas, entre ellas a Emiliano Martín Yoc y Juventino Hernández Chávez, del resto de las víctimas solo se saben sus primeros nombres: Horacio, Elvira, Francisca, Joaquín, Luisa y su esposo. Al día siguiente, quemaron las casas, cultivos, bienes pertenecientes a las víctimas y robaron sus animales.

25 de noviembre, 1991:
El 25 de noviembre de 1991, en el caserío Cucabaj Segundo Centro, aldea San Sebastián Lemoa, municipio de Santa Cruz del Quiché, presuntos elementos del Ejército de Guatemala ejecutaron a Domingo López López.    

Fuente: CEH, Guatemala memoria del silencio.

sábado, 24 de noviembre de 2012

El 24 de noviembre en nuestra memoria


24 de noviembre, 1982:
1.            El 24 de noviembre de 1982, en Pachisul, municipio de Cubulco, departamento de Baja Verapaz, miembros de las PAC y comisionados militares capturaron a Margarito Román en su casa. Posteriormente, miembros del Ejército de Guatemala y miembros de las PAC torturaron, castraron y ejecutaron a la víctima.
2.            El 24 de noviembre de 1982, en el caserío Chipiacul, aldea Xeatzán, municipio de Patzún, departamento de Chimaltenango, León Xinico Gómez, quien era alcalde auxiliar de la aldea, a requerimiento de miembros del Ejército de Guatemala fue al destacamento de Chimaltenango y nunca regresó. Se presume que fue capturado por miembros de dicho destascamento. Desde entonces, nadie volvió a saber más del paradero de la víctima.

24 de noviembre, 1984:
El 24 de noviembre de 1984, en El Porvenir, municipio de San Pablo, departamento de San Marcos, comisionados militares y miembros del Ejército de Guatemala capturaron a Francisco Alvaro Matul y Rafael Arcángel De León Ochoa, de dieciséis y dieciocho años de edad respectivamente. No se volvió a saber más del paradero de las víctimas.

24 de noviembre, 1988:
El 24 de noviembre de 1988, en el caserío Xatinap IV Centro, municipio de Santa Cruz del Quiché, departamento de Quiché, hombres armados capturaron y ejecutaron a Baltazar Matzar. Después de la ejecución de sus dos hijos en el año 1982, Baltazar fue amenazado de muerte y golpeado por presuntos miembros de la guerrilla, para que no les acusara de este hecho.   

Fuente: CEH, Guatemala memoria del silencio.

viernes, 23 de noviembre de 2012

El 23 de noviembre en nuestra memoria


23 de noviembre, 1980:
El 23 de noviembre de 1980, miembros del Ejército asignados a la Zona Militar de Huehuetenango, capturaron a Romeo Cartagena Castañeda en un puesto de registro que montaron en el caserío Puente Aguilar de la aldea Pueblo Viejo, municipio de San Sebastián Huehuetenango, departamento de Huehuetenango, y nunca más apareció. La víctima, quien era estudiante universitario, militante del EGP y colaborador del CUC se dirigía en autobús al municipio de San Pedro Necta, Huehuetenango, cuando fue detenido.

23 de noviembre, 1981:
El 23 de noviembre de 1981, en la cabecera municipal de Panzós, departamento de Alta Verapaz, Tomás Sánchez Juárez, quien era comisionado militar, fue a hacer unas gestiones para el jefe de comisionados militares. Al día siguiente, apareció su cadáver. Se desconocen los hechores y los motivos de la ejecución.

23 de noviembre, 1982:
1.            El 23 de noviembre de 1982, en una Cooperativa del municipio de La Libertad, departamento de Petén, miembros del Ejército de Guatemala ejecutaron a Juan Ramos Hernández y quemaron su casa con la víctima adentro.
2.            El 23 de noviembre de 1982, en un lugar no identificado del departamento de Quiché, miembros del Ejército de Guatemala ejecutaron a Celso García Pérez.

23 de noviembre, 1983:
El 23 de noviembre de 1983, en la montaña cerca de Pueblo Nuevo, municipio de Ixcán, departamento de Quiché, miembros del Ejército de Guatemala ejecutaron a diecisiete personas cuando atacaron un grupo de 45 personas, quienes se encontraban huyendo de la violencia. Una de las víctimas, Lucía Bamaca, fue atacada con arma de fuego al tratar de cruzar el río Xalbal, se presume que falleció. Víctimas identificadas: Lucia Bamaca (Niña), Andres Bernal, Teresa Ixcoy, Basilio Pecan, Antonio Toma Perez, Jose Fabian. Víctimas sin identificar: 12.  

