jueves, 23 de agosto de 2012

El 24 de agosto en nuestra memoria


24 de agosto, 1968:
El 24 de agosto de 1968, las fuerzas del Gobierno capturaron a Carlos Francisco Ordóñez Monteagudo (Camilo Sánchez), quien había quedado oficialmente al mando de las FAR desde marzo de 1967. Ese mismo día, con el propósito de forzar un canje, un comando de las FAR trató de secuestrar al embajador norteamericano John Gordon Mein, quien fue muerto en la operación. El mando de las FAR pasaría a manos de Jorge Soto (Pablo Monsanto).

24 de agosto, 1980:
El 24 de agosto de 1980 17 líderes obreros que se encontraban reunidos en un seminario taller organizado por la Escuela de Orientación Sindical en la finca Emaús Medio Monte, fueron secuestrados por agentes del Estado. “[Hombres armados ingresaron a la reunión donde se encontraban los sindicalistas] esposándolos, atándolos con cinchos y vendarles (sic) los ojos para luego introducirlos [a los sindicalistas] dentro de unos camiones y jeeps que habían dejado estacionados al frente del lugar y se marcharon con rumbo ignorado, desconociéndose hasta el momento sobre el paradero de los secuestrados”. http://raulfigueroasarti.blogspot.com/2012/06/desaparicion-forzada-de-miembros-de-la.html 

24 de agosto, 1982:
El 24 de agosto de 1982, en la aldea Los Encuentros, municipio de Sololá, departamento de Sololá, miembros del Ejército de Guatemala capturaron a Ricardo Yaxón Guarcax, quien era integrante de la guerrilla. Posteriormente, los solados trasladaron a la víctima al destacamento de Los Encuentros, donde lo torturaron. Al día siguiente, efectivos militares llevaron a la víctima al hospital en estado inconsciente. Cuando su esposa lo visitó ya había muerto.

24 de agosto, 1983:
El 24 de agosto de 1983, en la cabecera municipal de Santa Ana, departamento de Petén, presuntamente miembros del Ejército de Guatemala y de las PAC, acompañados de comisionados militares capturaron y golpearon a los hermanos Gustavo Adolfo, Arnulfo y Lisandro José Zamora Santos. A las víctimas las amarraron y las obligaron a subir a un vehículo con placas particulares, en el cual se desplazaron en dirección hacía el caserío de El Chal. No se volvió a saber de ellos.

24 de agosto, 1987:
El 24 de agosto de 1987, miembros del Ejército de Guatemala acompañados de Gabriel Guatzin Chay, quien cumplía la función de guía, realizaron un rastreo en la región de San Lucas, municipio de Ixcán, departamento de Quiché, produciéndose un enfrentamiento armado con la guerrilla y allí resultó herida la víctima.

24 de agosto, 1994:
El 24 de agosto de 1994, en la finca San Juan del Horizonte, municipio de Coatepeque, departamento de Quetzaltenango, después de un tiempo de ocupación de la finca La Exacta por trabajadores en demanda de mejora laboral, elementos de la Policía Nacional y del Ejército de Guatemala desalojaron la citada finca ejecutando a Efraín Recinos Gómez y Basilio Guzmán Juárez e hiriendo a otras doce personas, entre éstas Diego Orozco García. Diego fue trasladado en helicóptero, apareciendo su cadáver dos o tres días después, a sesenta kilómetros de distancia, en el Viejo Palmar. Como consecuencia del desalojo, 43 personas fueron detenidas y llevadas a la cárcel. El 14 de septiembre de 1994, en Los Encuentros, departamento de Sololá, Juan José García González, uno de los campesinos que dirigieron la ocupación de la finca, fue capturado y ejecutado por hombres armados. Víctimas sin identificar: 54

Fuente: CEH, Guatemala memoria del silencio.

El 23 de agosto en nuestra memoria


23 de agosto, 1985:
El 23 de agosto de 1985, en las salinas del río Xicuzalá, municipio de Chajul, departamento de Quiché, presuntos miembros de las PAC de la comunidad de Victoria, municipio de Cobán, departamento de Alta Verapaz, ejecutaron a Jacinto Raymundo y otra persona no identificada e hirieron a Miguel Rivera Cobo. Cuarenta personas de las CPR, asentadas en Xeputul, municipio de Chajul, habían salido en busca de sal debido a la carencia del mineral desde hacía muchos meses en la comunidad.

23 de agosto, 1989:
1.            El 23 de agosto de 1989 fueron secuestrados Aarón Ubaldo Ochoa, estudiante de sociología, fue visto por última vez cuando salió de su casa rumbo a la USAC, donde era miembro de la coordinadora de la AEU y vocal ante el Consejo Directivo de la Escuela de Ciencias Políticas, y Mario Arturo de León, quien había participado a las siete de la noche en una conferencia de prensa en la Universidad para informar sobre los secuestros de sus compañeros. Al finalizar la conferencia salió en su picop blanco Isuzu rumbo a su casa y no se volvió a saber de él. http://raulfigueroasarti.blogspot.com/2012/08/ejecuciones-arbitrarias-y_1499.html
2.            El miércoles 23 de agosto de 1989, Silvia María Azurdia Utrera, de 29 años, y su esposo, Víctor Hugo Rodríguez Jaramillo, de 35, sufrieron desaparición forzada al salir de su domicilio, ubicado en la 5ª calle A, 11-02 de la zona 11. Silvia era politóloga y psicóloga, Víctor Hugo era politólogo y licenciado en Relaciones Internacionales. Ambos fueron fundadores del Movimiento Estudiantil Universitario (MEU).
3.            El 23 de agosto de 1989, en El Aguacate, aldea Patzaj, municipio de San Martín Jilotepeque, departamento de Chimaltenango, hombres sin identificar ejecutaron a Mateo López Calvo, miembro del CUC.
4.            El 23 de agosto de 1989, en El Aguacate, aldea Patzaj, municipio de San Martín Jilotepeque, departamento de Chimaltenango, hombres sin identificar ejecutaron a Mateo López Calvo, miembro del CUC.

Fuente: CEH, Guatemala memoria del silencio.

miércoles, 22 de agosto de 2012

El 22 de agosto en nuestra memoria


22 de agosto, 1979:
El 22 de agosto de 1979, llegó a Tiquisate, Escuintla, un grupo de “judiciales” que colaboraban con la G-2 del Ejército y atraparon al guerrillero Savelio Melgar Gaytán. Su cadáver apareció tres días después en la finca El Limón y presentaba señales de tortura. Le habían arrancado un dedo de la mano, un dedo del pie y el cuello lo rodeaba el alambre de púas con el que había sido ahorcado.

