Por: Rosina Cazali / No Lugar rosinacazali@gmail.com
El mes de la fotografía en Guatemala, Foto>30, ha sido precedido por la polémica de la supuesta inclusión ilícita de una fotografía del escritor Mardo Escobar en la portada de un libro producido por la editorial F&G, y la consecuente sentencia sobre su director Raúl Figueroa Sarti. En ese orden, nunca se ha hablado tanto sobre la práctica de la fotografía y sobre las leyes que rigen los derechos de autor. Porque vivimos una época signada por sus medios de comunicación y reproducción el tema se hace escurridizo. La multiplicidad de formas de reproducir imágenes es infinita, desde lo sorprendente hasta lo ridículamente inmediato y casero. Pero estamos aquí, por primera vez, frente a un caso en el cual la discusión gira en torno a una foto insignificante en lo formal pero que está a punto de marcar precedente.
Toda polémica siempre confiere dos lados a discutir. A muchos nos parece desproporcionado el tratamiento que se le ha dado a Figueroa Sarti. Por otro lado, al recordar que en Guatemala existe un Registro de la Propiedad Intelectual, la cual subraya que toda persona tiene derecho a proteger sus producciones, independientemente del mérito, destino o modo de expresión, es claro que Escobar tiene derecho a pedirlo. Lo curioso es que no existe en esta u otra instancia el debido registro de la fotografía y el nombre del autor. En ese escenario me parece que las desproporciones también se producen en otros términos. Por muchos años he trabajado con fotografías. Me resulta tan absurda la sentencia. Al buscar en sitios como Google imágenes sobre un “perro aullando” saltan alrededor de 41 mil 100 elementos.
Hoy día la originalidad es algo difícil de medir. Pienso en obra de artistas como Richard Prince, un conocido artista norteamericano, quien con su obra Untitled Cowboy, refotografiada de una original y con conocimiento de los compradores, alcanzó el precio de US$1millón en una subasta. Esto suscitó discusión en torno a lo inútil del valor de la originalidad y sus frotneras. Prince sencillamente lo hace visible.
Por una imagen que cualquiera pudo tomar se ha levantado una tormenta que podría ser calmada, considerando que este es el primer caso de autoría de imágenes fotográficas que se lleva a una corte, sería pertinente que se tomara en consideración como beneficio de editores y autores. Cuando Figueroa Sarti publicó esta imagen estaba actuando de acuerdo a los parámetros normales que se manejan en nuestro país: visibilidad al autor y respectivo crédito. Estos no son los más profesionales pero no buscaban lesionar las facultades morales del autor.
Además, que se sepa, la publicación y venta del libro no posee especial trascendencia económica. Consultando a fotógrafos de la talla de Luis González Palma, Juan Manuel Castro Prieto o especialistas en fotografía como Claudi Carrera, Juan Antonio Molina y otros, les resulta inútil registrar cada una de las imágenes que un fotógrafo produce. En ese sentido, Escobar también podría hacer lo suyo y aprender un poco de ese mundo que no sólo necesita confiar en otros para que sus imágenes fluyan sino enterarse del universo de posibilidades de reproducción, donde todo resulta siendo de todos.
Publicado en "El Periódico", miércoles 2 de septiembre de 2009: http://www.elperiodico.com.gt/es/20090902/lacolumna/112160/
martes, 8 de septiembre de 2009
En río revuelto: Una infamia
Félix Loarca Guzmán
El proceso instruido a través de los tribunales de Guatemala en contra del licenciado Raúl Figueroa Sarti, representante legal de la editorial F & G por el delito de Violación a la Propiedad Intelectual, como consecuencia de haber publicado una foto en la portada de un libro con lo cual supuestamente se violaban los derechos de autor, constituye una verdadera infamia.
Sobre este asunto, el Relator especial de Naciones Unidas sobre Libertad de Opinión y Expresión difundió un pronunciamiento muy concreto señalando que el procedimiento seguido puede constituir un mecanismo de intimidación.
Por su importancia transcribimos algunos fragmentos de la declaración de dicho funcionario internacional: "La sentencia condenatoria que emitió el Juzgado Séptimo de Sentencia Penal contra el Señor Raúl Figueroa Sarti en el proceso seguido por el Oficial de Tribunales Mardo Escobar y por el Ministerio Público por el delito de Violación a la Propiedad Intelectual, es claramente una violación a la libertad de expresión del Sr. Figueroa Sarti, con el cual también se limitan las actividades de la Editorial F&G.
El hecho mismo, relativamente insignificante, lo constituye la utilización de una fotografía del Señor Escobar para la portada de un libro publicado por la mencionada Editorial, con lo cual supuestamente se violaban los derechos de autor. Sin embargo, consta en el expediente del caso, el testimonio del Señor Escobar, en el cual él mismo manifiesta haber autorizado de palabra al Señor Figueroa Sarti la utilización de dicha fotografía, por lo que la denuncia misma no tiene razón de ser. Además el Señor Escobar inició una acción de carácter civil que fue desestimada, por lo que no se comprende, por qué razón el Ministerio Público y el Tribunal Séptimo de Sentencia Penal le dieron tanta relevancia al hecho.