Fuente: CEH, Guatemala memoria del silencio.

jueves, 22 de noviembre de 2012

El 22 de noviembre en nuestra memoria


22 de noviembre, 1981:
El 22 de noviembre de 1981, en el caserío El Chal, municipio de Dolores, departamento de Petén, hombres desconocidos ejecutaron a Juan Chávez Flores, quien era alcalde auxiliar.

22 de noviembre, 1982:
1.            El 22 de noviembre de 1982, en la finca Saquijá, municipio de Panzós, departamento de Alta Verapaz, miembros del Ejército de Guatemala capturaron a quince hombres, entre los que se encontraban Ernesto Tiul Pop y Luis Coc. Las víctimas eran trabajadores de la finca. Se presume que los capturados fueron trasladados al destacamento militar de la finca Las Tinajas. Desde entonces se desconoce el paradero de las víctimas.
2.            El 22 de noviembre de 1982, en la aldea Las Chapernas, municipio de Escuintla, departamento de Escuintla, presuntos miembros del Ejército y de la G-2 capturaron a Sarvelio Godínez, quien era miembro del sindicato del Ingenio El Salto. Ese mismo día capturaron a Noé Escobar. Hasta la fecha se desconoce el paradero de Sarvelio.
3.            El 22 de noviembre de 1982, efectivos del Ejército de Guatemala y miembros de las PAC de Chiché y Chinique, convocaron a los pobladores de varios caseríos cercanos a una reunión en Tululché, municipio de Chiché, departamento de Quiché. Estando reunidos, los soldados y patrulleros civiles, sobre la base de una lista y por un delator, eligieron a diez hombres y los condujeron camino a El Boquerón, donde posiblemente los ejecutaron. Nunca se volvió a saber de ellos. Más tarde, los soldados y patrulleros civiles capturaron a otro grupo de diez hombres, a quienes antes de ejecutarlos los torturaron. Los soldados obligaron a los patrulleros civiles y a 400 hombres del lugar a ejecutar a golpes a sus propios vecinos. Víctimas identificadas: Sebastian Aguilar Tiquiriz, Miguel Atzac Calel, Pablo Calel Aj, Enrique Hernandez Tevalan, Enrique Hernandez Tebalan, Ventura Lastor Mejia, Tomas Ordoñez Xirum, Manuel Quino Tebalan, Sebastian Tinihuar Mejia, Manuel Xirum Tinihuar, Tomas Quino, Pascual Tzoc. Víctimas sin identificar: 410.
4.            El 22 de noviembre de 1982, en el cantón de II Centro de Chicabracán, cabecera municipal de Santa Cruz del Quiché, departamento de Quiché, miembros de las PAC de Chicabracán capturaron y ejecutaron con machete a Martín Ventura, quien era miembro del CUC y del EGP.

22 de noviembre, 1984:
1.            El 22 de noviembre de 1984, en el caserío El Chal, municipio de Santa Ana, departamento de Petén, miembros del Ejército de Guatemala capturaron y golpearon a Javier Alvarez Teo. Posteriormente, fue trasladado al destacamento militar de la localidad. Desde entonces no se ha vuelto a saber de él.
2.            El 22 de noviembre de 1984, en el municipio de La Reforma, departamento de San Marcos, miembros del Ejército de Guatemala capturaron a Basilio Santos Rosales. Desde entonces, nadie volvió a saber más del paradero de la víctima.

22 de noviembre, 1988:
22 de noviembre de 1988. La CEH, a la luz de todos los antecedentes recogidos, adquirió la plena convicción de que 22 personas, entre ellas 21 campesinos indefensos de la aldea El Aguacate y un miembro de ORPA, fueron privados de su vida por miembros de esa organización guerrillera, constituyendo dicho acto una ejecución arbitraria. Ni las circunstancias que rodearon los hechos, ni valoración alguna de tipo ético o jurídico, constituyen justificación para este grave atentado contra el derecho a la vida, que viola los principios comunes del Derecho Internacional de los Derechos Humanos y el Derecho Internacional Humanitario. http://raulfigueroasarti.blogspot.com/2012/11/masacre-de-el-aguacate-cometida-por-la.html