22 de agosto, 1980:
El 22 de agosto de 1980, en la ciudad de Guatemala, presuntos miembros del DIT y de la PMA, capturaron a Julio Antonio Ponce Valdés, quien era catedrático en la Facultad de Medicina de la USAC y director de la Escuela de Psicología. Desde entonces, nadie volvió a saber más del paradero de la víctima.

22 de agosto, 1981:
1.            El 22 de agosto de 1981, en la cabecera municipal de Chiché, departamento de Quiché, presuntos miembros del Ejército de Guatemala ejecutaron con arma blanca a Gaspar González Xicay y a Ventura González Yaj. Una de las vícitmas era miembro de AC.
2.            El 22 de agosto de 1981, cerca del caserío de Bicucham, aldea Xonáy, municipio de Nebaj, departamento de Quiché, miembros del EGP capturaron, torturaron y ejecutaron a Tomás Matom (niño).

22 de agosto, 1982:
1.            El 22 de agosto de 1982, en la finca El Carmen, municipio de Cahabón, departamento de Alta Verapaz, un grupo de comisionados militares junto con miembros del Ejército de Guatemala capturaron y torturaron a Pedro Tec Tec, Rómulo Chub Coc y a Pedro Asig Sub, quien pertenecía a la guerrilla. Posteriormente, Rómulo consiguió escapar y de los otros dos no se volvió a saber hasta que, años después, el 25 de mayo de 1997, en una exhumación hecha en la finca Dinelda, aparecieron los cadáveres de las víctimas.
2.            El 22 de agosto de 1982, en el caserío Patoquer, aldea Hacienda Vieja, municipio de San José Poaquil, departamento de Chimaltenango, miembros del Ejército de Guatemala capturaron a Cirilo Simón Morales y a Avelino Asijtuj, y los obligaron a servir de guías. Desde ese hecho, nadie volvió a saber más del paradero de las víctimas.
3.            El 22 de agosto de 1982, en el caserío El Arenal, municipio de San Gaspar Ixchil, departamento de Huehuetenango, miembros del EGP capturaron y ejecutaron con arma de fuego a Marcos Godínez Godínez, quien era presidente de la cooperativa de Xalbal y catequista.
4.            El 22 de agosto de 1982, en el municipio de Ixcán, departamento de Quiché, miembros del Ejército de Guatemala bombardearon la comunidad resultando herido Diego Hutuy.
5.            El 22 de agosto de 1982, en el caserío Las Trampas, aldea Pujujil, municipio de Sololá, departamento de Sololá, miembros del Ejército de Guatemala ejecutaron a Leoncio Panjoj, a la orilla de la carretera.

22 de agosto, 1983:
1.            El 22 de agosto de 1983, en la finca Buena Vista, municipio de Santa Lucía Cotzumalguapa, departamento de Escuintla, miembros del Ejército de Guatemala y de las PAC de Zacualpa persiguieron a todos los indígenas quichés que trabajan en la finca. La primera víctima fue Marcela Tiño, originaria de Zacualpa, quien al darse cuenta de las intenciones de los militares intentó huir, pero la ejecutaron. Posteriormente, los soldados y los patrulleros civiles quemaron una champa con siete personas en su interior, quienes se identifican como Santa de la Cruz, y sus hijos Encarnación (14 años), Catalina (9 años), Mariano (3 años), Camilo (7 años), Juan (5 años) y María (15 días de nacida).
2.            El 22 de agosto de 1983, en el lugar conocido como Flor de Mayo, municipio de Santa Ana Huista, departamento de Huehuetenango, murió Manuel de Jesús Lemus, quien quedó en medio del fuego cruzado de miembros de la guerrilla y efectivos del Ejército, quienes con aviones bombardearon el área. La víctima era miembro de las PAC, quienes fueron obligados a acompañar a los soldados en la búsqueda de los campamentos de la guerrilla, sin más armas que palos y machetes.

22 de agosto, 1984:
El 22 de agosto de 1984, en la aldea de Cacsiguán, municipio de Santa Lucía La Reforma, departamento de Totonicapán, miembros del Ejército de Guatemala, asignados a la Zona Militar de la jurisdicción de Quetzaltenango, junto con patrulleros civiles de Cacsiguán y comisionados militares, realizaron un rastreo y capturaron a Agustín Ixcotoyac Tzoy, quien era miembro de Acción Católica y colaborador de la guerrilla, junto con su hijo del mismo nombre, quien era directivo de Acción Católica. Más tarde fueron capturados Diego Ixcotoyac Lux y Juan Ixcotoyac Tzoy. A partir de esa fecha se desconoce su paradero.

22 de agosto, 1989:
1.            El 22 de agosto de 1989, Hugo Leonel Gramajo fue secuestrado por cuatro hombres armados, vestidos de civil, que se desplazaban en dos vehículos, uno de ellos un Pickup rojo con vidrios polarizados. La víctima era estudiante de Ciencia Política y catedrático auxiliar de Ciencias de la Comunicación. A las cinco de la tarde salió del Instituto Nacional de Administración Pública, donde trabajaba, para impartir clases en la Universidad de San Carlos y cuando transitaba por la 5ª avenida, entre la 13 y 14 calle de la zona 9, se produjo la detención. Una declarante afirmó que la vigilancia a la familia continuó durante dos años.  http://raulfigueroasarti.blogspot.com/2012/08/ejecuciones-arbitrarias-y_1499.html
2.            El 22 de agosto de 1989, Carlos Ernesto Contreras Conde fue a desayunar con unos familiares en la colonia Landívar, zona 7, ciudad de Guatemala. A media mañana se dirigió a la zona 3, donde se encontraría con su compañera, pues tenían previsto acudir juntos a registrar a su niña recién nacida. Nunca llegó a la cita. Carlos Ernesto tenía 22 años, estudiaba psicología, era representante estudiantil ante la Junta Directiva de esa Escuela. Algunos testigos aseguran que lo detuvieron en la Universidad mientras esperaba un bus. El 23 de agosto dos personas penetraron en la residencia de la víctima y se llevaron algunos documentos. http://raulfigueroasarti.blogspot.com/2012/08/ejecuciones-arbitrarias-y_1499.html

22 de agosto, 1990:
El 22 de agosto de 1990, en Santa Clara, asentamiento de las CPR, municipio de Chajul, departamento de Quiché, miembros del Ejército de Guatemala capturaron a Pedro Brito y 61 personas más. Los soldados los trasladaron al Centro de reeducación de Xemamatzé, donde fueron torturados. Las víctimas recibían únicamente tres tortillas al día para comer. Después de tres meses, Pedro Brito fue liberado. Las demás víctimas permanecieron retenidas. Víctimas sin identificar: 61.

