lunes, 4 de noviembre de 2019

Cacif: el corazón de la defensa de la corrupción e impunidad


El 29 de octubre el Congreso de la República improbó la suscripción de un contrato mediante el cual el Gobierno de Guatemala le concesionaría a una empresa constructora la renovación de la carretera que va de Escuintla a Puerto Quetzal. Como era de esperarse, de inmediato, incluso antes de ello, el sindicato patronal conocido como Cacif (Comité Coordinador de Asociaciones Comerciales, Industriales y Financieras) se expresó públicamente rechazando la decisión de 80 diputados al Congreso.
Entre sus señalamientos la cúpula del sindicato patronal afirma: “Es evidente que hay una consigna de impedir que un mecanismo transparente, como las alianzas público-privadas, puedan convertirse en el modelo por utilizar para el desarrollo de la infraestructura del país. Son los intereses oscuros que se nutren de la corrupción los que se resisten a aprobar ese modelo, pues pretenden mantener la asignación discrecional y los negocios paralelos que solo benefician intereses particulares.”
Más allá de la relevancia que las “alianzas público-privadas” puedan tener para el beneficio público o mas bien para el beneficio privado, es necesario afirmar que si hay un sindicato que carece de las credenciales morales para acusar a los diputados de corruptos es el Cacif. Veamos por qué.
1.               En 2015, cuando el Ministerio Público denunció el robo que Pérez Molina y su partido estaba haciendo de los recursos públicos, el Cacif asumió una posición de apoyo solapado a Pérez Molina insistiendo en la necesidad de “mantener la institucionalidad”, y rechazando las demandas de la población para que renunciara.
2.               A pesar de que era conocido el vínculo de Jimmy Morales con grupos delictivos integrados por exmilitares, destacados miembros de la cúpula patronal no escatimaron en darle su apoyo en las elecciones del 2015, y que finalmente lo convirtieran en presidente.
3.               En todo momento el Cacif le ha dado apoyo sostenido al gobierno de Jimmy Morales en su labor de desmantelar la lucha contra la corrupción. Si en el caso de Pérez Molina su apoyo a los corruptos fue sutil, el apoyo para Jimmy Morales ha sido abierto. En este sentido son particularmente ilustradoras las entrevistas a Iván Velásquez en Plaza Pública (“En casa de Bosch me dijeron que habían aprendido la lección y que esto tenía que parar” y “EEUU se equivoca. No existe compromiso del Gobierno contra el narcotráfico”). En esa línea destaca de manera especial el momento cuando Felipe Bosch se atrevió a decirle en público a Morales: “Señor presidente, usted no es corrupto”.
4.               Otra de las muestras de la defensa que del sistema corrupto ha hecho la cúpula del Cacif fue el torpedeo que hicieron de la propuesta de reforma del sistema de justicia. Lo atacaron tanto, hasta que lograron que el mismo se sacara de la agenda del Congreso.
5.               La cúpula finquera (manejan el país como su finca) financió cabilderos en Estados Unidos para desprestigiar a la Cicig y al comisionado Iván Velásquez; para ello no tuvieron ningún empacho en aliarse con personas condenadas por los tribunales de justicia en Guatemala.
6.               Desde el 2017 emprendieron una campaña para deslegitimar el trabajo del Procurador de los Derechos Humanos (http://raulfigueroasarti.blogspot.com/2017/09/); de nuevo para ello de manera desvergonzada se han apoyado en los diputados más canallas con que cuenta actualmente el Congreso de la República.
7.               Cuando el deslegitimado presidente de Guatemala, Jimmy Morales, declaró non grato a Iván Velásquez, el Cacif de inmediato salió a “apoyarlo” públicamente, tratando de convencer a la población de que las acciones del corrupto fantoche eran legales y tenía la autoridad legal para hacerlo.
8.               La actual Corte de Constitucionalidad ha sido en los últimos años una de las pocas instituciones que no ha sido cooptada en pleno por el pacto de corruptos. Como no podía ser de otra manera, fiel a su papel de eje rector de la corrupción, el Cacif no ha cesado de atacar a la CC. Sea la sentencia que sea, de inmediato arremeten contra los magistrados que han resistido el embate de la corrupción y la impunidad.
9.               Más recientemente, luego de que el gobierno de la corrupción y la impunidad, llegara a un acuerdo con el de Estados Unidos para convertir a Guatemala en “tercer país seguro”, a pesar de las múltiples voces calificadas que expresaron lo nocivo que ese acuerdo es para Guatemala, no se hizo esperar el espaldarazo del Cacif a J. Morales.
10.            Como si todo lo anterior fuera poco, el presidente del Cacif también le dio su “apoyo” a la comisión de la corrupción, la impunidad y la venganza creada por Álvaro Arzú Escobar, presidente del Congreso, para perseguir a quienes afrontando riegos personales osaron enfrentar la corrupción en Guatemala.
Es por lo anterior que disiento de quienes afirman que el Cacif apoya el pacto de corruptos, ellos son su cerebro y corazón.