22 de noviembre, 1989:
El 22 de noviembre de 1989, en las CPR de la Sierra, caserío Santa Clara, municipio de Chajul, departamento de Quiché, efectivos del Ejército de Guatemala asignados al destacamento de Amachel y miembros de la PAC capturaron a Magdalena Rivera Hermoso, a sus hijos, Catarina, Miguel y Petrona Velasco Hermoso y a su nieta, Magdalena Velasco Maton. Las víctimas fueron tratadas brutalmente y acusadas de pertenecer a la guerrilla. El mismo día de la captura las trasladaron al centro de reeducación de Xemamatzé, municipio de Nebaj, donde permanecieron detenidas durante tres meses. Posteriormente, fueron llevados al caserío Bijolom II, Nebaj.

22 de noviembre, 1990:
El 22 de noviembre de 1990, en la ciudad de Quetzaltenango, presuntos miembros del Ejército de Guatemala y elementos de la Policía Nacional capturaron a Omar Díaz López. Dos días después, el cadáver de la víctima fue encontrado en el interior de su vehículo en San Marcos. La víctima era estudiante del CUNOC, promotor forestal con DIGEBOS y pertenecía a un grupo musical.   

Fuente: CEH, Guatemala memoria del silencio.

Masacre de El Aguacate, cometida por la Organización del Pueblo en Armas (ORPA)


Caso ilustrativo No. 86
Masacre de El Aguacate, cometida por la Organización del Pueblo en Armas (ORPA)

I. ANTECEDENTES
La comunidad El Aguacate está situada en la espesura de la Sierra Madre, a unos cuatro kilómetros de San Andrés Itzapa, departamento de Chimaltenango. Es un paraje montañoso escarpado y donde azotan fuertes vientos.
Enclavado en una “zona de conflicto”  el lugar en sí no era campo de enfrentamientos. En 1988 el Ejército dominaba el área y tenía instalada en Chimaltenango, desde hacía unos siete años, la zona militar 302, a sólo cinco kilómetros de la aldea El Aguacate. Los aldeanos, que en general simpatizaban con los militares, no contaban con Patrullas de Autodefensa Civil (PAC), pero algunos de sus habitantes eran o habían sido comisionados militares. Entre ellos se encontraba Carlos Humberto Guerra Callejas, quien además era pariente del jefe del Estado Mayor de la Defensa Nacional, general Manuel Antonio Callejas.
Integrantes del frente guerrillero Javier Tambriz, de la Organización del Pueblo en Armas (ORPA), se movilizaban en la zona montañosa aledaña, teniendo como retaguardia el volcán de Atitlán. A mediados de 1987 la organización guerrillera tomó la decisión de desalojar esa montaña proyectando ocupar los volcanes de Acatenango y Fuego. Esto era sabido por el Ejército que, por su parte, intentaba imposibilitar la llegada de la guerrilla a los volcanes cercanos a la capital. Como demostración de su capacidad para irrumpir en una zona más importante y cercana a la capital, la guerrilla “pensaba ocupar San Andrés Itzapa”.
Entre estos preparativos, que incluían el ingreso a la zona del grueso de la tropa guerrillera, la ORPA destacó desde mediados de 1988 una patrulla de diez combatientes al mando del subteniente David, la cual debía realizar los contactos y preparativos de infraestructura necesarios para la pretendida ocupación. Como guías contaba con dos o tres lugareños, miembros de la resistencia de San Andrés Itzapa. El enlace con el puesto de mando era mantenido por radio y a través de combatientes que iban de una posición a otra, extremo que era conocido tan sólo por el responsable de la patrulla, como medida de seguridad que garantizaba la compartimentación de las informaciones.
La misión concreta de la patrulla rebelde era “hacer las exploraciones y lograr el abastecimiento, no bélico, comida …, equipo …, baterías para focos, botas, muchas cosas que se conseguían en la base de apoyo … en San Andrés Itzapa … para que después nuestras fuerzas principales llegaran a concentrarse con ellos a desarrollar la operación y luego desalojar la montaña”, lo que exigía que se obrara con total precisión y absoluto secreto.
El enlace concreto de esta patrulla con el puesto de mando era “un miembro de la resistencia … de confianza absoluta … un compañero muy querido … que respondía al seudónimo de Mijangos”.