Sorprende que en un caso sin mayor fundamento, el Ministerio Público y el Tribunal Séptimo de Sentencia Penal desplieguen tanta actividad y recursos humanos cuando existen muchos casos de violencia que quedan en la impunidad. La única conclusión a la que se puede arribar, es que el tema de la fotografía es una excusa y este proceso penal es realmente un mecanismo de intimidación contra una editorial que ha mantenido una trayectoria crítica y que ha realizado publicaciones sobre violaciones a los derechos humanos. Por consiguiente, esta intimidación constituye una violación al derecho a la libertad de expresión por parte del Estado de Guatemala en particular del artículo 19 de la Declaración Universal de Derechos Humanos y los Artículos 19 y 20 del Pacto Internacional sobre de Derechos Civiles y Políticos del cual Guatemala es parte."
Publicado en "La Hora" el miércoles 26 de agosto de 2009: http://lahora.com.gt/notas.php?key=54408&fch=2009-08-26
El proceso instruido a través de los tribunales de Guatemala en contra del licenciado Raúl Figueroa Sarti, representante legal de la editorial F & G por el delito de Violación a la Propiedad Intelectual, como consecuencia de haber publicado una foto en la portada de un libro con lo cual supuestamente se violaban los derechos de autor, constituye una verdadera infamia.
Sobre este asunto, el Relator especial de Naciones Unidas sobre Libertad de Opinión y Expresión difundió un pronunciamiento muy concreto señalando que el procedimiento seguido puede constituir un mecanismo de intimidación.
Por su importancia transcribimos algunos fragmentos de la declaración de dicho funcionario internacional: "La sentencia condenatoria que emitió el Juzgado Séptimo de Sentencia Penal contra el Señor Raúl Figueroa Sarti en el proceso seguido por el Oficial de Tribunales Mardo Escobar y por el Ministerio Público por el delito de Violación a la Propiedad Intelectual, es claramente una violación a la libertad de expresión del Sr. Figueroa Sarti, con el cual también se limitan las actividades de la Editorial F&G.
El hecho mismo, relativamente insignificante, lo constituye la utilización de una fotografía del Señor Escobar para la portada de un libro publicado por la mencionada Editorial, con lo cual supuestamente se violaban los derechos de autor. Sin embargo, consta en el expediente del caso, el testimonio del Señor Escobar, en el cual él mismo manifiesta haber autorizado de palabra al Señor Figueroa Sarti la utilización de dicha fotografía, por lo que la denuncia misma no tiene razón de ser. Además el Señor Escobar inició una acción de carácter civil que fue desestimada, por lo que no se comprende, por qué razón el Ministerio Público y el Tribunal Séptimo de Sentencia Penal le dieron tanta relevancia al hecho.
Sorprende que en un caso sin mayor fundamento, el Ministerio Público y el Tribunal Séptimo de Sentencia Penal desplieguen tanta actividad y recursos humanos cuando existen muchos casos de violencia que quedan en la impunidad. La única conclusión a la que se puede arribar, es que el tema de la fotografía es una excusa y este proceso penal es realmente un mecanismo de intimidación contra una editorial que ha mantenido una trayectoria crítica y que ha realizado publicaciones sobre violaciones a los derechos humanos. Por consiguiente, esta intimidación constituye una violación al derecho a la libertad de expresión por parte del Estado de Guatemala en particular del artículo 19 de la Declaración Universal de Derechos Humanos y los Artículos 19 y 20 del Pacto Internacional sobre de Derechos Civiles y Políticos del cual Guatemala es parte."
Publicado en "La Hora" el miércoles 26 de agosto de 2009: http://lahora.com.gt/notas.php?key=54408&fch=2009-08-26
lunes, 24 de agosto de 2009
TIEMPO Y DESTINO: Un juez imparcial (y 2)
Luis Morales Chúa
La imparcialidad del juez, o del tribunal, es esencial para dictar una sentencia correcta.
Ese requisito tiene dos manifestaciones principales. Una, la imparcialidad subjetiva, garantiza que el juez no tenga relaciones indebidas con las partes. Y otra, la imparcialidad objetiva, referida al objeto del proceso, asegura que el tribunal no haya conocido anteriormente del mismo asunto contencioso.
Al comentar el caso del editor Figueroa Sarti, el ex decano de la Facultad de Ciencias Jurídicas y Sociales, de la Universidad Rafael Landívar, abogado Álvaro Castellanos Howell —una de cuyas especialidades es el derecho de propiedad intelectual—, dice:
“He estudiado la sentencia C-G-5499-2008, proferida el 6 de los corrientes por el Tribunal Séptimo de Sentencia Penal, Narcoactividad y Delitos contra el Ambiente, y a pesar de que aparentemente no viola el derecho del procesado de contar con un fallo razonado, creo, en mi particular opinión, que sí viola su derecho a la justicia imparcial”
Y añade: “Sobra decir que un experimentado editor como el señor Figueroa Sarti ha de saber desde hace muchísimos años que para usar una fotografía necesita autorización de su autor y, que yo sepa, es la primera vez que tiene un problema de esta naturaleza. Curiosamente este tipo de presunciones no obró para nada en su favor en el debate.
En donde me parece que hubo un error por parte del tribunal es en la valoración de las pruebas. No se tomó en cuenta nada de la declaración de los hechos por parte del propio Figueroa Sarti. Es decir, su declaración no sirvió de nada. Si no existe prueba documental del contrato de autorización de uso de la fotografía, entonces el dicho tanto de acusador como del imputado deberían pesar igual, ¿no?
En ningún momento el tribunal sentenciador valoró que no solo el editor por su parte afirmó que sí tenía autorización, sino que tampoco consideró varias pruebas de descargo en su favor. Por ejemplo, un testigo, cuyo testimonio acepta como válido el tribunal, aclara que el fotógrafo sí había autorizado el uso de la fotografía”.