martes, 4 de diciembre de 2018

¡Gracias!


En otra nota (Nómada), también publicada en este blog comenté sobre la oposición de la Cámara de Industria de Guatemala a que la marca “Filgua” sea reconocida como propiedad de la Asociación Gremial de Editores de Guatemala. Y es que en los últimos 14 años la organización gremial de los editores y la misma Filgua han sido parte importante de mi vida profesional como editor.
En Guatemala la asociación gremial de los editores de libros cobra particular importancia toda vez que históricamente (con excepción del período revolucionario de 1944-54) hay poco interés por fomentar el crecimiento de una sólida industria editorial que no solo contribuya al desarrollo económico del país, sino también –y tal vez lo más relevante—a su desarrollo democrático, promoviendo la libre circulación de ideas, sea cual sea su orientación ideológica o posicionamiento político.
Lo anterior me llevó a involucrarme activamente en el gremio de editores y en su actividad insignia: la Feria Internacional del Libro en Guatemala  (hoy ya convertida en patrimonio de los guatemaltecos), que se ha convertido en un acontecimiento cultural que promueve el crecimiento y desarrollo de la industria editorial nacional, la constitución de un mercado nacional del libro, la promoción de la lectura y las bibliotecas públicas, y los intercambios entre autores y lectores. Filgua se ha convertido en un espacio que resume muy bien el doble carácter del libro: bien cultural y mercancía.
A finales de 2015 volví a ocupar el cargo de presidente de la Junta Directiva de la Asociación Gremial de Editores de Guatemala, el cual ya había desempeñado entre 2006 y 2009, cuando la AGEG era solo una gremial adscrita a la Cámara de Industria de Guatemala. Por razones personales, hace unos días presenté mi renuncia a dicho puesto.
Esta nota es para agradecer a las amigas y amigos, colegas editores, patrocinadores, profesionales del libro en general, escritoras y escritores, la confianza, y el apoyo que me brindaron para hacer crecer un poquito la Filgua y que la misma contribuya más al desarrollo de Guatemala.
¡Gracias!