Fuente: CEH, Guatemala memoria del silencio.

martes, 21 de agosto de 2012

El 21 de agosto en nuestra memoria


21 de agosto, 1981:
1.            El 21 de agosto de 1981, en el mercado de Chiché, departamento de Quiché, comisionados militares capturaron a Julián Pérez Velázquez, a quien condujeron al destacamento del lugar, en donde fue torturado durante nueve días. El detenido fue puesto en libertad después de pagar Q.300.00.
2.            El 21 de agosto de 1981, en el caserío Panajxit, municipio de Santa Cruz del Quiché, departamento de Quiché, hombres armados con la cara cubierta capturaron y ejecutaron a Pablo Justiniano León López, miembro de AC y del Comité Pro-Mejoramiento del cantón, quien había iniciado el trámite de las partidas de defunción de 32 personas masacradas el 16 de agosto de ese mismo año en Panajxit. Asimismo, golpearon y amenazaron a su esposa María Teresa Alvarado.

21 de agosto, 1982:
1.            El 21 de agosto de 1982, en la finca El Plan, municipio de Cahabón, departamento de Alta Verapaz, miembros del Ejército de Guatemala y comisionados militares de la finca Dinelda capturaron a diez líderes campesinos y los trasladaron a la finca Dinelda, donde los torturaron. Allí ejecutaron a seis de los líderes. Los otros cuatro fueron trasladados a la finca Tzubilpec y los ejecutaron. Los líderes se habían quejado con el inspector del trabajo sobre los bajos salarios, lo que llevó al dueño de la finca El Plan a ordenar la ejecución. Víctimas identificadas: Lucas Ba Caal, Sebastian Ba Coc, Alberto Choc Cac, Santiago Choc Cac, Mateo Coc Chub, Pedro Ich Choc, Juan Maquin Cac, Salvador Maquin Coc, Marcelino Tec, Santiago Tec Pop.
2.            El 21 de agosto de 1982, en la aldea Acal, municipio de Ixtahuacán, departamento de Huehuetenango, miembros del Ejército de Guatemala violaron a María Domingo Velázquez, quien se encontraba en su casa cuando los soldados estaban realizando cateos. Al día siguiente, la víctima se fue a trabajar a una finca de Coatepeque, Quetzaltenango, donde la ejecutaron soldados que pasaron revisando cédulas de vecindad de los trabajadores.

21 de agosto, 1983:
1.            El 21 de agosto de 1983, en el microparcelamiento Las Flores Tzejá, municipio de Livingston, departamento de Izabal, presuntos miembros del Ejército guiados por un comisionado militar de Río Dulce, capturaron a Guillermo Pérez, Domingo Pérez Rivera y Feliciano Pérez Rivera, quienes eran miembros de la guerrilla. No se volvió a saber de ellos.
2.            El 21 de agosto de 1983, en la comunidad Playa Pataxte, caserío Pataxte, municipio de El Estor, departamento de Izabal, Manuel Choc salió de su casa para sembrar y no regresó. Se desconoce las causas de su desaparición.

21 de agosto, 1984:
El 21 de agosto de 1984, en el cantón Tzanchaj, municipio de Santiago Atitlán, departamento de Sololá, miembros de la Policía Nacional ejecutaron a Domingo Sicay Cuá.

21 de agosto, 1988:
El 21 de agosto de 1988, en la ciudad de Guatemala, Carlos Adalberto Navas Martínez, quien era estudiante de la Escuela Técnica Militar de Aviación, salió en compañía de un especialista de la Fuerza Aérea Guatemalteca y nunca regresó. Desde entonces, nadie volvió a saber más de la víctima.

21 de agosto, 1989:
El lunes 21 de agosto de 1989, alrededor de las once de la mañana, Iván Ernesto González Fuentes salió de la Universidad para participar en una reunión en la UASP, entidad ante la que representaba a los damnificados por la violencia. Nunca más regresó ni se supo de él. Iván Ernesto tenía 29 años de edad, era estudiante de Psicología, representante estudiantil ante la Junta Directiva de esa Escuela, miembro de la Coordinadora Estudiantil de la AEU y su representante ante el Diálogo Nacional.  http://raulfigueroasarti.blogspot.com/2012/08/ejecuciones-arbitrarias-y_1499.html

Fuente: CEH, Guatemala memoria del silencio.

Ejecuciones arbitrarias y desapariciones de estudiantes en 1989


Caso ilustrativo No. 30
Ejecuciones arbitrarias y desapariciones de estudiantes en 1989

“Todos los sectores coinciden en señalar que Guatemala se está encaminando, a pasos agigantados, hacia la era de la violencia que se vivió en los gobiernos militares, en que los derechos humanos eran violados impunemente y en los que la violencia imperaba en calles, caminos y veredas, ciudades y pueblos de todo el país”.

“No dejan que los jóvenes, que pueden estudiar y con su ideología mejorar al país, hagan algo; en lugar de dejarlos, los matan”.