El abogado Castellanos Howell toca un asunto que suele ocupar la atención de los tribunales de Guatemala, con más frecuencia de la que podría esperarse. Es la forma de probar el contrato verbal. Cuando no existe el documento, el contrato se prueba por todos los medios de prueba, siempre que no exista precepto que los señale taxativamente. Uno de tales medios es la presunción, la legal y la humana. Esta última produce prueba, si es consecuencia directa, precisa y lógicamente deducida de un hecho comprobado. De manera que si el consentimiento, dado por el autor de la fotografía para que fuera utilizada en la edición de un libro, fue probado en juicio por la declaración de un testigo, el tribunal debió presumir la inocencia del acusado, no su culpabilidad.
En fin, todo habrá de salir bien, a la postre. En distintos países está siendo seguido el proceso, con gran interés. Cerca de dos mil personas han firmado ya una petición para que Figueroa Sarti, en una segunda instancia sea absuelto. Y en ese mismo sentido han sido escritos numerosos comentarios de columnistas y escritores nacionales.
Sin embargo, el editor Figueroa Sarti no será absuelto por esa presión, de suyo importante, sino por los errores en la valoración de las pruebas que, al parecer, se cometieron en el curso del proceso.
En nuestro país no es raro que un tribunal se equivoque en ese y otros aspectos, y para reparar tales errores los tribunales superiores han sido dotados con la facultad de revocar sentencias erróneas o que adolecen de parcialidad. Por ello, en las legislaciones nacionales, y pactos y convenciones internacionales, se proclama el derecho de toda persona a ser juzgada por jueces imparciales. Guatemala no es la excepción.
Publicado en "Prensa Libre", 23 de agosto de 2009: http://prensalibre.com/pl/2009/agosto/23/335771.html
La primera parte fue publicada el 16 de agosto de 2009:
En este blog: http://raulfigueroasarti.blogspot.com/2009/08/tiempo-y-destino-un-juez-imparcial-i.html
La imparcialidad del juez, o del tribunal, es esencial para dictar una sentencia correcta.
Ese requisito tiene dos manifestaciones principales. Una, la imparcialidad subjetiva, garantiza que el juez no tenga relaciones indebidas con las partes. Y otra, la imparcialidad objetiva, referida al objeto del proceso, asegura que el tribunal no haya conocido anteriormente del mismo asunto contencioso.
Al comentar el caso del editor Figueroa Sarti, el ex decano de la Facultad de Ciencias Jurídicas y Sociales, de la Universidad Rafael Landívar, abogado Álvaro Castellanos Howell —una de cuyas especialidades es el derecho de propiedad intelectual—, dice:
“He estudiado la sentencia C-G-5499-2008, proferida el 6 de los corrientes por el Tribunal Séptimo de Sentencia Penal, Narcoactividad y Delitos contra el Ambiente, y a pesar de que aparentemente no viola el derecho del procesado de contar con un fallo razonado, creo, en mi particular opinión, que sí viola su derecho a la justicia imparcial”
Y añade: “Sobra decir que un experimentado editor como el señor Figueroa Sarti ha de saber desde hace muchísimos años que para usar una fotografía necesita autorización de su autor y, que yo sepa, es la primera vez que tiene un problema de esta naturaleza. Curiosamente este tipo de presunciones no obró para nada en su favor en el debate.
En donde me parece que hubo un error por parte del tribunal es en la valoración de las pruebas. No se tomó en cuenta nada de la declaración de los hechos por parte del propio Figueroa Sarti. Es decir, su declaración no sirvió de nada. Si no existe prueba documental del contrato de autorización de uso de la fotografía, entonces el dicho tanto de acusador como del imputado deberían pesar igual, ¿no?
En ningún momento el tribunal sentenciador valoró que no solo el editor por su parte afirmó que sí tenía autorización, sino que tampoco consideró varias pruebas de descargo en su favor. Por ejemplo, un testigo, cuyo testimonio acepta como válido el tribunal, aclara que el fotógrafo sí había autorizado el uso de la fotografía”.
El abogado Castellanos Howell toca un asunto que suele ocupar la atención de los tribunales de Guatemala, con más frecuencia de la que podría esperarse. Es la forma de probar el contrato verbal. Cuando no existe el documento, el contrato se prueba por todos los medios de prueba, siempre que no exista precepto que los señale taxativamente. Uno de tales medios es la presunción, la legal y la humana. Esta última produce prueba, si es consecuencia directa, precisa y lógicamente deducida de un hecho comprobado. De manera que si el consentimiento, dado por el autor de la fotografía para que fuera utilizada en la edición de un libro, fue probado en juicio por la declaración de un testigo, el tribunal debió presumir la inocencia del acusado, no su culpabilidad.
En fin, todo habrá de salir bien, a la postre. En distintos países está siendo seguido el proceso, con gran interés. Cerca de dos mil personas han firmado ya una petición para que Figueroa Sarti, en una segunda instancia sea absuelto. Y en ese mismo sentido han sido escritos numerosos comentarios de columnistas y escritores nacionales.
Sin embargo, el editor Figueroa Sarti no será absuelto por esa presión, de suyo importante, sino por los errores en la valoración de las pruebas que, al parecer, se cometieron en el curso del proceso.
En nuestro país no es raro que un tribunal se equivoque en ese y otros aspectos, y para reparar tales errores los tribunales superiores han sido dotados con la facultad de revocar sentencias erróneas o que adolecen de parcialidad. Por ello, en las legislaciones nacionales, y pactos y convenciones internacionales, se proclama el derecho de toda persona a ser juzgada por jueces imparciales. Guatemala no es la excepción.