domingo, 25 de noviembre de 2018

Filgua: la cultura bajo ataque*

En la Feria Internacional del Libro en Guatemala de 2011, F&G Editores lanzó el libro “Crimen de Estado. El caso Parlacen” del periodista costarricense Lafitte Fernández. Años después supe que de parte de la Junta Directiva de la Cámara de Industria se había presionado a los organizadores de Filgua para que este libro no se lanzara en el marco de la feria. ¿La razón? El libro aborda las ejecuciones extrajudiciales ocurridas durante el gobierno de Óscar Berger, cuando el ministro de Gobernación era Carlos Vielman, expresidente de la Cámara de Industria.
La primera vez que como editor participé en Filgua fue en 2004, la tercera feria que organizaban los editores. Fue a finales de ese 2004 cuando me integré como socio de la Cámara de Industria, condición indispensable para ser parte de la Gremial de Editores. De 2004 a 2017 fui parte activa de la Gremial con una membresía nominal a la Cámara de Industria. Fui parte de la junta directiva y en dos ocasiones presidente de dicha Gremial, hasta que en 2017 los pocos editores que quedábamos decidimos renunciar de manera colectiva a dicha organización y dedicar nuestras energías a fortalecer la Asociación Gremial de Editores de Guatemala que habíamos fundado en 2016.
¿Por qué nos fuimos los editores de la Cámara de Industria? Porque la Cámara de Industria no respondía a las necesidades e intereses de los editores. Durante todo el tiempo que integramos la Gremial de Editores en la CIG la Feria del Libro fue una actividad en la que la participación de la Cámara se redujo a firmar los contratos con Coperex y a la eventual participación del presidente de su junta directiva en la inauguración, aunque en más de una ocasión el enviado era el director ejecutivo.
En 2006 participé por vez primera en el Comité Organizador de Filgua. En el mismo no había ningún miembro directivo de la CIG. Y lo mismo sucedió en las ferias posteriores. Entre 2006 y 2008, los editores tomamos la decisión, debido al crecimiento de la actividad editorial en Guatemala y a la buena acogida que tenía la Filgua entre los guatemaltecos, de hacer la feria anualmente. De tal suerte que a partir del año 2008 Filgua se empezó a hacer cada año.
Con el correr de los años lo que se convirtió en un valladar cada vez más difícil de pasar fue Coperex, la entidad administradora del Parque de Industria. Año tras año los costos de uso de las instalaciones se incrementaban. El Parque de la Industria es un recinto construido justamente para hacer ferias industriales y comerciales, de ahí que el Estado de Guatemala haya dado su administración a los empresarios organizados en las cámaras del Agro, Comercio e Industria. A pesar de ello sus instalaciones se han convertido en un espacio para bodas, fiestas de 15 años, asambleas de partidos políticos, y sí, también encuentros religiosos. Todas ellas actividades muy alejadas del objetivo original del recinto.
Lo usual era que los editores pagáramos la reserva del Parque de Industria en el mes de marzo, una vez habíamos vendido los primeros stands. Sin embargo, en diciembre de 2016 los administradores de Coperex nos expresaron que si no pagábamos antes del 30 de diciembre no nos permitirían ni siquiera ver el nuevo espacio que nos podrían dar, ya que el que habíamos usado siempre y reservado para 2017, se lo habían dado a una iglesia protestante. En su momento denuncié en redes sociales tal arbitrariedad y la respuesta de la Cámara de Industria fue pedirme que me callara para poder negociar con Coperex (es decir negociar con ellos mismos).
2016 fue un año difícil para la organización de la Filgua. Debido al estancamiento en los patrocinios y al sostenido incremento de precios en el recinto ferial terminamos con déficit. Tuvimos que recurrir a la reserva financiera de la Gremial para cubrir parcialmente las pérdidas. Por primera vez solicitamos el apoyo financiero de la Cámara de Industria. Solicitamos un préstamo para cubrir las cuentas por pagar; la respuesta de la junta directiva de la CIG fue “no”. Y es que en ese momento le apostaron a la desaparición de la Gremial de Editores y en consecuencia de la Filgua.
Nuestros esfuerzos y terquedad nos permitieron sobrevivir como gremio y realizar una exitosa Filgua en 2017, pero ya fuera del Parque de Industria. El éxito de Filgua 2017 fue de tal magnitud que el gerente general de la Cámara de Industria se animó a decirnos que a la “CIG le gustaría involucrarse en la Filgua, pero hacerla ‘menos izquierdista’”. Ese mismo argumento de la “feria izquierdista” nos lo repitió el director ejecutivo de la Cámara.
En octubre de 2017 los editores renunciamos a la Cámara de Industria y al igual que lo hemos hecho desde el año 2000, organizamos Filgua a pesar de la pretensión de la junta directiva de la Cámara de Industria de reclamar sobre la feria derechos que no tienen. Necesario es insistir que la oposición es de la junta directiva, porque seguramente los socios de esta institución no están ni enterados de lo que su presidente reclama en su nombre.
¿Cuáles son las razones que mueven a los directivos de la Cámara de Industria a reclamar para sí Filgua? Personalmente creo que son dos: querer tener el control sobre una actividad abierta y diversa y una demostración de fuerza frente a un grupo de pequeños y medianos empresarios que decidieron salirse de la cámara y caminar solos.