I. ANTECEDENTES
Desde su fundación en 1920 la Asociación de Estudiantes Universitarios (AEU) ha jugado un papel importante en la vida política del país y fue uno de los sectores más golpeados por la violencia. El destacado líder estudiantil Oliverio Castañeda de León, secretario general de la AEU, fue ejecutado arbitrariamente el 20 de octubre de 1978 a una cuadra del Palacio Nacional, luego de una manifestación conmemorativa del aniversario de la Revolución del 44. Antonio Ciani García, quien tomó su lugar en la Asociación, fue desaparecido el 6 de noviembre de ese mismo año.
Desde entonces la AEU ocultó la identidad de su directiva y el secretariado fue sustituido por una coordinadora que facilitaba el anonimato de sus dirigentes. A pesar de estas medidas, en mayo de 1984, cuando se intentaba rearticular el movimiento estudiantil y la AEU fortalecía su trabajo público, cinco miembros de su Comité Ejecutivo sufrieron desaparición forzada: Carlos Ernesto Cuevas Molina, Marilú Hichos, Gustavo Adolfo Castañón Fuentes, Otto René Estrada Illescas y Héctor Alirio Interiano Ortíz. Mientras, otros dos, Raúl Figueroa Sartí y María del Rosario Cuevas tuvieron que buscar refugio en Costa Rica. Todos fueron miembros del grupo estudiantil Frente.
El 3 de septiembre de 1985 tropas del Ejército de Guatemala allanaron y ocuparon por tres días la ciudad universitaria, registraron y desordenaron los archivos, incluyendo los expedientes de los estudiantes. Además, se reportó la pérdida y destrucción de libros y otros objetos de valor académico e histórico.
Los diferentes sectores universitarios condenaron la ocupación a las instalaciones de la USAC:
“Ello fue una reacción represiva a la postura de la universidad, respecto al alto costo de la vida y el aumento al precio del pasaje urbano, que generó protestas masivas, en las cuales participaron miles de estudiantes universitarios”.
El Gobierno justificó esa ocupación militar aduciendo que la USAC era centro de la “subversión” y del narcotráfico.
La recuperación del movimiento estudiantil fue muy lenta: en 1985 y 1986 no hubo AEU. En 1987 se eligió una nueva directiva. La organización estudiantil no volvió a actuar de forma pública hasta 1989, cuando en un número de El Estudiante se publicaron los nombres de todos los miembros de la Junta Directiva de la Asociación. Ese año, los principales objetivos de la AEU fueron reorganizar el movimiento estudiantil, apoyar a los estudiantes de educación media y a los sectores populares e impulsar un proceso de reforma universitaria. La reforma implicaba la reestructuración financiera, administrativa y académica de la USAC.
Estas líneas de trabajo habían sido acordadas en diciembre de 1987, en un seminario que, por razones de seguridad, se celebró en México, contenidas en un documento que se denominó Nueva Esperanza.
En 1989 el Gobierno dirigido por Marco Vinicio Cerezo Arévalo enfrentó un intento de golpe de Estado (9 de mayo) y una ola de críticas por abuso en la utilización de los recursos del Estado. Por su parte, el sector laboral acusaba al Gobierno de desviar fondos públicos para financiar una campaña preelectoral interna.
En este contexto, la AEU apoyó la huelga de maestros que se realizó en toda la República entre junio y agosto de 1989. Se estima que el apoyo estudiantil a los docentes fue uno de los factores que desató la represión en su contra. Asimismo, la AEU participó en el Diálogo Nacional, junto con la Unidad de Acción Sindical y Popular (UASP), y apoyó las demandas sindicales, campesinas y populares. Estas acciones las realizó la AEU a pesar de haber recibido amenazas suscritas por “Jaguar Justiciero, JJ”  y el Ejército Secreto Anticomunista (ESA), y pese a que estallara una bomba frente a la casa de Aarón Ochoa, miembro de la coordinadora estudiantil, con un panfleto en el que le acusaban de ser un traidor y estar vinculado con la guerrilla.
El agosto de 1989 se denominó “agosto negro”, debido a los hechos de violencia que se iniciaron con el asesinato de Danilo Barillas, dirigente de la Democracia Cristiana, y de René Estanislao López, miembro de la juventud de ese partido. Asimismo, estallaron tres bombas, una frente a la Rectoría de la Universidad de San Carlos, otra en la sede de Brigadas de Paz, y la tercera frente a la del Grupo de Apoyo Mutuo (GAM), donde se encontraba refugiada la familia de Rumualda Camey, miembro de esa asociación, que había sido desaparecida el 16 de agosto.
La Universidad también sufrió las consecuencias de este “agosto negro”: en menos de quince días, entre agosto y septiembre de 1989, diez líderes universitarios fueron detenidos arbitrariamente. Cinco de ellos fueron asesinados y los restantes desaparecieron. Los que lograron salvar la vida tuvieron que salir al exilio. En diciembre de ese mismo año otro miembro de la coordinadora de la AEU fue ejecutado. Varias de las víctimas eran simpatizantes del movimiento guerrillero.

II. LOS HECHOS
El lunes 21 de agosto de 1989, alrededor de las once de la mañana, Iván Ernesto González Fuentes salió de la Universidad para participar en una reunión en la UASP, entidad ante la que representaba a los damnificados por la violencia. Nunca más regresó ni se supo de él. Iván Ernesto tenía 29 años de edad, era estudiante de Psicología, representante estudiantil ante la Junta Directiva de esa Escuela, miembro de la Coordinadora Estudiantil de la AEU y su representante ante el Diálogo Nacional.
Al día siguiente, Carlos Ernesto Contreras Conde fue a desayunar con unos familiares en la colonia Landívar, zona 7, ciudad de Guatemala. A media mañana se dirigió a la zona 3, donde se encontraría con su compañera, pues tenían previsto acudir juntos a registrar a su niña recién nacida. Nunca llegó a la cita. Carlos Ernesto tenía 22 años, estudiaba psicología, era representante estudiantil ante la Junta Directiva de esa Escuela. Algunos testigos aseguran que lo detuvieron en la Universidad mientras esperaba un bus. El 23 de agosto dos personas penetraron en la residencia de la víctima y se llevaron algunos documentos.
También el 22 de agosto, Hugo Leonel Gramajo fue secuestrado por cuatro hombres armados, vestidos de civil, que se desplazaban en dos vehículos, uno de ellos un Pickup rojo con vidrios polarizados. La víctima era estudiante de Ciencia Política y catedrático auxiliar de Ciencias de la Comunicación. A las cinco de la tarde salió del Instituto Nacional de Administración Pública, donde trabajaba, para impartir clases en la Universidad de San Carlos y cuando transitaba por la 5ª avenida, entre la 13 y 14 calle de la zona 9, se produjo la detención. Una declarante afirmó que la vigilancia a la familia continuó durante dos años.
El miércoles 23 de agosto de 1989, Silvia María Azurdia Utrera, de 29 años, y su esposo, Víctor Hugo Rodríguez Jaramillo, de 35, sufrieron desaparición forzada al salir de su domicilio, ubicado en la 5ª calle A, 11-02 de la zona 11. Silvia era politóloga y psicóloga, Víctor Hugo era politólogo y licenciado en Relaciones Internacionales. Ambos fueron fundadores del Movimiento Estudiantil Universitario (MEU).
El día de los hechos, desde las cinco de la mañana, hombres fuertemente armados, incluso con ametralladoras se apostaron cerca de la casa, en un pickup color negro, con líneas grises, placas de circulación P-144624 y un carro marca Nissan color celeste aplomado o gris metálico, placas P-161097. Poco antes de la siete de la mañana, Silvia Azurdia sacó el carro, lo detuvo a media calle para esperar que Víctor Hugo Rodríguez cerrara la puerta del garaje, y los dos vehículos se cruzaron junto al suyo, uno por adelante y el otro por atrás. Víctor Hugo corrió para auxiliarla, pero fue golpeado en la cabeza, se desmayó y le arrojaron a la parte trasera de uno de los carros. Silvia salió de su vehículo, gritando que los auxiliaran, pero la agarraron del cabello, la metieron en su carro y la sentaron entre los secuestradores.
Esa misma tarde dos hombres entraron en la oficina número 301, situada en el tercer nivel del Edificio América, 1ª avenida, 11-39, zona 1, donde Silvia y Víctor Hugo tenían su oficina, y sustrajeron documentos. Estas personas llevaban las llaves y una nota de las víctimas en que se autorizaba al guardián a abrir la oficina. En su domicilio también entraron personas desconocidas y sustrajeron algunas cosas.
El 23 de agosto, a las tres de la tarde, el estudiante de Sociología, Aarón Ubaldo Ochoa fue visto por última vez cuando salió de su casa con rumbo a la Universidad. Aarón tenía 27 años, era miembro de la Coordinadora de AEU y vocal ante el Consejo Directivo de la Escuela de Ciencia Política.
El último en ser desaparecido ese día fue Mario Arturo De León, luego de dar una conferencia de prensa en la Universidad, a las siete de la noche, sobre la desaparición de sus compañeros. Mario salió en su Pickup blanco, rumbo a su casa y nunca más se supo de él. Tenía 27 años, había egresado de la Facultad de Agronomía y era catedrático auxiliar de la misma, miembro de la Coordinadora de AEU y director de la Comisión de Reforma Universitaria.
En septiembre otros tres estudiantes fueron desaparecidos: Carlos Leonel Chutá Camey, Carlos Humberto Cabrera Rivera y Eduardo Antonio López Palencia. A diferencia de los siete estudiantes desaparecidos en agosto, que pertenecían al mismo grupo, Unidad Estudiantil, y estaban relacionados con la Coordinadora de AEU, éstos fueron miembros de la Coordinadora en el período anterior, 1987-1988, y eran integrantes del grupo Avanzada, que también propugnaba por la reforma universitaria.
El 8 de septiembre de 1989, hacia las ocho de la mañana, frente a la parada de buses de Lomas de Pinares, zona 17, ciudad de Guatemala, Carlos Leonel Chutá Camey, de 31 años, se encontraba con su esposa y con su hija de diez meses. Cinco hombres jóvenes armados, que se conducían en una furgoneta Toyota con vidrios polarizados, lo subieron a la fuerza a uno de los vehículos y se lo llevaron con rumbo desconocido.
El 9 de septiembre, Carlos Humberto Cabrera Rivera, de 46 años, representante educativo rural ante la Asamblea Nacional del Magisterio y estudiante de humanidades, sufrió desaparición forzada a las ocho treinta de la mañana, cuando lavaba su vehículo frente a su casa, ubicada en la 19 avenida 9-79, de la colonia Venezuela, zona 21. Los victimarios eran ocho personas armadas, con equipo de comunicaciones, que ocupaban dos vehículos, uno pick-up rojo placas P 157245 y una camioneta de color gris.
El 10 de septiembre de 1989, Eduardo Antonio López Palencia, de 26 años, estudiante de Ciencias Químicas y Farmacia, miembro del grupo Avanzada, fue detenido en la 18 calle entre 4ª y 5ª avenida, zona 1, cuando transitaba por ese sector acompañado de su novia. Tampoco de él se supo nada más.
Por otro lado, al menos en cuatro casos hubo vigilancia de los miembros de la familia, con posterioridad a las desapariciones. Por lo menos, nueve de los doce dirigentes sobrevivientes de la Coordinadora de la AEU salieron del país.