Publicado en "Prensa Libre", 23 de agosto de 2009: http://prensalibre.com/pl/2009/agosto/23/335771.html
La primera parte fue publicada el 16 de agosto de 2009:
En este blog: http://raulfigueroasarti.blogspot.com/2009/08/tiempo-y-destino-un-juez-imparcial-i.html
TRAGALUZ: HACIA UN PAÍS DE LECTORES
Jaime Barrios Carrillo
buzon21@sigloxxi.com
“Debemos hacer esfuerzos por convertir la lectura en un tema de la agenda nacional de desarrollo”.
Decía el viejo sabio llamado Cicerón: “Un hogar sin libros es como un cuerpo sin alma”. Y podría agregarse que un país sin lectores va la deriva en el mar de la ignorancia. Guatemala no debe ser un país desalmado.
La absurda condena del editor Raúl Figueroa Sarti, vino a causar indignación en círculos culturales del país; sumando el desprestigio de Guatemala en el extranjero, donde figuras mundiales como José Saramago, Noam Chomski y Ariel Dorfman, exigen justicia para Raúl Figueroa Sarti y que se inves-tigue y se diriman responsabilidades a los funcionarios corruptos implicados en este caso. Pero quiero hacer un paréntesis en la cuestión judicial, para resaltar en cambio la importancia del aporte de Figueroa Sarti a la cultura nacional. Él, junto a otros notables editores guatemaltecos, ha impulsado el concepto/meta de “hacia un país de lectores”.
Comencemos afirmando que la falta de lectura no es sólo parte del subdesarrollo, sino una de sus causas. La deficiencia de lectura en Guatemala, vista de esta manera, impide el mismo desarrollo del país. Y no sólo por el analfabetismo, sino por los analfabetos funcionales, es decir, aquellas perso-nas que sabiendo leer no leen.
La lectura debe inculcarse desde la infancia. La Asociación Internacional para la lectura (IRA), con-sidera que los libros son indispensables no solamente para el desarrollo integral de la persona, sino confirma que es necesaria para el progreso de toda nación.
En Guatemala, el Estado a pesar de una vieja ley de Fomento Nacional del Libro no brinda un apoyo efectivo. Incluso en el aspecto fiscal existe una situación desfavorable. El libro debe ser liberado de cargas fiscales, mientras que está bien que el alcohol y el tabaco las tengan.
Otro problema es el acceso a los libros, no sólo por los precios sino por las deficiencias estructurales. “El sistema de bibliotecas del país es de los peores de Latinoamérica”, me decía hace años Peter Landelius, entonces embajador de Suecia. Estamos atrasados con las bibliotecas y con los sistemas de préstamos. A nivel comunitario debería impulsarse una política de desarrollo inmediato de las bibliotecas municipales. Porque aunque exista una legislación que delimita responsabilidades, las municipalidades brillan por su incapacidad en el campo bibliotecario. No existe, además, una red nacional de bibliotecas que favorezcan las consultas de libros y otros materiales didácticos. En otros países latinamericanos existen, por ejemplo, los buses/bibliotecas.
Sin embargo, paso a paso, página a página, el país construye su industria editorial, la cual busca ampliar sus lectores. Raúl Figueroa Sarti decía en una oportunidad: “La producción de libros está atravesando por un momento de mucho crecimiento. Entre 2003 y 2007, la cantidad de títulos registrados en la Agencia Nacional de ISBN pasó de 379 a ,.216. Debemos hacer esfuerzos por convertir el libro y la lectura en un tema de la agenda nacional de desarrollo”.
Publicado en "Siglo XXI", 23 de agosto de 2009: http://www.sigloxxi.com/opinion/6441
buzon21@sigloxxi.com
“Debemos hacer esfuerzos por convertir la lectura en un tema de la agenda nacional de desarrollo”.
Decía el viejo sabio llamado Cicerón: “Un hogar sin libros es como un cuerpo sin alma”. Y podría agregarse que un país sin lectores va la deriva en el mar de la ignorancia. Guatemala no debe ser un país desalmado.
La absurda condena del editor Raúl Figueroa Sarti, vino a causar indignación en círculos culturales del país; sumando el desprestigio de Guatemala en el extranjero, donde figuras mundiales como José Saramago, Noam Chomski y Ariel Dorfman, exigen justicia para Raúl Figueroa Sarti y que se inves-tigue y se diriman responsabilidades a los funcionarios corruptos implicados en este caso. Pero quiero hacer un paréntesis en la cuestión judicial, para resaltar en cambio la importancia del aporte de Figueroa Sarti a la cultura nacional. Él, junto a otros notables editores guatemaltecos, ha impulsado el concepto/meta de “hacia un país de lectores”.
Comencemos afirmando que la falta de lectura no es sólo parte del subdesarrollo, sino una de sus causas. La deficiencia de lectura en Guatemala, vista de esta manera, impide el mismo desarrollo del país. Y no sólo por el analfabetismo, sino por los analfabetos funcionales, es decir, aquellas perso-nas que sabiendo leer no leen.
La lectura debe inculcarse desde la infancia. La Asociación Internacional para la lectura (IRA), con-sidera que los libros son indispensables no solamente para el desarrollo integral de la persona, sino confirma que es necesaria para el progreso de toda nación.