* Publicado originalmente en Nómada.

lunes, 25 de septiembre de 2017

Carta abierta al Directorio del Cacif




Señores presidentes de las distintas cámaras empresariales que conforman el Comité Coordinador de Asociaciones Agrícolas, Comerciales, Industriales y Financiera (Cacif):


            Atentamente me dirijo a ustedes para manifestarles algunas preocupaciones en torno a la grave situación del país y a la posición que ustedes, como cúpula del sector empresarial, han expresado, sin haber consensuado previamente con las bases de los sectores a los cuales dicen representar.

1.          Es lamentable que en el afán de proteger a unos cuantos empresarios que han cometido ilegalidades, particularmente en asuntos relativos a corrupción, ustedes adopten una actitud abiertamente en contra del Ministerio Público, la Comisión Internacional Contra la Impunidad y más recientemente contra el Procurador de los Derechos Humanos.

2.          Guatemala es un país en el que los empresarios más poderosos, unas pocas familias, entre ellas algunas que se consideran a sí mismas incluso herederas de los conquistadores españoles, han tenido el dominio absoluto de la economía, la política y la sociedad guatemaltecas. Ese dominio, con una visión atrasada de lo que debería ser una economía de libre mercado, no ha permitido que Guatemala se desarrolle como un país con oportunidades para todos.

3.          Es cierto que dentro del sector empresarial hay personas trabajadoras, emprendedoras, honradas y que gracias a un trabajo tesonero y múltiples riesgos, han logrado acumular riqueza, pero también es cierto que hay una alta proporción de empresarios que han acumulado fortunas gracias al despojo de tierras de campesinos de los pueblos originarios, al monopolio de la producción de artículos de consumo popular, todo ello gracias a que durante siglos han gozado del control absoluto del Estado. La historia nacional cuenta con hechos tan ignominiosos como las cárceles en las fincas, en donde el patrono era amo y señor.

4.          Como si no hubiera sido suficiente con el despojo campesino, a finales del siglo xx los gobiernos, todos ellos contando con el apoyo irrestricto de ustedes, se dedicaron a desmantelar el poco estado que teníamos: privatizar empresas públicas a precios irrisorios, destruir la carrera de serivicio civil mediante contrataciones temporales por contrato, destruir las instituciones públicas dedicadas a la construcción de infraestructura para poder lucrar libremente con ello. El ejemplo más claro de este expolio es la prohibición para que la banca central pueda hacer préstamos al estado.

5.          Este desmantelamiento del estado condujo a lo que tenemos hoy, una seudodemocracia en donde las empresas políticas, financiadas por el gran capital, y ahora por dineros provenientes del crimen organizado, ponen y quitan presidentes y diputados, a sabiendas de que posteriormente tendrán que pagarles los favores con concesiones de obra pública.

6.          En 2015 vivimos grandes jornadas de lucha en contra de la corrupción, que culminaron con la caída del gobierno de Otto Pérez Molina, a quienes ustedes financiaron e incluso le proporcionaron cuadros para ocupar importantes ministerios. Arguyendo principios constitucionales como la presunción de inocencia y el debido proceso ustedes defendieron hasta el final al corrupto gobierno de Pérez Molina.