III. LUGAR DE LA DETENCIÓN Y LA EJECUCIÓN DE CINCO ESTUDIANTES
Según documentación desclasificada por el Gobierno de los Estados Unidos, existía una cárcel en la zona 6 de la ciudad capital. Además, un declarante, ex miembro de la sección de Inteligencia militar, observó que los estudiantes desaparecidos estuvieron en el interior de la cárcel clandestina ubicada en la zona seis, ciudad de Guatemala, denominada “La Isla”, que estaba bajo la administración del Estado Mayor de la Defensa. Asimismo, al referirse a los estudiantes desaparecidos en 1989, relató: “En La Isla los mataron. Cabal cuando yo entré, entrando yo, cuando yo entré a la dirección, todavía habían dos … Esos no los enterraban, aparecían muertos así en la U, otros por ahí en la calle, en los barrancos … Y me contaron que a la gente que no apareció la fueron a tirar al mar”.
En efecto, en la madrugada del 10 de septiembre de 1989, en la 17 avenida, entre la 35 y 36 calle de la zona 12, a la entrada de la colonia Villasol (parte oriental de la Universidad), varias personas bajaron de un vehículo color azul para abandonar los cadáveres de Silvia María Azurdia Utrera, Víctor Hugo Rodríguez Jaramillo, Carlos Humberto Cabrera Rivera y Carlos Leonel Chutá Camey. Junto a los cuerpos, que mostraban señales de tortura, fue hallada una nota que asociaba diversas razones “estudiantiles” para explicar el móvil de los crímenes. De acuerdo con el reconocimiento de los cadáveres y los informes médico forenses, los cuatro cadáveres presentaban pinchazos de aguja hipodérmica y múltiples heridas penetrantes producidas por objeto punzocortante: Víctor Hugo Rodríguez Jaramillo tenía seis heridas; Silvia María Azurdia Utrera, cinco heridas; Carlos Leonel Chutá Camey, cinco heridas y Carlos Humberto Cabrera Rivera, presentaba 31 heridas.
El cadáver de López Palencia apareció el 15 de septiembre en la carretera de tierra, cerca de Guastatoya, El Progreso. Tenía heridas de arma blanca y señales de tortura. Según los familiares, presentaba tres balazos.
El 18 de diciembre de 1989, cerca del puente del Incienso, zona tres, ciudad de Guatemala, fue encontrado el cadáver de Marco Tulio Montenegro, miembro de la Coordinadora de AEU, estudiante de Agronomía, quien presentaba contusiones y heridas de arma blanca. En ocasiones anteriores se había refugiado en Costa Rica y Panamá pero después de recibir la garantía personal del Presidente de la República, Vinicio Cerezo, regresó.

IV. LA RESPONSABILIDAD
Un documento desclasificado del Gobierno de los Estados Unidos reproduce la opinión de una fuente que no especifica: “El descaro y la seguridad con que actuaron y la pericia técnica demostrada por secuestradores parecería implicar a personas integrantes de las fuerzas de seguridad”.
El presidente de la República, Vinicio Cerezo, sostuvo que el clima de violencia que se tradujo en estos crímenes fue provocado “sistemáticamente por grupos ajenos al gobierno para crear un ambiente de inestabilidad…
Por su parte, el ministro de la Defensa, Héctor Alejandro Gramajo Morales, el 18 de septiembre de 1989, en una reunión con Americas Watch, Amnistía Internacional y Washington Office on Latin America, WOLA, afirmó —sin una investigación que lo respaldase— que los propios estudiantes eran los responsables de las desapariciones y ejecuciones. Posteriormente, el 27 de septiembre de 1989, en declaraciones concedidas a Reuters, Gramajo sostuvo que los responsables, en tres de los casos, eran traficantes de drogas y, en el resto, de la URNG. Nunca se conoció el sustento de tales aseveraciones.
El 11 de septiembre de 1989, tres sobres cerrados dirigidos a miembros de la Coordinadora de la AEU fueron depositados en la recepción de la Rectoría. La nota, suscrita por el Ejército Secreto Anticomunista, ESA, indicaba que sus autores sabían que miembros de la Asociación tenían contacto con la URNG y habían viajado a Costa Rica, México y Nicaragua. La nota aclaraba también que no la enviaban a los otros miembros de la AEU, porque éstos se encontraban en poder del ESA. Simultáneamente, según una nota de prensa, el ministro Gramajo Morales responsabilizó ahora de los hechos “a los dementes de la derecha”.
Otras fuentes señalan que los crímenes pudieron ser cometidos con tanta eficacia y en tan poco tiempo, debido a la existencia de una red de informantes, entre los cuales se contaba un miembro de la Inteligencia militar que había conseguido infiltrarse en la AEU, con la finalidad de desarticular las bases políticas de apoyo a la guerrilla, llegando incluso a convertirse en un alto dirigente estudiantil. Según las fuentes, este “infiltrado” llegó a ser un importante cuadro político de la URNG, de donde fue expulsado. Luego de los meses de agosto y octubre de 1989 abandonó el país y después regresó, para cumplir funciones de asesoría en organismos del Estado relacionados con tareas de Inteligencia y seguridad.