En Guatemala, el Estado a pesar de una vieja ley de Fomento Nacional del Libro no brinda un apoyo efectivo. Incluso en el aspecto fiscal existe una situación desfavorable. El libro debe ser liberado de cargas fiscales, mientras que está bien que el alcohol y el tabaco las tengan.
Otro problema es el acceso a los libros, no sólo por los precios sino por las deficiencias estructurales. “El sistema de bibliotecas del país es de los peores de Latinoamérica”, me decía hace años Peter Landelius, entonces embajador de Suecia. Estamos atrasados con las bibliotecas y con los sistemas de préstamos. A nivel comunitario debería impulsarse una política de desarrollo inmediato de las bibliotecas municipales. Porque aunque exista una legislación que delimita responsabilidades, las municipalidades brillan por su incapacidad en el campo bibliotecario. No existe, además, una red nacional de bibliotecas que favorezcan las consultas de libros y otros materiales didácticos. En otros países latinamericanos existen, por ejemplo, los buses/bibliotecas.
Sin embargo, paso a paso, página a página, el país construye su industria editorial, la cual busca ampliar sus lectores. Raúl Figueroa Sarti decía en una oportunidad: “La producción de libros está atravesando por un momento de mucho crecimiento. Entre 2003 y 2007, la cantidad de títulos registrados en la Agencia Nacional de ISBN pasó de 379 a ,.216. Debemos hacer esfuerzos por convertir el libro y la lectura en un tema de la agenda nacional de desarrollo”.
Publicado en "Siglo XXI", 23 de agosto de 2009: http://www.sigloxxi.com/opinion/6441
sábado, 22 de agosto de 2009
RELATORIA ESPECIAL SOBRE EL DERECHO A LA LIBERTAD DE OPINION Y EXPRESION DEL CONSEJO DE DERECHOS HUMANOS DE NACIONES UNIDAS
COMUNICADO DE PRENSA
Violación al derecho de libertad de expresión en el caso del Sr. Raúl Figueroa Sarti
La sentencia condenatoria que emitió el Juzgado Séptimo de Sentencia Penal contra el Señor Raúl Figueroa Sarti en el proceso seguido por el Oficial de Tribunales Mardo Escobar y por el Ministerio Público por el delito de Violación a la Propiedad Intelectual, es claramente una violación a la libertad de expresión del Sr. Figueroa Sarti, con el cual también se limitan las actividades de la Editorial F&G.
El hecho mismo, relativamente insignificante lo constituye la utilización de una fotografía del Señor Escobar para la portada de un libro publicado por la mencionada Editorial, con lo cual supuestamente se violaban los derechos de autor. Sin embargo, consta en el expediente del caso, el testimonio del Señor Escobar, en el cual él mismo manifiesta haber autorizado de palabra al Señor Figueroa Sarti la utilización de dicha fotografía, por lo que la denuncia misma no tiene razón de ser. Además el Señor Escobar inició una acción de carácter civil que fue desestimada, por lo que no se comprende, por qué razón el Ministerio Público y el Tribunal Séptimo de Sentencia Penal le dieron tanta relevancia al hecho.
Sorprende que en un caso sin mayor fundamento, el Ministerio Público y el Tribunal de Séptimo de Sentencia Penal desplieguen tanta actividad y recursos humanos cuando existen muchos casos de violencia que quedan en la impunidad. La única conclusión a la que se puede arribar, es que el tema de la fotografía es una excusa y este proceso penal es realmente un mecanismo de intimidación contra una editorial que ha mantenido una trayectoria crítica y que ha realizado publicaciones sobre violaciones a los derechos humanos. Por consiguiente, esta intimidación constituye una violación al derecho a la libertad de expresión por parte del Estado de Guatemala en particular del artículo 19 de la Declaración Universal de Derechos Humanos y los Artículos 19 y 20 del Pacto Internacional sobre de Derechos Civiles y Políticos del cual Guatemala es parte.
Uno de los principios fundamentales de la libertad de expresión, es el de eliminar o reducir al mínimo la utilización del Derecho Penal para restringir o sancionar formas indebidas de expresión, en virtud que el mecanismo penal puede fácilmente ser utilizado por parte del Estado como una forma de censura o de persecución por las opiniones o por afectar intereses económicos.
En virtud de lo anterior, respetuosamente solicitamos al Estado de Guatemala corregir esta situación, y en particular a la Sala de Apelaciones que conocerá del caso, que ponga al descubierto los vicios del procedimiento para corregirlos, pues constituyen un mal precedente para el país en materia de derechos humanos y libertad de expresión.
Al Señor Figueroa Sarti y al Personal de la Editorial F&G, manifestamos nuestro reconocimiento y apoyo en su lucha como víctimas y como defensores de derechos humanos.
Finalmente, esta Relatoría insta al Estado de Guatemala, a su Sistema de Justicia y a toda la población, a reflexionar sobre estos hechos, para descubrir los verdaderos móviles y no permitir la utilización de la acción penal como un acto de intimidación y censura.
United Nations Special Rapporteur Freedom Opinion and Expression
Relator Especial de Naciones Unidas sobre Libertad de Opinion y Expresiòn
www.ohchr.org
freedex@ohchr.org
libert.expresion@gmail.com
Phone.: +41 22 9117 9738 (Ginebra)
Fax.: +41 22 917 9006
Tel.: +502 23 680-021 (Guatemala)
Violación al derecho de libertad de expresión en el caso del Sr. Raúl Figueroa Sarti
La sentencia condenatoria que emitió el Juzgado Séptimo de Sentencia Penal contra el Señor Raúl Figueroa Sarti en el proceso seguido por el Oficial de Tribunales Mardo Escobar y por el Ministerio Público por el delito de Violación a la Propiedad Intelectual, es claramente una violación a la libertad de expresión del Sr. Figueroa Sarti, con el cual también se limitan las actividades de la Editorial F&G.