7.          La crisis del 2015 terminó con la elección de un mediocre comediante, que hoy, de acuerdo con las denuncias presentadas por el Ministerio Público y la Comisión Internacional contra la Impunidad, también es corrupto y más allá de ello ha demostrado una total incapacidad para dirigir el funcionamiento diario del gobierno, menos aún para liderar los cambios que el país necesita para alcanzar cuestiones tan elementales como los objetivos de desarrollo sostenible.

8.          De nuevo, al igual que en 2015, ustedes, en lugar de ponerse del lado correcto de la historia, se atrincheran respaldando a un presidente y un Congreso que a todas luces no solo son incapaces, sino que actúan como verdaderos delincuentes. ¿De verdad quieren pasar a la historia estando en la foto a la par de narco ganaderos?

9.          Nacional e internacionalmente, el gobierno de Jimmy Morales está aislado. Terminará cayendo y con él las fuerzas del crimen organizado y las que teniendo alguna legitimidad se obstinan en apoyarlo, por el temor de perder el control del país. En estos últimos están ustedes: hoy, como lo hicieron en 2015, insisten en frases que a la altura del momento ustedes mismos han tornado en palabras huecas: “debido proceso”, “soberanía”, “presunción de inocencia”, “institucionalidad”.

10.       Si de verdad aman a este país como dicen hacerlo, es momento de que dejen su arrogancia, y de que vean en la población que ustedes han empobrecido a interlocutores válidos para construir un nuevo país. Guatemala necesita de diálogo, pero de diálogo en donde quienes se sienten a la mesa vean al otro como un igual, no como alguien que no tiene derechos.



Como guatemaltecos tienen dos caminos: apoyar a Jimmy Morales y al crimen organizado que está con él, o ponerse del lado del pueblo como uno más, sin arrogancias, con humildad, y con mucho sentido común para construir un país para todos. ¡La decisión es de ustedes!


sábado, 23 de septiembre de 2017

El valor del dinero

               El día de ayer, 22 de septiembre, alcancé a ver en horas de la noche unos tuits cargados de insultos en contra de Jordán Rodas, Procurador de los Derechos Humanos, por haber tenido la osadía de afirmar algo así como que el Comité de Desarrollo Campesino (Codeca) es tan representativo como el Comité Coordinador de Asociaciones Agrícolas, Comerciales, Industriales y Financieras (Cacif).
               Los improperios en contra del PDH derivan de la idea de que el dinero y quienes lo poseen hacen a las personas mejores seres humanos que quienes carecen de él. Ello me hizo recordar una vieja historia que me contó un amigo acerca de escena que presenció en el mercado.
               La historia se resume más o menos así:
               Llega una señora (esto sucedió en los años setenta del siglo xx) a la Terminal a hacer sus compras y se acerca a una vendedora y se produce el siguiente intercambio. (Para una mejor comprensión uso precios actuales).
—María, ¿a cómo la libra de tomate?
—A cuatro cincuenta, doña.
—¡¿Qué?, tan carera que sos! Dámela a dos y te llevo diez libras.
—No puedo, es que el tomate está caro, ha llovido mucho.
—¿Y vos que creés, que a mí el pisto me lo regalan?
—No, pero si se lo doy a dos, pierdo.
—Va pues, a tres, o no te llevo nada.
—¿Cuántas libras me dijo que quiere?
—¡Diez!
—Vaya, sabe qué, agarre sus treinta pesos, póngalos en el comal y hace con ellos su recado.
—¡India abusiva!

***
               Quienes no dejan de decirnos que el país se sostiene gracias a los empresarios, porque ellos son los que producen, porque ellos son los que pagan impuestos, se olvidan de que el capital, su dinero, es sólo uno de los factores de producción y que el mismo no sería nada sin el trabajo de las personas que laboran en las empresas industriales, agrícolas, comerciales o financieras.
                Saquen ustedes sus conclusiones.