V. LA IMPUNIDAD
Múltiples sectores sociales solicitaron la investigación de los hechos y el esclarecimiento de estos delitos. Por su parte, los dirigentes de la AEU se reunieron con autoridades del Gobierno, con la intención de lograr la reaparición con vida de los estudiantes. Consiguieron promesas sobre el inicio de una investigación, pero nada se concretó.
En cinco de los casos, se presentaron recursos de exhibición personal, que fueron declarados improcedentes.
En cuanto a la investigación policial, a pesar de las once órdenes dictadas por los jueces a la Policía para que se investigaran los hechos, el organismo policial no actuó. Asimismo, el 10 de septiembre de 1989 se solicitó a la sección de Homicidios del Departamento de Investigaciones Criminológicas de la Policía Nacional, que investigara las muertes de los estudiantes. Los resultados de las pesquisas fueron remitidos al organismo judicial, dos años y medio después, el 27 de enero de 1992, y éstos no arrojaron conclusiones serias ni fundamentadas que ayudaran al proceso de modo efectivo al proceso, llegándose a señalar, incluso, al entonces rector de la universidad de San Carlos, entre otras personas, como responsable del asesinato de los estudiantes.
En el expediente judicial constan diligencias de mero trámite en su mayoría, y declaraciones de familiares de las víctimas. No hubo sindicados en la causa ni, por lo tanto, resolución definitiva sobre los hechos y los responsables.
La madre de uno de los estudiantes víctimas de esta oleada represiva testimonia que un funcionario del órgano judicial, después de los múltiples trámites, le aconsejó: “Hable con el ministro de la Defensa, él es el único que puede ayudarla; nosotros no podemos hacer más…
El presidente Cerezo reconoció que “no tenemos en este momento la suficiente capacidad material para enfrentar una avalancha de este tipo…” y, días más tarde, que “las fuerzas de seguridad no han actuado con toda la prontitud del caso para controlar la violencia que mantiene atemorizada a la población guatemalteca”.
En 1992 El Frente Estudiantil de Reforma Universitaria (FERU) denunció una vez más los hechos ante el procurador general de la nación y el Ministerio Público. Se comenzó un nuevo procedimiento ante el juez quinto de Primera Instancia Penal de Instrucción, el 24 de abril de 1992. El juez ordenó la investigación sumaria y mandó a citar a Vinicio Cerezo y a Roberto Valle, ex ministro de Gobernación, a los ofendidos y a los jefes de seguridad de la época. Posteriormente se inhibió de conocer la causa y el 14 de mayo remitió al Juzgado Segundo, en donde se acumuló el proceso al ya iniciado en 1989 y ordenó que se continuara el trámite.

VI. CONCLUSIONES
La CEH llegó a la convicción de que once estudiantes universitarios fueron detenidos arbitrariamente entre los meses de agosto y diciembre de 1989. De ellos seis fueron torturados y ejecutados arbitrariamente, en violación de sus derechos a la vida y la integridad física. Hasta la fecha no han aparecido cinco de las víctimas detenidas, cuyo derecho a la libertad y a la integridad personales fue violado y de quienes, dado el tiempo transcurrido de estar desaparecidas, se presume que fueron ejecutadas arbitrariamente por sus captores, con lo cual ha sido conculcado, además, su derecho a la vida.
La CEH, tomando en cuenta los varios elementos unívocos y concordantes que se llegaron a conocer, presume fundadamente que los estudiantes fueron víctimas de un operativo de inteligencia militar, en el que participaron agentes del Estado o personas que actuaron bajo su protección, tolerancia o aquiescencia.
Entre dichos elementos destacan la calidad de las víctimas, académicos de pensamiento de izquierda o centro izquierda que buscaban la reforma universitaria, activistas en la reivindicación de derechos y el estigma de “subversiva” que se asignó a la Asociación de Estudiantes Universitarios (AEU), provocó que se desplegara toda la capacidad de acción del Estado, poniendo en práctica el tradicional modus operandi de sus agentes clandestinos.
El caso ilustra, también, como con la represión contra los dirigentes estudiantiles se pretendía desarticular el movimiento que impulsaba la reforma universitaria promovida por estudiantes, trabajadores y docentes universitarios.
El caso también es ilustrativo de la actitud de altas autoridades de Gobierno que inculparon a determinados sectores sociales por la comisión de los hechos, sin investigaciones serias ni fundamento alguno; y de la absoluta carencia de rigor y seriedad de las investigaciones policiales y judiciales.

LISTADO DE LAS VÍCTIMAS
Ejecución arbitraria, tortura, privación de libertad
Carlos Humberto Cabrera Rivera
Carlos Leonel Chutá Camey
Silvia María Azurdia Utrera
Víctor Hugo Rodríguez Jaramillo
Eduardo Antonio López Palencia
Marco Tulio Montenegro

Desaparición forzada
Aarón Ubaldo Ochoa Ramírez
Carlos Ernesto Contreras Conde
Hugo Leonel Gramajo López
Iván Ernesto González Fuentes
Mario Arturo De León Méndez

Fuente: CEH, Guatemala memoria del silencio.

lunes, 20 de agosto de 2012

El 20 de agosto en nuestra memoria


20 de agosto, 1978:
El 20 de agosto de 1978, en la aldea Vichibalá, municipio de Cotzal, departamento de Quiché, entre ocho y diez hombres armados uniformados de verde olivo y con el rostro descubierto, allanaron la casa de Pedro Rodríguez Rivera y lo capturaron. Posteriormente lo ejecutaron cerca de su casa con tiros en la frente, en el brazo y en el pecho.