El hecho mismo, relativamente insignificante lo constituye la utilización de una fotografía del Señor Escobar para la portada de un libro publicado por la mencionada Editorial, con lo cual supuestamente se violaban los derechos de autor. Sin embargo, consta en el expediente del caso, el testimonio del Señor Escobar, en el cual él mismo manifiesta haber autorizado de palabra al Señor Figueroa Sarti la utilización de dicha fotografía, por lo que la denuncia misma no tiene razón de ser. Además el Señor Escobar inició una acción de carácter civil que fue desestimada, por lo que no se comprende, por qué razón el Ministerio Público y el Tribunal Séptimo de Sentencia Penal le dieron tanta relevancia al hecho.
Sorprende que en un caso sin mayor fundamento, el Ministerio Público y el Tribunal de Séptimo de Sentencia Penal desplieguen tanta actividad y recursos humanos cuando existen muchos casos de violencia que quedan en la impunidad. La única conclusión a la que se puede arribar, es que el tema de la fotografía es una excusa y este proceso penal es realmente un mecanismo de intimidación contra una editorial que ha mantenido una trayectoria crítica y que ha realizado publicaciones sobre violaciones a los derechos humanos. Por consiguiente, esta intimidación constituye una violación al derecho a la libertad de expresión por parte del Estado de Guatemala en particular del artículo 19 de la Declaración Universal de Derechos Humanos y los Artículos 19 y 20 del Pacto Internacional sobre de Derechos Civiles y Políticos del cual Guatemala es parte.
Uno de los principios fundamentales de la libertad de expresión, es el de eliminar o reducir al mínimo la utilización del Derecho Penal para restringir o sancionar formas indebidas de expresión, en virtud que el mecanismo penal puede fácilmente ser utilizado por parte del Estado como una forma de censura o de persecución por las opiniones o por afectar intereses económicos.
En virtud de lo anterior, respetuosamente solicitamos al Estado de Guatemala corregir esta situación, y en particular a la Sala de Apelaciones que conocerá del caso, que ponga al descubierto los vicios del procedimiento para corregirlos, pues constituyen un mal precedente para el país en materia de derechos humanos y libertad de expresión.
Al Señor Figueroa Sarti y al Personal de la Editorial F&G, manifestamos nuestro reconocimiento y apoyo en su lucha como víctimas y como defensores de derechos humanos.
Finalmente, esta Relatoría insta al Estado de Guatemala, a su Sistema de Justicia y a toda la población, a reflexionar sobre estos hechos, para descubrir los verdaderos móviles y no permitir la utilización de la acción penal como un acto de intimidación y censura.
United Nations Special Rapporteur Freedom Opinion and Expression
Relator Especial de Naciones Unidas sobre Libertad de Opinion y Expresiòn
www.ohchr.org
freedex@ohchr.org
libert.expresion@gmail.com
Phone.: +41 22 9117 9738 (Ginebra)
Fax.: +41 22 917 9006
Tel.: +502 23 680-021 (Guatemala)
Sarti, dimensión de lo injusto
Por: HELMER VELÁSQUEZ
El editor es víctima de una celada.
Este fabricante de libros, forjador de lectores, concordador de códigos “para contribuir al fortalecimiento del Estado de Derecho” –según se confiesa–, es víctima de una celada. Con ayuda de perros de presa, la conjura de los letrados, la borrasca de las leyes y un índice acusador que reclama para sí un botín dinerario y la libertad del editor, son como vientos negros sobre el candil de la claridad. Esto es lo que concebimos de la sentencia que, en contra de Raúl Figueroa Sarti, emitió el sistema judicial guatemalteco. Otra rémora de ignominia. Y es que cuando la sociedad nacional exige autoridades judiciales, probas, imparciales, con alta capacidad técnica y científica, y una correcta interpretación de la ley, se falla –de fallar– y se condena un esfuerzo editorial construido con la certeza de cimentar cultura de paz, llevando a luz importantes escritos que testimonian las aflicciones de la guerra y contribuciones al análisis de la realidad guatemalteca, sin dejar de lado nuestra literatura y poesía.
El sistema judicial nacional, autodeclarado incapaz de resolver los crímenes de lesa humanidad cometidos durante el conflicto armado interno, que no es capaz de llevar a sentencia los procesos por defraudación de fondos públicos, que ni siquiera logra llevar a punto final la persecución penal en contra de gavillas surgidas de los cuadros medios de los “cuerpos de seguridad”; y que evade enfrentar al crimen de cuello blanco y a las poderosas mafias internacionales; parece necesitar “éxitos” que le ayuden a modificar la estadística, la justicia no es el valor a defender, es el puesto y “la amistad”.
La sentencia, emitida en primera instancia contra Figueroa Sarti, deberá seguramente ser modificada en la instancia superior, y no es que busquemos favores judiciales, es simplemente aplicar la lógica jurídica al hecho concreto: el caso deriva de un hecho lícito: acuerdo verbal para publicación en donde autor y editor pactaron créditos y forma de compensación –no dineraria–, este hecho está aceptado por el ahora acusador, laborante de tiempo completo del Organismo Judicial –situación que profundiza la suspicacia–. En consecuencia, corresponde rectificar. Estamos frente a un caso paradigmático que debe ser seguido de cerca por la magistratura y la supervisión de tribunales, cuya principal función es romper la impunidad.