II. LOS HECHOS
El 22 de noviembre de 1988, alrededor de las cinco de la mañana, Carlos Humberto Guerra Callejas, quien padecía ataques epilépticos, salió de su casa en la comunidad El Aguacate en dirección al paraje conocido como Astillero de San Isidro, donde a menudo pastaban sus reses. Iba en busca de unas vacas que se habían perdido y llevaba consigo tres perros. No regresó y, en vista de su afección, es buscado hasta llegada la noche por parientes y amigos, sin resultado positivo.
Guerra Callejas, en la búsqueda de sus reses, había dado con la posición de la patrulla guerrillera y fue secuestrado por sus integrantes.
Al día siguiente, 23 de noviembre, salen de nuevo en su búsqueda 26 pobladores, que se dividen en grupos. En un lugar llamado El Chirral encuentran las vacas extraviadas y huellas del desaparecido que se unían a otras, correspondientes a zapatos de suela blanda, lo que hace suponer a los campesinos que Guerra Callejas está retenido por personas desconocidas. Deciden continuar la búsqueda al día siguiente y, en caso de no encontrarlo, avisar al Ejército.
El 24 de noviembre emprenden nuevamente la búsqueda, esta vez divididos en tres grupos de diez personas cada uno, dirigiéndose a los parajes conocidos como Filón de la Minas y Filón del Sojo, siempre en la misma área montañosa. Especulando que se pueda tratar de un secuestro, deciden llamar al ministro evangélico Antonio Olivares Blanco, para que realice una eventual mediación con los secuestradores, uniéndose éste a la búsqueda.
Los campesinos de los dos primeros grupos se encuentran con hombres vestidos de verde olivo y que portan armas de fuego. Se trata de la patrulla guerrillera. Entonces, “se da la captura de dos comisionados militares… en esa secuencia de dos o tres momentos … en la búsqueda de estos comisionados … van a dar a la posición de campaña que tenían [los integrantes de la patrulla]”. Dada la cercanía de la zona militar 302 y que los primeros campesinos en tropezar con la guerrilla son identificados como comisionados militares, se les considera una avanzada del Ejército y son secuestrados.
Mientras tanto, uno de los hijos del primer desaparecido, Guerra Callejas, junto con los hermanos Callejas Tobar, ha ido a presentar una denuncia ante la Policía Nacional en Chimaltenango. Al regresar, los campesinos que formaban el tercer grupo y que han podido evitar que les apresaran, le comunican que los desconocidos han tomado prisioneros al ministro religioso y a otros 19 aldeanos.
Seguros ya de que los captores son guerrilleros, los vecinos deciden denunciar los hechos a la zona militar 302. Dos patrullas militares, guiadas por los hermanos Callejas Tobar, salen de inmediato hacia el lugar señalado por los aldeanos. Sin embargo, se hace tarde y, ante lo infructuoso de la búsqueda, deciden posponerla para el día siguiente. Las patrullas militares pernoctan en la montaña.
La patrulla guerrillera que capturó a los aldeanos estaba integrada por su jefe, David, y otros diez hombres. Algunos de ellos eran integrantes de la resistencia de San Andrés Itzapa, y fueron reconocidos por los prisioneros. Estos últimos, según los guerrilleros, eran colaboradores del Ejército, por lo que el secreto en que debía realizarse la operación estaba en peligro y corrían el riesgo de ser delatados ante el Ejército: “Alguien que delatara era más peligroso que la gente propiamente armada”.
Coincidiendo con la llegada de los aldeanos a la posición insurgente, se hace presente Mijangos, quien era contacto entre el mando guerrillero y la patrulla comandada por David. Este era la única persona del grupo guerrillero que conocía la función e identidad de Mijangos. Sin embargo, David guardó para sí esta información, por lo que los demás miembros de la patrulla procedieron a capturar a Mijangos como si fuera un aldeano más.
David reúne a su gente y les hace conocer su balance de la situación: la operación que les ha sido encomendada es prioritaria a la vida de los capturados. Decide y ordena ejecutarlos. En la orden es incluido Mijangos, pues sospecha que puede haberse convertido en informante del Ejército y, en todo caso, sería testigo de la ejecución que acaba de ordenar.
Los prisioneros son llamados uno a uno y van siendo estrangulados. El ruido de armas de fuego, dicen, habría delatado su presencia en el área. Consumada la ejecución, los cuerpos de los campesinos son enterrados en el mismo lugar, utilizándose para ello las trincheras que habían excavado.
En El Aguacate fueron ejecutadas 22 personas.