20 de agosto, 1980:
1.            El 20 de agosto de 1980, en la escuela Carlos Castillo Armas de la cabecera departamental de San Marcos, presuntos miembros del Ejército de Guatemala y de la Policía Judicial, ejecutaron con arma de fuego a M. Rubén Mérida Escobar, presidente del comité de padres de familia del INMO, delante de sus estudiantes. Su nombre, junto con los de otras siete personas había aparecido en la prensa en un listado de personas amenazadas por el ESA. Víctimas identificadas: Víctimas identificadas: M. Ruben Merida Escobar, Haydee Raquel Blandon Sandoval, Marco Vinicio Cerezo Arevalo, Erasmo Gonzalez, Ruben Mazariegos. Víctimas sin identificar: 3.
2.            El 20 de agosto de 1980, en la ciudad de Guatemala, Sergio Anibal Ramírez, quien pertenecía a la Comisión Militar de las FAR, apareció muerto por disparos.

20 de agosto, 1981:
1.            El 20 de agosto de 1981, en el caserío Yalpemech, municipio de Chisec, departamento de Alta Verapaz, miembros del Ejército de Guatemala irrumpieron en la comunidad, torturando a un anciano. Posteriormente se lo llevaron en compañía de Domingo Cho Po, de quien se desconoce su paradero. En el camino ejecutaron a Abelino Cho Cau, hijo de Domingo.
2.            El 20 de agosto de 1981, en la finca San Antonio Sinaché, municipio de Zacualpa, departamento de Quiché, presuntos miembros del EGP, capturaron y ejecutaron al comerciante José Hernández Tum. Junto con la víctima fueron capturados, golpeados y posteriormente dejados en libertad los campesinos Napoleón Tum Riquiac y Pedro Chan Morales.
3.            El 20 de agosto de 1981, en el cantón Xechivoy, municipio de Santiago Atitlán, departamento de Sololá, en el camino que conduce hacia el cantón Tzanchajoj, Diego Quiejú Mendoza, quien era presunto colaborador de la guerrilla, desapareció. Nunca más se supo de su paradero.

20 de agosto, 1982:
1.            El 20 de agosto de 1982, en las montañas cerca de Setzi, municipio de Chisec, departamento de Alta Verapaz, hubo un bombardeo. En la huida algunas personas perdieron a sus hijos. Una mujer fue herida. Dos días después llegaron efectivos del Ejército de Guatemala y siguieron persiguiendo a la gente. Mataron a María Coy y a su hijo Santiago Ic. Cinco niños, personas ancianas y enfermas, no puedieron huir y fueron ejecutados por miembros del Ejército de Guatemala. Asímismo, soldados del Ejército de Guatemala secuestraron a las niñas Mercedes Pop Chub, Romelia Pop Chub y a partir de ese hecho, ya no se volvió a saber de ellas. Domingo Chuc también desapareció.
2.            El 20 de agosto de 1982, en el camino que conduce de B’uxup’, Jacaltenango, a la aldea Agua Zarca del municipio de Santa Ana Huista, ambos del departamento de Huehuetenango, presuntos miembros del Ejército asignados al destacamento militar de Nentón, torturaron y ejecutaron a Gabriel Silvestre Díaz, quien había ido a trabajar sus cultivos en un terreno de su propiedad. Se presume que la víctima fue acusada por los soldados de ser el responsable de derribar un poste de energía eléctrica efectuado por la guerrilla uno días antes de su muerte.
3.            El 20 de agosto de 1982, en Tajbal, municipio de Barillas, departamento de Huehuetenango, miembros del Ejército capturaron a Felipe Simón, quien regresaba de México. Posteriormente, los soldados obligaron a la víctima a comer un puñado de chile y le arrancaron la nariz, los labios, las orejas y otras partes del cuerpo. Finalmente, efectivos militares lo ejecutaron.
4.            El 20 de agosto de 1982, en la cabecera municipal de Nentón, departamento de Huehuetenango, miembros del Ejército, destacados en el municipio de Nentón, capturaron a Domingo Pablo y lo metieron a la iglesia católica, la cual era utilizada como destacamento. La víctima, quien era acusada de guerrillero, nunca más apareció. Los soldados aceptaron dinero para liberar a la víctima pero nunca lo hicieron. Doce días después de ese hecho, los soldados de ese mismo destacamento ejecutaron a Miguel Pablo en un camino de las orillas de la aldea Quixal, Nentón.
5.            El 20 de agosto de 1982, en la aldea Cajtabí, municipio de Nentón, departamento de Huehuetenango, miembros del Ejército capturaron en el mercado de la aldea a tres hombres y los colgaron. Posteriormente ejecutaron con armas de fuego a dos de ellos y soltaron al otro. Las víctimas eran originarias de las aldeas Nueva Esperanza y Chanquejelvé, ambas del municipio de Nentón. Víctimas sin identificar: 6.
6.            El 20 de agosto de 1982, en la aldea Lupiná, municipio de Jacaltenango, departamento de Huehuetenango, miembros del Ejército, asignados al destacamento militar de San Antonio Huista, capturaron a Juan García y lo trasladaron a dicho destacamento, donde lo torturaron y retuvieron durante tres meses, al cabo de los cuales lo ejecutaron junto con Arsenio Jiménez Chutuc, quien era originario de San Antonio Huista. Este último, quien fue acusado de guerrillero por una persona que se cubría el rostro, también estuvo retenido por tres meses en el destacamento, durante los cuales fue torturado. Las ejecuciones fueron realizadas en el campo de fútbol del municipio, donde obligaron a las víctimas a cavar su propia tumba delante de los vecinos, quienes fueron reunidos para presenciar los hechos.
7.            El 20 de agosto de 1982, en la aldea Chiquililá, municipio de San Ildefonso Ixtahuacán, departamento de Huehuetenango, presuntos miembros del Ejército, con el rostro cubierto, capturaron y ejecutaron a Marcos Jiménez Pérez quien trabajaba de Guardabosques. Se presume que por conflictos locales alguna persona de la aldea lo acusó de guerrillero ante los soldados.
8.            El 20 de agosto de 1982, en el trayecto entre la cabecera municipal de Santa Ana Huista, Huehuetenango y el lugar conocido como Paso Hondo, México, miembros del Ejército capturaron a Efraín Otoniel Camposeco, quien se dirigía a México para refugiarse y desde entonces no se volvió a saber de él. La víctima salió huyendo de Santa Ana Huista junto con su familia ante la llegada de los soldados que estaban matando gente e incendiando casas. En el camino la familia se separó para poder pasar el cerco de los soldados, lográndolo sólo el resto de la familia.
9.            El 20 de agosto de 1982, en la finca La Trinidad, municipio de Nentón, departamento de Huehuetenango, miembros de la guerrilla capturaron a Mario Herrera Méndez, administrador de dicha finca, a quien golpearon y ejecutaron. Asímismo, hirieron con arma de fuego a Sixto Vásquez Paiz. Un año después de los hechos murió Guadalupe Vásquez Velásquez, esposa de Mario Herrera Méndez, a causa de la tristeza que le causó la muerte de su esposo.
10.       El 20 de agosto de 1982, en el camino que conduce de La Esperanza a Pueblo Nuevo, Cooperativa Ixcán Grande, municipio de Ixcán, departamento de Quiché, presuntos miembros de la guerrilla capturaron a Juana Sebastián Francisco, de 12 años de edad, a quien acusaron de colaboradora del Ejército. Ese día, Juana se dirigía al mercado de Pueblo Nuevo. No se volvió a saber de su paradero.