Perseguir escritores es cuestión de sátrapas. Es aún tiempo de demostrar coherencia con la verdad. Nuestra solidaridad al gremio Editorial, con F&G Editores, y personalmente con Raúl Figueroa Sarti, compañero de viejas escuelas y de la vida, en donde la ética política fue determinante en la formación.
Publicado en "El Periódico", 20 de agosto de 2009: http://www.elperiodico.com.gt/es/20090820/opinion/110917/
El editor es víctima de una celada.
Este fabricante de libros, forjador de lectores, concordador de códigos “para contribuir al fortalecimiento del Estado de Derecho” –según se confiesa–, es víctima de una celada. Con ayuda de perros de presa, la conjura de los letrados, la borrasca de las leyes y un índice acusador que reclama para sí un botín dinerario y la libertad del editor, son como vientos negros sobre el candil de la claridad. Esto es lo que concebimos de la sentencia que, en contra de Raúl Figueroa Sarti, emitió el sistema judicial guatemalteco. Otra rémora de ignominia. Y es que cuando la sociedad nacional exige autoridades judiciales, probas, imparciales, con alta capacidad técnica y científica, y una correcta interpretación de la ley, se falla –de fallar– y se condena un esfuerzo editorial construido con la certeza de cimentar cultura de paz, llevando a luz importantes escritos que testimonian las aflicciones de la guerra y contribuciones al análisis de la realidad guatemalteca, sin dejar de lado nuestra literatura y poesía.
El sistema judicial nacional, autodeclarado incapaz de resolver los crímenes de lesa humanidad cometidos durante el conflicto armado interno, que no es capaz de llevar a sentencia los procesos por defraudación de fondos públicos, que ni siquiera logra llevar a punto final la persecución penal en contra de gavillas surgidas de los cuadros medios de los “cuerpos de seguridad”; y que evade enfrentar al crimen de cuello blanco y a las poderosas mafias internacionales; parece necesitar “éxitos” que le ayuden a modificar la estadística, la justicia no es el valor a defender, es el puesto y “la amistad”.
La sentencia, emitida en primera instancia contra Figueroa Sarti, deberá seguramente ser modificada en la instancia superior, y no es que busquemos favores judiciales, es simplemente aplicar la lógica jurídica al hecho concreto: el caso deriva de un hecho lícito: acuerdo verbal para publicación en donde autor y editor pactaron créditos y forma de compensación –no dineraria–, este hecho está aceptado por el ahora acusador, laborante de tiempo completo del Organismo Judicial –situación que profundiza la suspicacia–. En consecuencia, corresponde rectificar. Estamos frente a un caso paradigmático que debe ser seguido de cerca por la magistratura y la supervisión de tribunales, cuya principal función es romper la impunidad.
Perseguir escritores es cuestión de sátrapas. Es aún tiempo de demostrar coherencia con la verdad. Nuestra solidaridad al gremio Editorial, con F&G Editores, y personalmente con Raúl Figueroa Sarti, compañero de viejas escuelas y de la vida, en donde la ética política fue determinante en la formación.
Publicado en "El Periódico", 20 de agosto de 2009: http://www.elperiodico.com.gt/es/20090820/opinion/110917/
Gremio literario apoya a Figueroa Sarti
Gabriel Arana
Escritores nacionales e internacionales muestran su apoyo al editor de F&G Editores.
Desde hace 15 años, el editor Raúl Figueroa Sarti se encuentra al frente de F&G Editores, trabajo que le ha ganado el reconocimiento de la comunidad literaria nacional, misma que hoy se manifiesta indignada por la situación que anfronta el editor, quien el pasado 6 de agosto fue sentenciado a un año de prisión conmutable y una multa de Q50 mil, por presuntamente, publicar una fotografía en la cubierta del libro Cualquier forma de morir, de Rafael Menjívar Ochoa, sin permiso del fotógrafo Mardo Arturo Escobar.
En su labor dentro del campo literario, Figueroa Sarti ha colaborado con la Cruz Roja Internacional, la Fundación Óscar Arias, la Fundación Myrna Mack. Además, fue coordinador de la Editorial Universitaria, de la Usac. Y en 1997 publicó el libro Código Procesal Penal.
Apoyo del gremio literario
Para Gerardo Guinea Diez, Premio Nacional de Literatura 2009, la situación por la que atraviesa Figueroa Sarti es lamentable. “Ahí hay un atropello de las normas procesales del derecho, en el sentido de que, en primer instancia, tendría que haber resuelto por la vía civil y no por la vía penal. Esto es un juego medio absurdo que me recuerda al programa de La tremenda corte, sobre todo porque asistí a uno de los dos días de juicio y pude ver un proceso lleno de comicidades, en el que era evidente las formalidades cómicas de los abogados”, manifiesta Guinea Diez.
Pero no sólo la comunidad intelectual de escritores nacionales se ha pronunciado a favor del editor, pues uno de los pilares de la comunicación mundial contemporánea como Noam Chomsky o el premio Nobel de Literatura de 1998, José Saramago, tambien apoyan la causa de Figueroa Sarti.