III. DESPUÉS DE LOS HECHOS
A media mañana del día siguiente, 25 de noviembre, la guerrilla atacó a la patrulla militar que avanzaba desde el norte del lugar. A mediodía, cerca de Plan Canaqué un soldado encontró tierra removida y, tras cavar, descubre el cadáver de Carlos Humberto Guerra Callejas y de sus tres perros. Alrededor de la una y media de la tarde se produjo otro enfrentamiento, en que resultaron heridos un subteniente y un soldado. Más tarde, en el cerro Las Minas, encontraron los machetes de los aldeanos y restos de comida. Tres o cuatro horas después del descubrimiento del cadáver de Carlos Humberto Guerra Callejas, lograron sacarlo del lugar improvisando previamente un helipuerto en el lugar llamado La Pinada del Pozo del Zope.
El día 26, como a las nueve de la mañana, la misma patrulla militar fue atacada una vez más por la guerrilla. Entre tanto, la otra patrulla militar que marchaba desde el sur encontró cerca de El Chiquero cuatro fosas con cadáveres ya en descomposición. Informaron del hallazgo a la zona militar, que les ordenó no tocarlos y construir un helipuerto lo más cerca posible.
El 27 de noviembre llegaron al lugar, en helicóptero, funcionarios judiciales y autoridades locales para proceder a la exhumación, así como periodistas para que cubrieran el hecho. Las condiciones meteorológicas hacían imposible la evacuación de los cadáveres, 21 en total, pero finalmente se realizó el día 28 en la mañana, siendo llevados a la zona militar 302. En ésta, fueron examinados por el médico forense y reconocidos 20 de ellos por sus parientes, en presencia del juez de paz. Poco después, los cadáveres fueron trasladados a la municipalidad de San Andrés Itzapa, donde se realizó el velatorio. Fueron enterrados el 29 de noviembre.
El cadáver que no fue identificado, ni por familiares ni por los pobladores de El Aguacate, y enterrado como XX, correspondía a Mijangos, enlace de la patrulla guerrillera con el mando de la operación rebelde.
El reconocimiento médico practicado a los cadáveres, a cargo del departamento médico forense del Organismo Judicial, arrojó como causa de la muerte asfixia por estrangulamiento, excepto en dos casos en que aquélla no pudo ser determinada debido al estado de descomposición en que se encontraban los cuerpos. En su mayoría los cadáveres presentaban señales de cuerdas alrededor del cuello.
En cuanto a la especulación acerca de posibles torturas sufridas por las víctimas, el doctor Mendizábal, médico forense que examinó los cadáveres, manifestó ante la comisión especial enviada por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, que no estaba en condiciones de afirmar si las víctimas de la masacre habían sido torturadas, puesto que el estado de descomposición de los cadáveres era avanzado al momento del examen, y que las “ronchas oscuras que parecían quemaduras o hematomas, podían ser simplemente coágulos de sangre”.
La justicia abrió proceso penal en seguida que fueron descubiertos los cadáveres, en noviembre de 1988. Unos meses después, fue detenido y procesado Eleodoro Sal Siquinajay. El 14 de septiembre de 1989, sin embargo, el juez a cargo del caso dictó sentencia absolutoria con respecto a su responsabilidad en la masacre, por no existir pruebas en su contra. La sentencia fue confirmada por la Sala Novena de la Corte de Apelaciones de Antigua Guatemala, el 30 de marzo de 1990.
La URNG emitió, los días 28 y 29 de noviembre de 1988, dos comunicados en relación con los sucesos, difundidos a través de la agencia noticiosa CERIGUA. En el primero la insurgencia dio cuenta de las operaciones militares efectuadas en la zona, con el resultado de 25 bajas en las filas del Ejército, entre muertos y heridos, con lo que en apariencia asumía la responsabilidad por los hechos, pero presentaba los mismos como un acto de guerra. En su segundo comunicado negó rotundamente la participación de la ORPA en el secuestro y posterior ejecución de los campesinos de El Aguacate y acusa al Ejército y al Gobierno como responsables de dichas violaciones, agregando que las mismas formaban parte de una nueva ola de terrorismo, represión e intimidación de parte de las autoridades.
El Ejército, por su parte, no reportó combates en la zona, aparte de los encuentros producidos a raíz de la búsqueda de los campesinos desaparecidos, en los que a su vez mencionó dos bajas propias (heridos) y ninguna de la guerrilla. “El día viernes 25 de noviembre, patrullas militares contactaron al grupo subversivo a las 09:30 horas. A las 12:30 horas del mismo día se produjo otro contacto, resultando herido el subteniente … Manuel Adolfo Molina Gutiérrez”.
La masacre de los campesinos de El Aguacate estuvo durante casi dos años en estudio por la Oficina del procurador de los Derechos Humanos. En la resolución adoptada por el licenciado Ramiro de León Carpio el día 15 de noviembre de 1990, este organismo afirma que se “ha comprobado la violación al derecho humano a la vida de [las víctimas]”. Sin embargo, posteriormente afirma que “el resultado de la investigación no proporcionó fundamentos jurídicos ni de conciencia suficientes para señalar quién o quiénes son responsables por tal violación”.
La Comisión Interamericana de Derechos Humanos también tuvo conocimiento de los hechos, abriendo el caso 10.400 (Guatemala). Como parte de sus investigaciones esta Comisión envió a Guatemala una comisión especial, la que luego de numerosas diligencias descartó toda posibilidad de que el Ejército fuera responsable de la masacre. En concordancia con esta opinión, la Comisión Interamericana concluyó, el 22 de febrero de 1991, que no existía fundamento para la petición realizada contra el Estado de Guatemala, archivando el caso.
Finalmente, en declaraciones de ex miembros de la Dirección Nacional de ORPA ante la CEH, esta organización asumió la responsabilidad por las ejecuciones llevadas a cabo el 24 de noviembre de 1988:
“…Es el peor y más grave error que hemos cometido como ORPA en el desarrollo de toda la guerra … nos llena de vergüenza”.