20 de agosto, 1983:
El 20 de agosto de 1983, en la aldea Chejoj, municipio de San Pedro Necta, departamento de Huehuetenango, presuntos miembros de las PAC de la cabecera municipal de dicho municipio, ejecutaron a Andrés López Ramírez. La víctima se había negado a seguir patrullando forzadamente.

20 de agosto, 1984:
1.            El 20 de agosto de 1984, en el caserío Colpetén municipio de Dolores, departamento de Petén, presuntos miembros del Ejército de Guatemala capturaron a Elías González Quiñones. Desde entonces no se ha vuelto a saber de él.
2.            El 20 de agosto de 1984, en la aldea Barrancas de Gálvez, municipio de San Marcos, departamento de San Marcos, explotó una granada de fragmentación, supuestamente arrojada por miembros de la guerrilla, e hirió a Edgar Gabriel Rodríguez, de doce años de edad.

20 de agosto, 1989:
El 20 de agosto de 1989, en el mercado del municipio de El Tumbador, departamento de San Marcos, presuntos miembros del Ejército de Guatemala, capturaron a Nicolás Javier López de León, quien fue conducido al destacamento de La Montañita, ubicado en el municipio de Malacatán del mismo departamento. El 26 de agosto del mismo año, el cadáver de la víctima apareció en el río Cabuz, donde también fueron localizados cuatro cadáveres mas, dos de víctimas originarias de El Porvenir, una originaria de la finca Las Cruces, y otro no identificado.

Fuente: CEH, Guatemala memoria del silencio.

domingo, 19 de agosto de 2012

El 19 de agosto en nuestra memoria


19 de agosto, 1979:
El 19 de agosto de 1979, en la cabecera municipal de Uspantán, departamento de Quiché, miembros del Ejército de Guatemala asignados al destacamento de Xejul, Uspantán, capturaron a Patrocinio Menchú Tum, Alberto Tum y a Raymundo Tum, todos ellos miembros del CUC. Las víctimas permanecieron en un hoyo que había en el destacamento, donde los soldados orinaban y defecaban encima de ellos. En el hoyo había otras 30 personas, sin embargo no se tiene mayor información de ellas. Alberto y Raymundo lograron escapar, pero Patrocinio murió en el hoyo.

19 de agosto, 1981:
El 19 de agosto de 1981, en el caserío Xolá, municipio de Uspantán, departamento de Quiché, efectivos del Ejército de Guatemala asignados al destacamento de Uspantán ejecutaron a Juan Lux Tojin, catequista. Ese mismo día, capturaron a Catarina López Us y al niño Canuto Lux López. Nunca se volvió a saber de ellos. Las víctimas habían sido acusadas de guerrilleras por un comisionado militar del lugar.

19 de agosto, 1982:
1.            El 19 de agosto de 1982, miembros del Ejército de Guatemala lanzaron granadas y dispararon contra unas dos mil personas que se encontraban refugiadas en un barranco en la finca Magueyes, municipio de San Martín Jilotepeque, departamento de Chimaltenango. Como consecuencia de este ataque, murieron ciento cincuenta personas, aproximadamente, de las que solamente se identificó a Alfonso Pérez Chutá, Manuel Pérez Chutá y a Paula Chutá Osorio. Posteriormente, los supervivientes, quienes eran originarios de aldeas de San Martín Jilotepeque y de San José Poaquil, huyeron a las montañas y permanecieron escondidos durante ocho días, durante los cuales desaparecieron algunos niños de los que solo se pudo identificar a Marcela Chutá Tubac.
2.            El 19 de agosto de 1982, en el caserío El Chal, municipio de Santa Ana, departamento de Petén, miembros del Ejército de Guatemala capturaron a Fernando Solares Lorenzana. Posteriormente, el cadáver de la víctima apareció en un cementerio clandestino, ubicado donde anteriormente se encontraba el destacamento militar.
3.            El 19 de agosto de 1982, Melchor Batz Ortega y su hijo Mateo Batz Sáenz salieron del caserío Solacuy, municipio de Chajul, departamento de Quiché hacía el municipio de Nebaj para hacer compras. En el camino fueron capturados por miembros del Ejército de Guatemala. No se volvió a saber de ellos. Personas de Xoncá, municipio de Nebaj, fueron testigos del hecho.
4.            El 19 de agosto de 1982, en el Barrio Chamul, cabecera municipal de Cotzal, departamento de Quiché, miembros de las PAC capturaron a Domingo De la Cruz Córdova, a su hijo Juan De la Cruz Poma y Sebastián Marroquín, quien intercedió por los capturados ante los patrulleros civiles cuando los encontró en la calle. Los llevaron al destacamento militar de San Juan Cotzal y nunca más se supo de ellos. Las víctimas eran miembros de las PAC.
5.            El 19 de agosto de 1982, en el municipio San Juan La Laguna, departamento de Sololá, miembros del Ejército de Guatemala y comisionados militares ejecutaron a Julia Victoria Ujpán Cholotío, en presencia de su esposo e hijos. La víctima, a quien acusaban de guerrillera por su participación social en La Voz de Atitlán, había sido amenazada y hostigada por comisionados militares del lugar.

19 de agosto, 1985:
El 19 de agosto de 1985, en la aldea Nicá, municipio de Malacatán, departamento de San Marcos, presuntos miembros del Ejército de Guatemala capturaron a Carlos López Mauricio, quien era catequista y a su hijo Héctor López Pérez. Desde ese hecho nadie volvió a saber más de las víctimas.

19 de agosto, 1987:
El 19 de agosto de 1987, en la cabecera municipal de Santa Lucía Cotzumalguapa, departamento de Escuintla, Pedro Patzán Camey, ex miembro de las FAR, salió de su casa rumbo al IGSS para un tratamiento. Hasta la fecha se desconoce su paradero.

Fuente: CEH, Guatemala memoria del silencio.