Saramago publicó, el pasado 13 de agosto, en su blog El cuaderno de Saramago: “Cada día va quedando más claro que el problema de la justicia no es de la justicia, sino de los jueces. (...) Un caso típico de perversión juzgadora ha sucedido en Guatemala, donde Raúl Figueroa Sarti ha sido condenado. ¿Cuál fue el crimen de Figueroa? Haber publicado, a solicitud y con el conocimiento del autor, Mardo Arturo Escobar, una fotografía que fue insertada en un libro editado por F&G. A los jueces no les importó que el propio Escobar reconociera que le había entregado voluntariamente una fotografía a Figueroa. Sí les importó que el acusador fuese su colega: Mardo Arturo Escobar trabaja en el Cuarto Juicio de Sentencia Penal. Por lo visto, tenía razón aquel ya viejo juego de palabras entre Guatemala y Guatepeor”.
Figueroa Sarti, quien ayer dio una conferencia de prensa, pide que se revoque la sentencia, pues según él, “el Ministerio Público no hizo ninguna investigación para el caso”.
“Realizamos un trabajo de promoción cultural. La industria editorial en Guatemala no es negocio, sobre todo para editoriales que no estamos publicando autoayuda o textos escolares... esto puede llegar a destruir a una editorial como esta”, sentencia el editor.
La comunidad de escritores nacionales responde en pocas palabras a la pregunta: ¿Qué piensa de la situación de Raúl Figueroa Sarti?
Juan Pablo Dardón: Situación mezquina.
Philippe Hunzike: Circo oportunista.
Javier Payeras: Lamentable.
Luis Aceituno: Una situación absurda.
Raúl de la Horra: Una vergüenza más al volcán de vergüenzas de este país.
Luis Eduardo Rivera: Una aberración absoluta.
Andrés Zepeda: Sintomático.
Francisco Méndez: Una gran payasada.
Publicado en "Siglo XXI", 20 de agosto de 2009: http://www.sigloxxi.com/noticias/30439
Escritores nacionales e internacionales muestran su apoyo al editor de F&G Editores.
Desde hace 15 años, el editor Raúl Figueroa Sarti se encuentra al frente de F&G Editores, trabajo que le ha ganado el reconocimiento de la comunidad literaria nacional, misma que hoy se manifiesta indignada por la situación que anfronta el editor, quien el pasado 6 de agosto fue sentenciado a un año de prisión conmutable y una multa de Q50 mil, por presuntamente, publicar una fotografía en la cubierta del libro Cualquier forma de morir, de Rafael Menjívar Ochoa, sin permiso del fotógrafo Mardo Arturo Escobar.
En su labor dentro del campo literario, Figueroa Sarti ha colaborado con la Cruz Roja Internacional, la Fundación Óscar Arias, la Fundación Myrna Mack. Además, fue coordinador de la Editorial Universitaria, de la Usac. Y en 1997 publicó el libro Código Procesal Penal.
Apoyo del gremio literario
Para Gerardo Guinea Diez, Premio Nacional de Literatura 2009, la situación por la que atraviesa Figueroa Sarti es lamentable. “Ahí hay un atropello de las normas procesales del derecho, en el sentido de que, en primer instancia, tendría que haber resuelto por la vía civil y no por la vía penal. Esto es un juego medio absurdo que me recuerda al programa de La tremenda corte, sobre todo porque asistí a uno de los dos días de juicio y pude ver un proceso lleno de comicidades, en el que era evidente las formalidades cómicas de los abogados”, manifiesta Guinea Diez.
Pero no sólo la comunidad intelectual de escritores nacionales se ha pronunciado a favor del editor, pues uno de los pilares de la comunicación mundial contemporánea como Noam Chomsky o el premio Nobel de Literatura de 1998, José Saramago, tambien apoyan la causa de Figueroa Sarti.
Saramago publicó, el pasado 13 de agosto, en su blog El cuaderno de Saramago: “Cada día va quedando más claro que el problema de la justicia no es de la justicia, sino de los jueces. (...) Un caso típico de perversión juzgadora ha sucedido en Guatemala, donde Raúl Figueroa Sarti ha sido condenado. ¿Cuál fue el crimen de Figueroa? Haber publicado, a solicitud y con el conocimiento del autor, Mardo Arturo Escobar, una fotografía que fue insertada en un libro editado por F&G. A los jueces no les importó que el propio Escobar reconociera que le había entregado voluntariamente una fotografía a Figueroa. Sí les importó que el acusador fuese su colega: Mardo Arturo Escobar trabaja en el Cuarto Juicio de Sentencia Penal. Por lo visto, tenía razón aquel ya viejo juego de palabras entre Guatemala y Guatepeor”.
Figueroa Sarti, quien ayer dio una conferencia de prensa, pide que se revoque la sentencia, pues según él, “el Ministerio Público no hizo ninguna investigación para el caso”.
“Realizamos un trabajo de promoción cultural. La industria editorial en Guatemala no es negocio, sobre todo para editoriales que no estamos publicando autoayuda o textos escolares... esto puede llegar a destruir a una editorial como esta”, sentencia el editor.
La comunidad de escritores nacionales responde en pocas palabras a la pregunta: ¿Qué piensa de la situación de Raúl Figueroa Sarti?
Juan Pablo Dardón: Situación mezquina.
Philippe Hunzike: Circo oportunista.
Javier Payeras: Lamentable.
Luis Aceituno: Una situación absurda.
Raúl de la Horra: Una vergüenza más al volcán de vergüenzas de este país.
Luis Eduardo Rivera: Una aberración absoluta.
Andrés Zepeda: Sintomático.
Francisco Méndez: Una gran payasada.
Publicado en "Siglo XXI", 20 de agosto de 2009: http://www.sigloxxi.com/noticias/30439
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