IV. CONCLUSIONES
La CEH, a la luz de todos los antecedentes recogidos, adquirió la plena convicción de que 22 personas, entre ellas 21 campesinos indefensos de la aldea El Aguacate y un miembro de ORPA, fueron privados de su vida por miembros de esa organización guerrillera, constituyendo dicho acto una ejecución arbitraria.
Ni las circunstancias que rodearon los hechos, ni valoración alguna de tipo ético o jurídico, constituyen justificación para este grave atentado contra el derecho a la vida, que viola los principios comunes del Derecho Internacional de los Derechos Humanos y el Derecho Internacional Humanitario.
La CEH considera este caso ilustrativo del grado de tergiversación de los principios morales y éticos en que incurrieron miembros de la guerrilla, que no respetaron siquiera las reglas mínimas a que estaban obligados como combatientes en un enfrentamiento armado. Dicha tergiversación se manifiesta, especialmente, en la frialdad con que fueron ejecutadas las víctimas de esta masacre, en su mayoría campesinos inermes no involucrados en el enfrentamiento.
Por otra parte, en lo que se refiere a la ejecución arbitraria de un miembro de ORPA por sus propios compañeros, la CEH considera que, además de evidenciar el desprecio por la vida humana, este crimen es ilustrativo de la carencia, en la administración de la justicia interna de la organización guerrillera, de normas mínimas objetivas que resguardaran derechos inalienables de la persona humana, lo cual permitió que la simple desconfianza condujera a la eliminación física de militantes indefensos.
Finalmente, se considera positivo, desde la perspectiva de la reconciliación nacional, que la ORPA haya aceptado ante la CEH la autoría de la masacre.

LISTADO DE LAS VÍCTIMAS
Ejecución arbitraria
Antonio Olivares Bancés
Carlos Humberto Guerra Callejas
Cristóbal Chuy Pixtun
Factor Callejas Guerra
Francisco Román Callejas Guerra
Horacio Tajtaj Callejas
Isidro Guerra Castellanos
Jaime Callejas Tobar
José Gabriel Salvajan Gómez
José Leonel Callejas Ajpuac
José Luis Callejas Meléndez
Juan Oswaldo Salazar Callejas
Julio Gerardo Callejas Guerra
Luis Haroldo Callejas Tobar
Luis Callejas Tobar
Manuel Nieves Tajtaj Coyan
Oscar Rolando Callejas Tobar
Pedro Guerra Marroquín
Rogelio Callejas Guerra
Romualdo Callejas Guerra
Rosalio Callejas Guerra
Nicolás Chiquibal Petzey

Fuente: CEH, Guatemala memoria del silencio.